/ domingo 3 de abril de 2016

El puerto de Róterdam se mantiene a flote

Segunda Parte

por María Esther Estrada M.A., Corresponsal

Ámsterdam, Holanda.- ¿Sabe cuál es el puerto más grande de Europa? El de Róterdam. Pero ya no les interesa mantener ese título. Ahora quiere convertirse en el más verde y el más inteligente. En este orden de ideas apoya y promueve proyectos innovadores como los que le mencioné la semana pasada y los que le presento a continuación.

Parque flotante

Hace 9 años, el arquitecto holandés Ramón Knoester leyó un artículo sobre la sopa de plástico que flota en los océanos. Este tema, que lo hizo reflexionar en qué podía hacer él para poner su granito de arena a fin de solucionar el problema. Miró a su alrededor. Vive en Róterdam, una ciudad a la que cruza el río Mosa antes de desembocar en el Mar del Norte. El caudal de este río, que nace en Francia y se nutre del Rin, que cruza Suiza y Alemania, baja lleno de piezas de plástico que se pueden “pescar” antes de que lleguen a la costa. Eso empezó a hacer junto con un grupo de voluntarios.

Con bolsas de estos residuos se acercó a una planta recicladora para preguntar si podían clasificar lo que llevaba. ¡Claro que sí! Incluso es más fácil que el que recogen de los contenedores repartidos por las ciudades porque ya están limpios. De esas botellas, bolsas, tapones, juguetes y demás objetos produjeron unas láminas de plástico. Trabajando en conjunto con la Universidad de Wageningen identificaron la composición adecuada para conseguir unas láminas que ofrecen la resistencia y durabilidad que necesitaban para formar: ¡un parque flotante de 150 metros cuadrados!

Junto con estudiantes de la Universidad de Róterdam encontraron la forma adecuada para los bloques que formarán el parque: hexagonales y de diferentes grosores.

Al ayuntamiento de Róterdam le pareció muy interesante el proyecto y ya encontraron la ubicación para el jardín: junto al Pabellón Flotante, en el Rijnhaven.

Ahora lo que falta es reunir todo el plástico que necesitan para producir el parque, pero “pescándolo” no van a lograrlo nunca. Por ello, junto con Royal Haskoning DHV, ISI y SK International, diseñaron unas trampas pasivas que colocarán en el río.

Ramón es un idealista que puso manos a la obra para hacer de su ciudad un lugar mejor para vivir. Sobre los bloques flotantes pondrán árboles y plantas que ofrecerán verdor, las áreas libres ofrecerán espacio para esparcimiento. Buscarán que bajo el parque se fijen algas o se pueda cultivar mejillones para contribuir a mejorar el ecosistema. A partir de septiembre este proyecto será una realidad. Si le interesa más información, su web es: www.recycledpark.com

Bosque flotante

¿Cómo se forma un bosque? Árbol a árbol. Así es que 20 olmos bien pueden considerarse un pequeño bosque.

¿Y si planta cada uno en una boya, como si fuera una enorme maceta? ¿Y si pone las boyas donde corresponden, a flotar en el mar? ¡El resultado será un bosque flotante!

Este colorido y exótico bosque, único en el mundo, se mece desde el 16 de marzo, Día del Árbol en Holanda, sobre el río Mosa, en pleno centro de Róterdam.

¿A quién se le ocurrió? Originalmente, en pequeña escala, fue idea de Jorge Bakker (1973), un artista nacido en Colombia, pero que ha vivido en los Países Bajos desde hace muchos años, después de haber sido adoptado por una familia holandesa. Un hombre joven y de pocas palabras, se expresa mejor a través de las esculturas e instalaciones que le han dado un lugar en el mundo del arte.

Cuando Jeroen Everaert, director de la empresa Mothership vio la obra “En busca de hábitat” (2012) de Bakker, se le ocurrió la posibilidad de hacerla en grande y juntos pusieron manos a la obra. La oportunidad se presentó cuando el Ministerio de Infraestructura y Medio Ambiente cambió 20 boyas de acero que flotaban en el Mar del Norte por otras sintéticas. En colaboración con estudiantes del Van Hall Larenstein College buscaron la variedad de árbol que mejor se adaptara a vivir en estas enormes “macetas” y que resistiera el clima holandés, incluyendo el que pudieran mantenerse de pie a pesar de los vientos. Estudiantes de la Universidad Tecnológica de Delft investigaron todo lo relativo a las boyas y cómo convertirlas en recipientes que protegieran a los árboles en cualquier condición meteorológica. Con ayuda de Mercon Steel Structures en 2014 tuvieron listos los primeros prototipos y los estuvieron monitoreando durante un año para asegurarse que fueran viables. El vivero Van den Berk donó los árboles.

Las boyas contienen 600 litros de agua que están cubiertas por una tela y sobre ella hay tierra. Los olmos obtienen así su alimento por capilaridad. Si no llueve lo suficiente, se les surtirá de agua cada cuatro meses. Se espera que durante cinco años se les vea crecer sobre las aguas en el centro de Róterdam.

Aqua Dock

RDM Róterdam, la Universidad de Ciencias Aplicadas de Róterdam, tiene en su nombre su objetivo. Con 34 mil estudiantes y asociada con otros 12 centros educativos y 5 de investigación, es un caldo de cultivo para desarrollar ideas y probar opciones. Está ubicada en un "rincón" del puerto que se había quedado desocupado, pero que ahora bulle de juventud e innovación. Tuve oportunidad de conversar con Bert Hooijer, su director, quien con gran orgullo me habló sobre su proyecto formativo en contacto muy directo con las empresas y con la ciudad portuaria que la acoge. Su web: www.rdmrotterdam.nl

Necesitaron invertir, con apoyo de la Unión Europea, 85 millones de euros para renovar estas instalaciones y que ahora sean un centro de investigación, desarrollo y producción que juega un papel importante para que Róterdam alcance su objetivo de convertirse en el puerto más ecológico y eficiente.

Para no dejar todo esto en la teoría, visitamos Aqua Dock, un enorme edificio que antaño fue almacén y hoy acoge, por un lado, espacios para prácticas profesionales (en conjunto con compañías locales) y por otro alquila equipos de alta tecnología y/o espacio para que diversas empresas puedan hacer pruebas de sus ideas en vías de convertirse en productos o servicios relacionados con el mar.

Como ejemplo les mencionaré una que podría ser de interés para nuestra industria petrolera. Ampelmann nació de una idea que tuvieron dos estudiantes de la Universidad Tecnológica de Delft para mejorar el paso entre los buques y las plataformas. Encontraron la manera de hacerlo estable y seguro. Alquilan sus "hombrecillos del semáforo", que es la traducción de su nombre, y cobran por cruce efectuado. Interesados: www.ampelmann.nl

Cualquier comentario relacionado con este artículo, favor de dirigirlo a mestrada@elsoldemexico.com.mx

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/parg

Segunda Parte

por María Esther Estrada M.A., Corresponsal

Ámsterdam, Holanda.- ¿Sabe cuál es el puerto más grande de Europa? El de Róterdam. Pero ya no les interesa mantener ese título. Ahora quiere convertirse en el más verde y el más inteligente. En este orden de ideas apoya y promueve proyectos innovadores como los que le mencioné la semana pasada y los que le presento a continuación.

Parque flotante

Hace 9 años, el arquitecto holandés Ramón Knoester leyó un artículo sobre la sopa de plástico que flota en los océanos. Este tema, que lo hizo reflexionar en qué podía hacer él para poner su granito de arena a fin de solucionar el problema. Miró a su alrededor. Vive en Róterdam, una ciudad a la que cruza el río Mosa antes de desembocar en el Mar del Norte. El caudal de este río, que nace en Francia y se nutre del Rin, que cruza Suiza y Alemania, baja lleno de piezas de plástico que se pueden “pescar” antes de que lleguen a la costa. Eso empezó a hacer junto con un grupo de voluntarios.

Con bolsas de estos residuos se acercó a una planta recicladora para preguntar si podían clasificar lo que llevaba. ¡Claro que sí! Incluso es más fácil que el que recogen de los contenedores repartidos por las ciudades porque ya están limpios. De esas botellas, bolsas, tapones, juguetes y demás objetos produjeron unas láminas de plástico. Trabajando en conjunto con la Universidad de Wageningen identificaron la composición adecuada para conseguir unas láminas que ofrecen la resistencia y durabilidad que necesitaban para formar: ¡un parque flotante de 150 metros cuadrados!

Junto con estudiantes de la Universidad de Róterdam encontraron la forma adecuada para los bloques que formarán el parque: hexagonales y de diferentes grosores.

Al ayuntamiento de Róterdam le pareció muy interesante el proyecto y ya encontraron la ubicación para el jardín: junto al Pabellón Flotante, en el Rijnhaven.

Ahora lo que falta es reunir todo el plástico que necesitan para producir el parque, pero “pescándolo” no van a lograrlo nunca. Por ello, junto con Royal Haskoning DHV, ISI y SK International, diseñaron unas trampas pasivas que colocarán en el río.

Ramón es un idealista que puso manos a la obra para hacer de su ciudad un lugar mejor para vivir. Sobre los bloques flotantes pondrán árboles y plantas que ofrecerán verdor, las áreas libres ofrecerán espacio para esparcimiento. Buscarán que bajo el parque se fijen algas o se pueda cultivar mejillones para contribuir a mejorar el ecosistema. A partir de septiembre este proyecto será una realidad. Si le interesa más información, su web es: www.recycledpark.com

Bosque flotante

¿Cómo se forma un bosque? Árbol a árbol. Así es que 20 olmos bien pueden considerarse un pequeño bosque.

¿Y si planta cada uno en una boya, como si fuera una enorme maceta? ¿Y si pone las boyas donde corresponden, a flotar en el mar? ¡El resultado será un bosque flotante!

Este colorido y exótico bosque, único en el mundo, se mece desde el 16 de marzo, Día del Árbol en Holanda, sobre el río Mosa, en pleno centro de Róterdam.

¿A quién se le ocurrió? Originalmente, en pequeña escala, fue idea de Jorge Bakker (1973), un artista nacido en Colombia, pero que ha vivido en los Países Bajos desde hace muchos años, después de haber sido adoptado por una familia holandesa. Un hombre joven y de pocas palabras, se expresa mejor a través de las esculturas e instalaciones que le han dado un lugar en el mundo del arte.

Cuando Jeroen Everaert, director de la empresa Mothership vio la obra “En busca de hábitat” (2012) de Bakker, se le ocurrió la posibilidad de hacerla en grande y juntos pusieron manos a la obra. La oportunidad se presentó cuando el Ministerio de Infraestructura y Medio Ambiente cambió 20 boyas de acero que flotaban en el Mar del Norte por otras sintéticas. En colaboración con estudiantes del Van Hall Larenstein College buscaron la variedad de árbol que mejor se adaptara a vivir en estas enormes “macetas” y que resistiera el clima holandés, incluyendo el que pudieran mantenerse de pie a pesar de los vientos. Estudiantes de la Universidad Tecnológica de Delft investigaron todo lo relativo a las boyas y cómo convertirlas en recipientes que protegieran a los árboles en cualquier condición meteorológica. Con ayuda de Mercon Steel Structures en 2014 tuvieron listos los primeros prototipos y los estuvieron monitoreando durante un año para asegurarse que fueran viables. El vivero Van den Berk donó los árboles.

Las boyas contienen 600 litros de agua que están cubiertas por una tela y sobre ella hay tierra. Los olmos obtienen así su alimento por capilaridad. Si no llueve lo suficiente, se les surtirá de agua cada cuatro meses. Se espera que durante cinco años se les vea crecer sobre las aguas en el centro de Róterdam.

Aqua Dock

RDM Róterdam, la Universidad de Ciencias Aplicadas de Róterdam, tiene en su nombre su objetivo. Con 34 mil estudiantes y asociada con otros 12 centros educativos y 5 de investigación, es un caldo de cultivo para desarrollar ideas y probar opciones. Está ubicada en un "rincón" del puerto que se había quedado desocupado, pero que ahora bulle de juventud e innovación. Tuve oportunidad de conversar con Bert Hooijer, su director, quien con gran orgullo me habló sobre su proyecto formativo en contacto muy directo con las empresas y con la ciudad portuaria que la acoge. Su web: www.rdmrotterdam.nl

Necesitaron invertir, con apoyo de la Unión Europea, 85 millones de euros para renovar estas instalaciones y que ahora sean un centro de investigación, desarrollo y producción que juega un papel importante para que Róterdam alcance su objetivo de convertirse en el puerto más ecológico y eficiente.

Para no dejar todo esto en la teoría, visitamos Aqua Dock, un enorme edificio que antaño fue almacén y hoy acoge, por un lado, espacios para prácticas profesionales (en conjunto con compañías locales) y por otro alquila equipos de alta tecnología y/o espacio para que diversas empresas puedan hacer pruebas de sus ideas en vías de convertirse en productos o servicios relacionados con el mar.

Como ejemplo les mencionaré una que podría ser de interés para nuestra industria petrolera. Ampelmann nació de una idea que tuvieron dos estudiantes de la Universidad Tecnológica de Delft para mejorar el paso entre los buques y las plataformas. Encontraron la manera de hacerlo estable y seguro. Alquilan sus "hombrecillos del semáforo", que es la traducción de su nombre, y cobran por cruce efectuado. Interesados: www.ampelmann.nl

Cualquier comentario relacionado con este artículo, favor de dirigirlo a mestrada@elsoldemexico.com.mx

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/parg