/ sábado 9 de abril de 2016

“Asesinos seriales mexicanos”

POR ROBERTO RONDERO | El Sol de México

De las entrañas de una realidad siniestra, al menos son 31 los casos documentados en Asesinos seriales mexicanos (Ediciones B, 219 páginas), un libro recomendado para leerse no de noche, recopilado por Ricardo Ham que, en un dato conservador, arroja cerca de 200 personas que han muerto en manos de los asesinos seriales mexicanos, siendo el principal grupo vulnerable las sexoservidoras, quienes han perdido al menos a 31 compañeras ante los ataques de psicópatas.

México, puntualiza Ham, es un país donde la figura del asesino en serie ha sido históricamente negada, sin embargo, su presencia a lo largo y ancho del país no puede ocultarse, lo mismo al sur que al norte, pasando por la zona de la Huasteca e incluso exportando homicidas de antología. Nuestro territorio tiene una historia de más de 125 años de asesinos seriales.

- ¿Conoce alguno?

El término asesino serial se explica en este libro fue acuñado en la década de los años setenta por Robert Ressler, ex agente especial del FBI, fundador de la Unidad de ciencias del comportamiento y del Centro de información de crímenes violentos (VICAP, por sus siglas en inglés). Ressler, después de entrevistar a los homicidas más violentos de la época, descubrió que la conducta de algunos asesinos se repetía continuamente, dándole un matiz de fantasía y placer al agresor; a partir de esta información los define como asesinos seriales.

“Si nos atenemos a la primera definición dada por Robert Ressler –indica el autor- aquel individuo que asesina a más de tres personas, sin razón aparente y sin conocimiento previo de la víctima, con un periodo determinado entre cada una, es llamado “asesino en serie”. Homes y Deburguer coinciden en la parte cuantitativa de la definición clásica y apoyan el número mínimo de víctimas.

Entre los capítulos que aborda Asesinos seriales mexicanos, se encuentran: Dirección de un asesino, Los grandes clásicos, Infanticidas seriales, Asesinos migrantes, Los más famosos (Las poquianchis, Narcosatánicos: Sara Aldrete y Jesús Constanzo), La Mataviejitas; Caníbales, Asesinos de homosexuales, Ciudad Juárez, Cementerio mexiquense, Compendio de sangre, Psicópatas, asesinos y ladrones en el cine mexicano, y Documentales mexicanos (Goyo, La dama de los silencios, Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo, El charro misterioso, 1973, Elvira Luz Cruz, pena máxima y Ladrones viejos, las leyendas del artegio).

Según el neurólogo Jonathan Pincus en su libro “¿Por qué matan los asesinos?”, llega a las siguientes conclusiones:

*Todos los asesinos sufren de trastornos neurológicos que les impiden controlar su violencia.

*Todos han sufrido maltrato infantil.

*El maltrato sobrepasa lo social y lo psicológico, y daña al cerebro mediante un trauma permanente.

*Todos sufren de depresiones profundas (etapas en las que cometen los homicidios).

*Todos tienen alguna enfermedad psicológica que termina siendo la causa del asesinato.

*Todos tienen y sufren un trastorno de identidad disociativa.

A todo esto, ¿alguien acaso conoce, percibe o persigue a alguno?

/arm

POR ROBERTO RONDERO | El Sol de México

De las entrañas de una realidad siniestra, al menos son 31 los casos documentados en Asesinos seriales mexicanos (Ediciones B, 219 páginas), un libro recomendado para leerse no de noche, recopilado por Ricardo Ham que, en un dato conservador, arroja cerca de 200 personas que han muerto en manos de los asesinos seriales mexicanos, siendo el principal grupo vulnerable las sexoservidoras, quienes han perdido al menos a 31 compañeras ante los ataques de psicópatas.

México, puntualiza Ham, es un país donde la figura del asesino en serie ha sido históricamente negada, sin embargo, su presencia a lo largo y ancho del país no puede ocultarse, lo mismo al sur que al norte, pasando por la zona de la Huasteca e incluso exportando homicidas de antología. Nuestro territorio tiene una historia de más de 125 años de asesinos seriales.

- ¿Conoce alguno?

El término asesino serial se explica en este libro fue acuñado en la década de los años setenta por Robert Ressler, ex agente especial del FBI, fundador de la Unidad de ciencias del comportamiento y del Centro de información de crímenes violentos (VICAP, por sus siglas en inglés). Ressler, después de entrevistar a los homicidas más violentos de la época, descubrió que la conducta de algunos asesinos se repetía continuamente, dándole un matiz de fantasía y placer al agresor; a partir de esta información los define como asesinos seriales.

“Si nos atenemos a la primera definición dada por Robert Ressler –indica el autor- aquel individuo que asesina a más de tres personas, sin razón aparente y sin conocimiento previo de la víctima, con un periodo determinado entre cada una, es llamado “asesino en serie”. Homes y Deburguer coinciden en la parte cuantitativa de la definición clásica y apoyan el número mínimo de víctimas.

Entre los capítulos que aborda Asesinos seriales mexicanos, se encuentran: Dirección de un asesino, Los grandes clásicos, Infanticidas seriales, Asesinos migrantes, Los más famosos (Las poquianchis, Narcosatánicos: Sara Aldrete y Jesús Constanzo), La Mataviejitas; Caníbales, Asesinos de homosexuales, Ciudad Juárez, Cementerio mexiquense, Compendio de sangre, Psicópatas, asesinos y ladrones en el cine mexicano, y Documentales mexicanos (Goyo, La dama de los silencios, Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo, El charro misterioso, 1973, Elvira Luz Cruz, pena máxima y Ladrones viejos, las leyendas del artegio).

Según el neurólogo Jonathan Pincus en su libro “¿Por qué matan los asesinos?”, llega a las siguientes conclusiones:

*Todos los asesinos sufren de trastornos neurológicos que les impiden controlar su violencia.

*Todos han sufrido maltrato infantil.

*El maltrato sobrepasa lo social y lo psicológico, y daña al cerebro mediante un trauma permanente.

*Todos sufren de depresiones profundas (etapas en las que cometen los homicidios).

*Todos tienen alguna enfermedad psicológica que termina siendo la causa del asesinato.

*Todos tienen y sufren un trastorno de identidad disociativa.

A todo esto, ¿alguien acaso conoce, percibe o persigue a alguno?

/arm