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Zonas Económicas Especiales / Marco A. Bernal

  • Marco Bernal

Esta semana, el presidente Enrique Peña Nieto presentó la iniciativa de Ley Federal de Zonas Económicas Especiales que anunció en su Tercer Informe de Gobierno. Con esta propuesta de ley se busca contribuir al desarrollo económico del sur del país, lo cual traería más inversiones, empleos y calidad de vida.

México tiene un gran potencial productivo, tenemos muchas zonas que con el impulso debido estarían produciendo mucho más de lo actual. Con esta iniciativa se definirían espacios geográficos que generen incentivos, ventajas y certidumbre para las empresas e industrias que ahí se establezcan.

La brecha de crecimiento que ha existido entre el norte y el sur requería de este impulso para cambiar el modelo de desarrollo de la parte sur como una alternativa a lo que se había hecho. Esta vez se busca de manera focalizada crear nuevos polos de desarrollo industrial en regiones que tienen el potencial productivo, pero que no cuentan con las condiciones para hacerlo.

De acuerdo con las características específicas de cada zona y sus vocaciones productivas, la iniciativa prevé que cada una pueda ofrecer: beneficios fiscales directos, tanto a la inversión como al empleo; facilidades adicionales para el comercio exterior; un régimen aduanero especial; un marco regulatorio que agilice la apertura de empresas; financiamiento de la Banca de Desarrollo; infraestructura suficiente; apoyos a la capacitación laboral; planeación urbana moderna en el área de influencia.

Este proyecto del Gobierno federal se presenta con una iniciativa de ley que genera seguridad y certeza para quienes inviertan, ya que se trata de un plan de mediano y largo plazo que tendría que continuar la próxima administración.

También, es importante que exista una buena coordinación y el compromiso de los tres órdenes de Gobierno para el éxito de las Zonas Económicas Especiales, así como los compromisos puntuales que cada Gobierno deberá cumplir.

Otro de los elementos más valiosos de la propuesta radica en el planteamiento de que estas zonas cuenten con instrumentos de planeación y ejecución acordes con las mejores prácticas internacionales, con su programa de desarrollo a largo plazo y la definición de su área de influencia, además de un plan maestro de desarrollo del área industrial.

Hay muchos ejemplos de este tipo de zonas económicas a nivel internacional; basado en los casos exitosos y en los análisis de expertos, así como de empresarios es que se ha llegado a esta propuesta que aumentaría de manera importante la demanda de productos y servicios locales propiciando cadenas de alto valor agregado.

Desde hace mucho tiempo que necesitábamos un plan claro para el desarrollo del sur del país, pues mucho del potencial productivo se ha desperdiciado ante la falta de un escenario propicio para la inversión. La activación de estas zonas es sinónimo de crecimiento económico y desarrollo para todo el país.