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¿Volver al futuro… o al pasado? / La Cuadratura del Círculo / Enrique Pardo Genis

  • Cuadratura: Enrique pardo Genis

En el futurismo ¿qué tanto se distancian la realidad y la ficción?

La semana pasada se dio la tan esperada llegada de Marty McFly y el doctor Brown al 2015, en su viaje por el tiempo desde 1985. Si usted vio “Volver al futuro”, claro que sabrá de que hablo. Esta visión futurista de un guionista respecto a lo que cree que será el mañana, siempre se ve contrastada cuando el tiempo la alcanza… Por ello me puse a pensar qué suceso de gran relevancia pudo haber alterado la realidad de la ficción. A ver si logro explicarme… la mayoría de las historia hollywoodenses se desarrollan en Nueva York, y el icono por excelencia de aquella emblemática ciudad estadunidense eran las torres gemelas. Ahora ¿antes de 2001 alguein se hubiera imaginado que el World Trade Center más importante del mundo dejaría de existir? Lo dudo mucho.

El hecho de que haya sucedido alteró la secuencia de sucesos lógicos que cualquiera se pudiera imaginar… Pues una nueva prioridad se puso sobre la mesa: La seguridad y una guerra fabricada contra el terror ¿Eso trastocó el orden político internacional? Hay quien opina que sí, otros que dicen que no. En mi opinión, no solo se alteró dicho orden, sino el consiente colectivo universal.

Una observación hecha por Federico Merke, en su texto “Entre el 9/11 y el 11/9: debates y perspectivas sobre el cambio en las relaciones internacionales”, que me parece por demás rescatable, es que no es el mismo impacto que tuvo el 11S en Estados Unidos que en el resto del mundo, aunque hay algo que debemos tener claro… cualquier impacto en Estados Unidos tendrá repercuciones, en mayor o menor
medida, en todos países.

Sin embargo, y en el camino a la guerra de Irak, no se acertó a exponer con claridad los objetivos buscados, no se intentó buscar apoyos en los aliados tradicionales europeos (mas al contrario, se escenificó un abierto enfrentamiento en el seno de la ONU), y se usaron argumentos dudosos, como la existencia de armas de destrucción masiva, o abiertamente falsos, como los vínculos de Saddam Hussein con Al-Qaeda, para justificar la
invasión.

Se dio un desencuentro entre Estados Unidos y Europa, que el primero aprovechó para “sembrar la discordia” entre la vieja Europa (Francia y Alemania), y la nueva Europa (Reino Unido, España e Italia) y los países del Este, más proclives a la postura norteamericana.

Además del terrorismo internacional de ideología islamista, y de las estrategias y alianzas realizadas por occidente para hacerles frente, un grupo de amenazas han centrado la atención de la comunidad internacional la última década: la proliferación de armas de destrucción masiva, los conflictos regionales, el crimen organizado, o los
estados fallidos.

Todo ello ha obligado a modificar estructuras y procedimientos para afrontarlos, con la integración de todas las herramientas disponibles (diplomáticas, económicas, militares, de información…) bajo un enfoque global de gestión de las crisis emergentes.

La revolución tecnológica ha borrado fronteras, modificado las corrientes migratorias y permitido que la información se comparta en todo el mundo. Esto ha traído beneficios, pero también nuevos peligros, pues cada vez un menor número de personas puede ocasionar daños mayores, sin el apoyo de ningún Estado. La pregunta es ¿cómo contrarrestarlos?

Sería un error concluir que el mundo no ha cambiado, o que las estructuras políticas internacionales no lo han hecho. Pero esta claro que los miedos que apremiaban a los futuristas ochenteros sobre nuestra época no corresponden a nuestra realidad… ¿Cómo imaginar un futuro ahora?… ¿Qué tan distantes y distintos seremos mañana a lo que imaginamos hoy que seremos mañana?…
Viva la vida y sea feliz.

Correo: kikenis@yahoo.fr

Twitter: @EnriqueParGen