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¿Y quién diablos es Mariano Otero?

Por Carlos Avilés Allende*

Si eres un ciudadano de a pie quizá ni idea tengas de quién es Mariano Otero. Si eres político te interesará conocerlo. Si eres senador o diputado, local o federal necesitas leerlo. Si eres juez debes tenerlo siempre presente. Si eres estudiante de Derecho mínimo debes haber escuchado hablar de él. Y si eres litigante no debes desvirtuar su legado en el ejercicio diario de tu profesión. Pero si eres académico te estás tardando en aventarte un clavado en su historia. Y si eres jalisciense, no solo es el nombre de una avenida.

Si eres ciudadano de a pie, descuida, es probable que su nombre no te diga nada, o que solo lo hayas leído en la nomenclatura de alguna calle, pero vale la pena que conozcas su legado, porque impacta en la vida diaria de millones de mexicanos.

Quizá si se te diga que fue uno de los dos creadores del juicio de amparo no lo sientas tan cercano como si te comentan que defendió la soberanía nacional cuando México perdió más de la mitad de su territorio ante Estados Unidos; y que después le tocó repatriar a los connacionales que quedaron del otro lado de la nueva línea divisoria.

Y si eres de Jalisco y te digo que era ja-
lisciense, y no lo conoces, también te estás tardando en conocerlo. Porque fue uno de los que se opuso a firmar el tratado de paz con Estados Unidos en 1847. Nada más por un pequeño gran detalle, del tamaño de la mitad del país. Porque el entonces Presidente de la República, Manuel de la Peña y Peña cedió no sólo Texas con este tratado sino también la llamada Alta California, cuando la guerra con Estados Unidos había sido solo por Texas y no por California.

Y no solo se opuso, sino que después de perder esa parte del territorio, como diplomático que era (entre otras de sus facetas), le tocó hacerse cargo de repatriar y atender a los mexicanos que fueron enviados del nuevo territorio estadounidense a lo que hoy es nuestro querido México. ¿Les suena actual la historia?

Tan actual que por este motivo el Ministro de la Suprema Corte,  Alberto Pérez Dayán, encabeza una serie de actividades en este año para recordar y mantener vigente el legado de Otero a 200 años de su nacimiento.

Porque Mariano Otero no solo fue un jurista, diplomático, legislador, sino también un juez al que todos los impartidores de justicia deben voltear a ver para conocer los detalles de su legado en defensa de la autonomía e independencia de los juzgadores, ante presiones internas como externas.

Pero lo mismo que si eres político, legislador, juez, estudiante, litigante, académico o ciudadano de a pie, visita el micrositio que creó la Corte en su portal de internet (www.scjn.gob.mx) porque en el que encontrarás uno de los acervos históricos más completos que se ha logrado reunir en un formato de este tipo en torno a este personaje que se ubicó desde hace dos siglos como un visionario de la República que hoy vivimos.

En este espacio encontrarás desde archivos con sus ensayos y discursos, publicaciones en torno a su vida y obra, hasta documentos personales  que ayudan a honrar la memoria de este mexicano excepcional que consagró su vida a la defensa de la libertad y la justicia.

Visita este espacio, seguro que no te
arrepentirás.

* Director General de Comunicación y Vinculación Social de la SCJN