/ miércoles 24 de agosto de 2016

El Taj Mahal ampliará sus visitas nocturnas con Luna llena

Las autoridades del patrimonio de la India quieren que los visitantes pasen menos horas en el Taj Mahal durante el día, pero puedan contemplarlo más tiempo en la noche, una medida con la que tratan de descongestionar el monumento “maravilla” del mundo y verlo con una luz distinta.

Con casi 400 mil visitantes cada fin de semana, el gran volumen de personas que pasan por el Taj Mahal es una preocupación para el Servicio Arqueológico de la India (ASI) y una molestia para quienes llegan al mausoleo deseando disfrutar de la contemplación y la paz y terminan rodeados de un enjambre de personas que nunca disminuye.

“Queremos reducir el tiempo que una persona puede pasar en el predio del monumento durante el día”, indicó A.D.N. Rao, consejero y abogado del ASI, que ayer fue interpelado por el Tribunal Supremo de la India acerca de cómo resolver el problema de las aglomeraciones en el monumento.

Rao explicó que “hay mucha gente que llega por la mañana y se queda dando vueltas hasta la noche”.

“Nosotros no queremos eso”, indicó al afirmar que ver el monumento “no lleva más de tres o cuatro horas” y que quedarse en el lugar implica saturar las capacidades del predio monumental.

Por otra parte, Rao considera que el tiempo previsto actualmente para hacer las controladas visitas nocturnas en grupo en las noches de luna llena, una experiencia cronometrada de 30 minutos, debería ampliarse porque “no es tiempo suficiente” para disfrutar de la estampa. El abogado indicó que las medidas sugeridas pueden tardar “algún tiempo” en ser aplicadas, por lo que no se atrevió a pronosticar una fechar para su implementación.

En todo caso, sí consideró que el actual régimen de visitas que permite a los turistas permanecer en el recinto histórico desde primera hora de la mañana hasta después de la hora de cierre al público no es viable.

Levantado entre 1631 y 1648 por el emperador Shah Jahan como un monumento funerario en honor a su fallecida esposa Mumatz Mahal, el Taj Mahal supuso una inversión descomunal para la época, empleando a los arquitectos más sobresalientes y los materiales más preciosos y nobles de todo el mundo.

Las autoridades del patrimonio de la India quieren que los visitantes pasen menos horas en el Taj Mahal durante el día, pero puedan contemplarlo más tiempo en la noche, una medida con la que tratan de descongestionar el monumento “maravilla” del mundo y verlo con una luz distinta.

Con casi 400 mil visitantes cada fin de semana, el gran volumen de personas que pasan por el Taj Mahal es una preocupación para el Servicio Arqueológico de la India (ASI) y una molestia para quienes llegan al mausoleo deseando disfrutar de la contemplación y la paz y terminan rodeados de un enjambre de personas que nunca disminuye.

“Queremos reducir el tiempo que una persona puede pasar en el predio del monumento durante el día”, indicó A.D.N. Rao, consejero y abogado del ASI, que ayer fue interpelado por el Tribunal Supremo de la India acerca de cómo resolver el problema de las aglomeraciones en el monumento.

Rao explicó que “hay mucha gente que llega por la mañana y se queda dando vueltas hasta la noche”.

“Nosotros no queremos eso”, indicó al afirmar que ver el monumento “no lleva más de tres o cuatro horas” y que quedarse en el lugar implica saturar las capacidades del predio monumental.

Por otra parte, Rao considera que el tiempo previsto actualmente para hacer las controladas visitas nocturnas en grupo en las noches de luna llena, una experiencia cronometrada de 30 minutos, debería ampliarse porque “no es tiempo suficiente” para disfrutar de la estampa. El abogado indicó que las medidas sugeridas pueden tardar “algún tiempo” en ser aplicadas, por lo que no se atrevió a pronosticar una fechar para su implementación.

En todo caso, sí consideró que el actual régimen de visitas que permite a los turistas permanecer en el recinto histórico desde primera hora de la mañana hasta después de la hora de cierre al público no es viable.

Levantado entre 1631 y 1648 por el emperador Shah Jahan como un monumento funerario en honor a su fallecida esposa Mumatz Mahal, el Taj Mahal supuso una inversión descomunal para la época, empleando a los arquitectos más sobresalientes y los materiales más preciosos y nobles de todo el mundo.