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¿Y si Trump ganara?

  • Alejandro Díaz

  • Alejandro Díaz

No lo promuevo y menos deseo que triunfe, pero las encuestas muestran a Donald Trump con posibilidades de ser Presidente de Estados Unidos. A pesar de un pobre inicio de campaña y un discurso xenófobo, poco a poco más estadunidenses le manifiestan su simpatía. Su retórica busca adversarios que denostar en su afán de “hacer grande a Estados Unidos” otra vez. A pesar de esta actitud tan negativa, Trump fue invitado a México entrevistarse al más alto nivel, y su campaña creció.

México y los mexicanos hemos sido blanco de sus ataques. Como si en algún momento hubiéramos sido causantes de los males que padecen, compartimos su furia con los musulmanes. Generalizó que todos aquellos son terroristas y que todos los nuestros son violadores y asesinos que están ilegalmente en su país. Asegura que México le ha robado empleos con el Tratado de Libre Comercio (TLC).

Sus generalizaciones despiertan el alma racista de norteamericanos que se sienten agredidos por no tener empleo. Olvidan que los puestos de trabajo que se han ido a otros países -entre ellos al nuestro- fue para que empresas norteamericanas mejoraran su productividad, redujeran costos y siguieran siendo competitivas. Tampoco toman en cuenta lo mucho que los mexicanos aportan a esa economía con su dedicación y empeño.

Muchas cosas ha declarado Trump en su promoción electoral que preocupan a los mexicanos. Pero más que la posible expulsión de millones de compatriotas, el endurecimiento de la frontera o el muro que dice construirá y nosotros pagaremos, lo que debe preocupar es su fijación por anular el TLC. Los otros problemas no son menores, pero sin el TLC sufriríamos una mayor devaluación, grave desinversión y alto desempleo.

En el pasado el TLC fue señalado, especialmente por políticos de izquierda, como una pesada cadena que nos sujeta a la economía de Estados Unidos. Pero es gracias a su existencia, México entró de lleno a la era industrial y a la agricultura del siglo XXI. Por el TLC México es ahora el primer exportador mundial de cerveza y de pantallas planas de TV, el cuarto de automóviles y el sexto de videojuegos digitales. Por el TLC se exporta fruta y hortalizas en cantidades nunca antes vistas, haciendo productiva una agricultura que antes era deficitaria. Por el TLC llegaron miles de millones de dólares en inversiones -tanto norteamericanas como europeas y asiáticas- que crearon millones de empleos bien pagados. Ofreció mejores sueldos, nunca antes vistos. El TLC revirtió el éxodo migratorio que expulsaba a los mexicanos que querían trabajar.

La sola amenaza del triunfo de Trump parece que ha sido la causa de que nuestra moneda haya perdido tanto terreno frente al dólar -ayudado por políticas fiscales equivocadas de endeudamiento y gasto. Pero si llegara a materializarse la amenaza de su triunfo, veremos cómo el peso alcanza mínimos impensables. Y nuestro Gobierno invitó al señor Trump a sugerencia del entonces secretario de Hacienda. ¡Valiente negocio!
daaiadpd@hotmail.com