/ sábado 13 de febrero de 2016

El 76% de “ninis” a nivel mundial son mujeres: OIT

México.- El 76 por ciento de los jóvenes que no estudian ni trabajan a nivel mundial también conocidos como “ninis” son mujeres, cifra que representa un doble reto por resolver.

El estudio “Juventud y Feminidad: un doble desafío” aplicado a poblaciones de jóvenes entre 15 y 29 años en 32 países en desarrollo por la Organización Internacional de Trabajo (OIT) en colaboración con la Fundación Mastercard, revela que estas mujeres jóvenes están desfavorecidas en el mercado laboral, registran tasas de desempleo más altas (en 2014, 13.6 por ciento frente a 12.6 por ciento total), diferencias de remuneración persistentes (los hombres jóvenes ganaban entre 1 y 36 por ciento más en todos los sectores y profesiones), una proporción más alta de empleo informal (75 por ciento de las trabajadoras entre 15 y 29 años en comparación con 73.6 por ciento de los trabajadores del mismo grupo de edad) y un transición de la escuela al trabajo más larga.

El informe explica que cuando las economías no crean un número suficiente de empleos cualificados para todos los que buscan trabajo, son las mujeres jóvenes las más desfavorecidas.

En los países de bajos ingresos que fueron encuestados, la diferencia de género (mujeres-hombres) en la tasa de desempleo juvenil entre los egresados de la universidad era de 12 puntos porcentuales comparada con sólo 3 puntos porcentuales para los jóvenes con un nivel de educación primaria.

La falta de acceso a los recursos, los matrimonios y las maternidades precoces y el trabajo no reconocido ni remunerado son algunas de las causas.

Según el informe, a nivel mundial, 21 por ciento de las mujeres jóvenes atribuyen su inactividad económica a las responsabilidades familiares y domésticas. Para los hombres, la cifra de 4 por ciento.

De las mujeres que se encuentran fuera del mercado laboral, 72 por ciento expresa su deseo de trabajar en el futuro. Sin embargo, el informe constata que la mayoría de las mujeres jóvenes que abandonaron el mercado laboral por motivos familiares (para tener hijos u ocuparse de las tareas del hogar) seguían inactivas al momento de la encuesta. Los hombres jóvenes tienen muchas más probabilidades de reincorporarse al mercado laboral. Se puede concluir que si bien se han alcanzado algunos progresos en materia de igualdad de género a lo largo del tiempo, sobre todo en el acceso a la educación, la lucha para lograr una verdadera igualdad en el mundo del trabajo aún no ha sido ganada. Ha llegado el momento de reflexionar, de encontrar las estrategias eficaces y después aplicarlas a gran escala, indica.

Sin duda son innumerables los esfuerzos para sacar a sus hogares de los ciclos de pobrezas. Actualmente, están siendo implementados una serie de programas a nivel de terreno para ayudar a más mujeres jóvenes a salir adelante

Estas estrategias precisan de una acción específica a fin de superar las circunstancias, con frecuencia particulares, que enfrentan las mujeres jóvenes. Ellas proporcionan un apoyo social integral, como el cuidado de los niños, ellas necesitan participar de las oportunidades de educación o formación y encaminarse hacia la vía del empleo productivo. El informe propone ideas sobre cómo superar algunas de las limitaciones específicamente femeninas en los programas de empleo juvenil, desde abordar la desigualdad en la distribución de las responsabilidades familiares, a superar la discriminación en la contratación y en las condiciones de trabajo hasta la segregación profesional. “Intensificar las intervenciones dirigidas a encaminar a las mujeres jóvenes en el camino de un futuro mejor es una responsabilidad compartida por todas las partes interesadas, los sectores público y privado, los actores del desarrollo local y las familias”, concluye la OIT. El informe recuerda que el mundo necesita de un esfuerzo más concertado a fin de encaminar a las mujeres jóvenes en el camino correcto hacia la emancipación económica.

/amg

México.- El 76 por ciento de los jóvenes que no estudian ni trabajan a nivel mundial también conocidos como “ninis” son mujeres, cifra que representa un doble reto por resolver.

El estudio “Juventud y Feminidad: un doble desafío” aplicado a poblaciones de jóvenes entre 15 y 29 años en 32 países en desarrollo por la Organización Internacional de Trabajo (OIT) en colaboración con la Fundación Mastercard, revela que estas mujeres jóvenes están desfavorecidas en el mercado laboral, registran tasas de desempleo más altas (en 2014, 13.6 por ciento frente a 12.6 por ciento total), diferencias de remuneración persistentes (los hombres jóvenes ganaban entre 1 y 36 por ciento más en todos los sectores y profesiones), una proporción más alta de empleo informal (75 por ciento de las trabajadoras entre 15 y 29 años en comparación con 73.6 por ciento de los trabajadores del mismo grupo de edad) y un transición de la escuela al trabajo más larga.

El informe explica que cuando las economías no crean un número suficiente de empleos cualificados para todos los que buscan trabajo, son las mujeres jóvenes las más desfavorecidas.

En los países de bajos ingresos que fueron encuestados, la diferencia de género (mujeres-hombres) en la tasa de desempleo juvenil entre los egresados de la universidad era de 12 puntos porcentuales comparada con sólo 3 puntos porcentuales para los jóvenes con un nivel de educación primaria.

La falta de acceso a los recursos, los matrimonios y las maternidades precoces y el trabajo no reconocido ni remunerado son algunas de las causas.

Según el informe, a nivel mundial, 21 por ciento de las mujeres jóvenes atribuyen su inactividad económica a las responsabilidades familiares y domésticas. Para los hombres, la cifra de 4 por ciento.

De las mujeres que se encuentran fuera del mercado laboral, 72 por ciento expresa su deseo de trabajar en el futuro. Sin embargo, el informe constata que la mayoría de las mujeres jóvenes que abandonaron el mercado laboral por motivos familiares (para tener hijos u ocuparse de las tareas del hogar) seguían inactivas al momento de la encuesta. Los hombres jóvenes tienen muchas más probabilidades de reincorporarse al mercado laboral. Se puede concluir que si bien se han alcanzado algunos progresos en materia de igualdad de género a lo largo del tiempo, sobre todo en el acceso a la educación, la lucha para lograr una verdadera igualdad en el mundo del trabajo aún no ha sido ganada. Ha llegado el momento de reflexionar, de encontrar las estrategias eficaces y después aplicarlas a gran escala, indica.

Sin duda son innumerables los esfuerzos para sacar a sus hogares de los ciclos de pobrezas. Actualmente, están siendo implementados una serie de programas a nivel de terreno para ayudar a más mujeres jóvenes a salir adelante

Estas estrategias precisan de una acción específica a fin de superar las circunstancias, con frecuencia particulares, que enfrentan las mujeres jóvenes. Ellas proporcionan un apoyo social integral, como el cuidado de los niños, ellas necesitan participar de las oportunidades de educación o formación y encaminarse hacia la vía del empleo productivo. El informe propone ideas sobre cómo superar algunas de las limitaciones específicamente femeninas en los programas de empleo juvenil, desde abordar la desigualdad en la distribución de las responsabilidades familiares, a superar la discriminación en la contratación y en las condiciones de trabajo hasta la segregación profesional. “Intensificar las intervenciones dirigidas a encaminar a las mujeres jóvenes en el camino de un futuro mejor es una responsabilidad compartida por todas las partes interesadas, los sectores público y privado, los actores del desarrollo local y las familias”, concluye la OIT. El informe recuerda que el mundo necesita de un esfuerzo más concertado a fin de encaminar a las mujeres jóvenes en el camino correcto hacia la emancipación económica.

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