/ domingo 3 de abril de 2016

El reloj de la Catedral, ícono de Tulancingo, constantemente no funciona

Por Claudia González-Rubio / EL SOL DE TULANCINGO

Tulancingo, Hgo.- Ya se ha vuelto costumbre que el reloj de la Catedral Metropolitana de Tulancingo no funcione, pues con frecuencia se observan detenidas las manecillas de este imponente ejemplar inglés.

A muchas personas llama la atención el que este reloj no funcione de manera regular, sobre todo porque se encuentra en un monumento que es icono de esta ciudad y que se ubica en pleno corazón de Tulancingo.

A decir de algunas personas que caminan diariamente por la calle Colegio Militar, al dirigirse a su trabajo siempre voltean hacia el reloj para ver la hora, pero en los últimos meses pocas veces tiene la hora exacta, sobre todo los días como hoy, que cambia el horario de verano.

Entrevistados consideraron que hace falta se ponga atención para que el aparato funcione adecuadamente, pues no se sabe si está descompuesto o no hay quien atienda el mecanismo.

Algunos conductores refirieron que anteriormente el reloj de la catedral trabajaba sin problema y desde hace unos meses observan que con frecuencia está detenido.

En estos días en que mucha gente visita la ciudad por la temporada vacacional, agregaron, deberían poner especial atención a fin de que marque la hora correcta, toda vez que es común que paseantes lleguen hasta este monumento.

Algo de historia

El reloj de la Catedral Metropolitana de Tulancingo es inglés de 1820, marca London. La carátula mide alrededor de un metro con 80 centímetros de diámetro.

Se dice que fue trasladado de Inglaterra alrededor de 1830 y en esa época la única forma era vía marítima.

Se estima que su peso sea de tonelada y media, se ubica a unos 27 metros de altura y para llegar a él hay unas escaleras.

La pesa de los cuartos es de unos 120 kilos y la de las horas de 90 kilos. El ejemplar está formado con chumaceras armadas a base de tornillos.

En la carátula se aprecian las fechas 1851 y 1964.

El mecanismo del reloj de la Catedral es de pesas; el peso de cada pieza hace que los engranes den vuelta.

La catedral

Uno de los atractivos de Tulancingo es la Catedral estilo neoclásico como monumento histórico.

Fundada en 1528 por los franciscanos, de su estructura antigua no queda prácticamente nada ya que fue remodelada en 1788 por el arquitecto José Damián Ortiz de Castro, dándole su estilo neoclásico a la sobria fachada y a la decoración del interior y el altar principal. Es una obra en cantera en cuyo interior destaca una pila de agua bendita, labrada en piedra y un púlpito de madera con decoración en relieve.

Es la segunda iglesia más alta del país, y está dedicada en honor y evocación al patrono de la ciudad de Tulancingo, San Juan Bautista.

/afa

Por Claudia González-Rubio / EL SOL DE TULANCINGO

Tulancingo, Hgo.- Ya se ha vuelto costumbre que el reloj de la Catedral Metropolitana de Tulancingo no funcione, pues con frecuencia se observan detenidas las manecillas de este imponente ejemplar inglés.

A muchas personas llama la atención el que este reloj no funcione de manera regular, sobre todo porque se encuentra en un monumento que es icono de esta ciudad y que se ubica en pleno corazón de Tulancingo.

A decir de algunas personas que caminan diariamente por la calle Colegio Militar, al dirigirse a su trabajo siempre voltean hacia el reloj para ver la hora, pero en los últimos meses pocas veces tiene la hora exacta, sobre todo los días como hoy, que cambia el horario de verano.

Entrevistados consideraron que hace falta se ponga atención para que el aparato funcione adecuadamente, pues no se sabe si está descompuesto o no hay quien atienda el mecanismo.

Algunos conductores refirieron que anteriormente el reloj de la catedral trabajaba sin problema y desde hace unos meses observan que con frecuencia está detenido.

En estos días en que mucha gente visita la ciudad por la temporada vacacional, agregaron, deberían poner especial atención a fin de que marque la hora correcta, toda vez que es común que paseantes lleguen hasta este monumento.

Algo de historia

El reloj de la Catedral Metropolitana de Tulancingo es inglés de 1820, marca London. La carátula mide alrededor de un metro con 80 centímetros de diámetro.

Se dice que fue trasladado de Inglaterra alrededor de 1830 y en esa época la única forma era vía marítima.

Se estima que su peso sea de tonelada y media, se ubica a unos 27 metros de altura y para llegar a él hay unas escaleras.

La pesa de los cuartos es de unos 120 kilos y la de las horas de 90 kilos. El ejemplar está formado con chumaceras armadas a base de tornillos.

En la carátula se aprecian las fechas 1851 y 1964.

El mecanismo del reloj de la Catedral es de pesas; el peso de cada pieza hace que los engranes den vuelta.

La catedral

Uno de los atractivos de Tulancingo es la Catedral estilo neoclásico como monumento histórico.

Fundada en 1528 por los franciscanos, de su estructura antigua no queda prácticamente nada ya que fue remodelada en 1788 por el arquitecto José Damián Ortiz de Castro, dándole su estilo neoclásico a la sobria fachada y a la decoración del interior y el altar principal. Es una obra en cantera en cuyo interior destaca una pila de agua bendita, labrada en piedra y un púlpito de madera con decoración en relieve.

Es la segunda iglesia más alta del país, y está dedicada en honor y evocación al patrono de la ciudad de Tulancingo, San Juan Bautista.

/afa