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Zonas económicas especiales / Raúl Aarón Pozos Lanz

  • Raúl Aarón Pozos

El nueve de septiembre de 2015 el titular del Ejecutivo federal, el presidente Enrique Peña Nieto, presentó el proyecto de decreto para expedir la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales (LFZEE), cuyo propósito es el de reducir la pobreza, proveer servicios básicos y expedir oportunidades para los habitantes de las regiones donde se instalen dichas zonas.

Las Zonas Económicas Especiales serán, como dice el dictamen, herramientas de comercio, inversión y de política industrial diferenciada, que permita a la economía mexicana generar mejores condiciones de inversión y desarrollo de tecnología. Asimismo, la iniciativa plantea que, con la creación de dichas zonas, se incentive la producción nacional, la inversión extranjera y la generación de empleos, a través del desarrollo de actividades productivas, servicios, logística y mercadeo, así como el fomento de desarrollo de instituciones educativas y proyectos de vivienda.

Se busca que el área del territorio nacional en comento, se encuentre sujeta a un régimen fiscal especial, donde quienes la administren, previa autorización, se dediquen a la producción y comercialización de bienes, así como a la prestación de servicios, incluyendo los servicios turísticos, educativos y hospitalarios.

De lo que se trata es de regular de manera distinta ciertas áreas geográficas del país que, debido a sus condiciones de desarrollo desigual con relación al resto del país, estarán sujetas a un tratamiento especial en cuestiones fiscales, aduanales y financieras y gracias a ello, impulsar el crecimiento económico de esas regiones que tienen mayores condiciones de rezago en su desarrollo social. Con ello, se espera fomentar la inversión, la productividad, la competitividad, pero sobre todo, una mejor distribución del ingreso entre la población.

En el fondo, y así lo expuse durante mi más reciente intervención en el Senado de la República, la LFZEE está diseñada para dar oportunidad a estados que, frente a la adversa y crítica situación económica que ahora padecen o que estructuralmente han sufrido, puedan encontrar nuevos caminos, nuevos esquemas que estimulen su crecimiento y su desarrollo. Especialmente abre la oportunidad y una luz de esperanza para estados que históricamente han quedado en el atraso y que a pesar de grandes esfuerzos no han podido crecer al mismo paso que estados en el norte del país. Para ello se requiere del Gobierno y de una mayor inversión pública que genere un círculo económico virtuoso.

Las condiciones estructurales e históricas adversas, se suman ahora a los embates de un mercado global que cada vez tiene mayores impactos en las economías en desarrollo. Represento al Estado de Campeche en el Senado de la República, un Estado que ha sido duramente golpeado por la situación económica del mundo. Campeche es una de las entidades del país que con mayor rigor ha sentido la caída de los precios internaciones del crudo y el impacto que ello ha tenido en la economía de mi Estado, particularmente en el municipio de Carmen, cuya economía depende en su mayor parte de la industria petrolera. Esta reforma ayudará a estados como el mío a enfrentar estas condiciones adversas para que podamos tener un país que de mejores condiciones a todos sus habitantes por igual.

La LFZEE, si bien es cierto, tiene un fundamento económico innegable, no debe perderse de vista que no solo se trata de medidas de tipo fiscal, aduanero, de infraestructura o con relación a la red carretera. No solamente se trata de un programa de acciones para la inversión en puertos o de todo lo que tiene que ver con obra pública, se trata fundamentalmente de un esfuerzo que tendrá un impacto en materia de educación, salud, y alimentación. Es un esfuerzo indispensable que tiene que ver sí con la economía, pero sobre todo para el bienestar y el desarrollo humano.

No debe abordarse la LFZEE solo como una iniciativa de tipo económico, sino principalmente tiene que ser visto desde un punto de vista del desarrollo humano; no podemos verlo solamente como una cuestión de inversión o de obra pública. Es más profundo que eso. Este plan es el medio para llevar bienestar, dignidad, libertad y darle una mejor calidad de vida a los ciudadanos. La LFZEE tiene pues un profundo sentido humano.

Por eso, estoy convencido que con la creación de estas Zonas Económicas Especiales, habrá más inversión, más productividad, más competitividad, y eso generará sin duda más empleo, muchos empleos, empleos bien remunerados, empleos seguros que le den certidumbre y certeza a la gente, empleos que nos den tranquilidad y paz, que nos hagan vivir mejor. La aprobación de esta Ley de Zonas Económicas Especiales, sin duda, dará vigencia a uno de los derechos más importantes y fundamentales que están contenidos en la Constitución, la igualdad. Hoy queremos construir igualdad de oportunidades, igualdad de herramientas, para todos los pueblos, para los del norte, pero también para los del sur.