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Volante vehicular: movilidad sin conocimiento de causa | Espiral de conducta | Norma L. de Payro

  • Espiral de conducta: Norma Le Payro

La vida y un automóvil le da igual al
hombre, solo quiere usarlos (N. Luna)

El comportamiento humano cada día pierde el camino del autocontrol, manifestando un fenómeno sin precedentes, “La transformación” inconsciente que sufre toda persona al colocar las manos en el volante de cualquier vehículo: surge una actitud poderosa, egoísta y asesina, dispuestos a enfrentar el trayecto vial, combinada con emociones impredecibles, formando un protocolo individual para quitar a todo vehículo y peatón que obstaculice la llegada a su destino. En México, expertos en conducta aseguran, que las reglas viales son convincentes y claras. Lo que no se esperaba, era el impacto del creciente tráfico, hacia la psicología de la ciudadanía mexicana. Adolescentes, adultos y la tercera edad de diferentes géneros, con problemas personales mentales y sociales, son los protagonistas de las grotescas e inimaginables sucesos en la actual vialidad urbana. Miles de ciudadanos internacionales y nacionales, solicitan una depuración en los Gobiernos mexicanos. Pero el pueblo mexicano también necesita una renovación de consciencia, ha convertido las calles en un macabro trayecto, no hay autoridad ni regla alguna que controle la adrenalina de quien conduce. Desde que pisa el gran pavimento, nace un monstruo, al que se debe rogar, que le dé espacio para trasladarse a cualquier carril, y con una contradicción de emociones determina quién es el elegido para dar tan anhelado permiso. Un poder absolutista acompañado de un monólogo mental es lo que navega en la intemperie vehicular.

LOGREMOS REFLEXIONAR que un volante no puede tomar nuestra voluntad, ni ser el legado para nuestros jóvenes.

LOGREMOS REFLEXIONAR que un volante no puede tomar nuestra voluntad, ni ser el legado para nuestros jóvenes.

Testimonios aseguran haber presenciado como conductores después de haber cometido un accidente o conflicto, ofenden al otro conductor y a las autoridades policiacas sin prejuicio alguno. ¿Qué es lo adecuado para las personas que ven una direccional o tope y les provoca sujetar más fuerte el volante y pisar el acelerador? La sociedad mexicana necesita adquirir urgentemente una nueva filosofía personal y social. La conmoción que causan los relatos como el que atropella y afirma regresar a matar al accidentado porque le sale más barato. Ciclistas victimas de autobuses y automovilistas desesperados. Motos de pavimento, que son un punto ciego para la vialidad urbana. ¿Cómo calmar el caos vial? Las señales de “uno y uno” son practicadas por pocas personas. Todo mundo tiene prisa de llegar ¿A dónde? Quién sabe, pero debe llegar. Este mes de diciembre probemos uno y otro intento por lograr una armonía vial. Logremos reflexionar que un volante no puede tomar nuestra voluntad, ni ser el legado para nuestros jóvenes. Es urgente solicitar, suplicar, que tras el volante y el tráfico, integremos a nuestro itinerario una gran responsabilidad personal. Unámonos, evitemos más dolor, violencia y convertirnos en asesinos de nuestros iguales. Cambiemos ¿Tu Manejas?, auto obsérvate, y comprueba por ti mismo como nuestras sociedades se doblegan y se humillan ante objetos y eventos sin vida, como lo es un volante de cualquier vehículo. Tal pareciera, que el hombre está destinado a ser presa de lo mundano y la autodestrucción. Aprendamos a respetar las reglas viales. Usemos la inteligencia emocional di no a la ignorancia vial.

/arm