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Zona de Guerra

  • Héctor Tenorio

  • Héctor Tenorio Muñoz

El próximo mes de septiembre, el PRD renovará su dirigencia nacional, las corrientes velan armas. La Alianza Democrática Nacional (ADN) se ha volcado en la construcción de un bloque donde estaría Izquierda Democrática Nacional (IDN).

El objetivo sería destapar en diciembre a Andrés Manuel López Obrador como candidato presidencial. En caso de fracasar emigrarían a las filas de Morena y si cuaja el proyecto podría liquidar a Nueva Izquierda (NI). ¿Las horas de “Los Chuchos” están contadas? Quizá no, ellos han reaccionado y buscaron refugio con el Foro Nuevo Sol (FNS), que a su vez se opone a las aspiraciones del tabasqueño, porque prefieren respaldar al gobernador Silvano Aureoles Conejo. Sin embargo, el michoacano no se aferra a la candidatura presidencial a pesar de que montó una campaña mediática a nivel nacional. Él ha dejado abierta la puerta con la intención de enrocar sus piezas, es decir, negociar candidaturas a diputados y senadores, a cambio de que la designación recaiga en el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, quien ni siquiera es militante perredista.

En este sentido, resultó determinante que ADN minara la posibilidad de que Alejandro Encinas fuera el candidato a la gubernatura de unidad del PRD y PAN, en el Estado de México. A eso se sumó que los azules de esa entidad prefirieron ir con un abanderado propio. Estos factores favorecen a los perredistas que apuestan a la candidatura de López Obrador. No obstante, el apoyo a su liderazgo estaría condicionado; votarían por él, pero respaldarían a sus propios candidatos a diputados y senadores.

De llegar a ese momento, la Alianza Democrática Nacional tendría el control en las listas plurinominales quitándoles el papel histórico a “Los Chuchos” quienes vivieron de los votos de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y de AMLO, al grado que se convirtieron en una agencia de colocación de empleos.

En este contexto, la visita que realizó López Obrador a Edomex sirvió para dos cosas: impulsar a su abanderada Delfina Gómez, a quien las encuestas la ubican entre un tercer lugar y un segundo sitio de la contienda, y promover el Acuerdo Político de la Unidad por el Pueblo y el Renacimiento de México; uno de los firmantes fue el presidente municipal de Nezahualcóyotl, Valentín González Bautista quien es dirigente de ADN.

No obstante, el candidato presidencial logró mejores resultados en Michoacán donde consiguió que el acuerdo político lo firmaran 27 mil 627 ciudadanos, entre ellos 97 representantes populares conformados por cuatro legisladores, 23 presidentes municipales, ocho síndicos y 62 regidores.

Aunque Morena se quedó corto en su evento y estuvo muy lejos de llegar a los 40 mil asistentes, el tabasqueño salió molesto y terminó ordenando que golpearan a la prensa.

Estando las cosas así, en tierra purépecha se resolvería la partida de ajedrez del PRD que representa el seis por ciento de las preferencias electorales. Carlos Torres Piña, de ADN y al mismo tiempo presidente estatal del PRD, se encuentra enfrentado con el mandatario Silvano Aureoles (jefe de Foro Nuevo Sol), quien ha dicho a su círculo cercano que ya no quiere negociar con esa expresión. En septiembre pretende tomar el control de comité estatal, lo va a lograr; el problema es que si la ambición le gana romperían los equilibrios internos y se desfondaría el Sol Azteca. Además, de nada le serviría, porque su expresión política en el Comité Ejecutivo Nacional es simbólica, y es ahí donde se definirá quién será el abanderado en el 2018.
tenorio_hector@hotmail.com