/ jueves 12 de mayo de 2016

Mujeres recurren a mil y una técnicas para engordar el trasero

Abiyán, Costa de Marfil.- En Costa de Marfil, donde la gordura de las nalgas es hermosura, mil y una técnicas ingeniosas compiten por aumentar el tamaño del trasero, como rellenos para ropa interior, cremas, cirugía e incluso supositorios "mágicos".

Las modelos delgadas como Kate Moss nunca han logrado ser una inspiración para las mujeres en Abiyán, donde las curvas triunfan.

"En Costa de Marfil para ser bella, hay que tener un buen trasero", explicó Sarah, una comerciante de 34 años. "Los hombres prefieren a las mujeres un poco culonas".

El politólogo Jean Alabro señaló que las curvas son signo de riqueza y también de "buena salud". También son garantía de una "maternidad gloriosa".

Por lo tanto, todos los métodos y trucos están permitidos para hacerse con unas buenas posaderas.

Evelyne vende en su puesto del mercado de Treichville una crema llamada botcho, que también se conoce como "grossifesse" (engorda nalgas en francés). En la lengua de la calle, el "nouchi", "botcho" significa "posaderas generosas".

El ungüento, producido a base de aceite de hígado de bacalao, miel y también manteca de karité, tiene un éxito imbatible.

"Es el producto más vendido", contó Evelyne, por encima de la crema para los senos y de la pomada "bazooka", que promete fortalecer y engrosar el miembro masculino.

Cada día se venden miles de botes. Cada uno de ellos cuesta entre 15.000 y 25.000 francos CFA, es decir entre 23 y 38 euros, es decir una fortuna en el país. En el pequeño local, dos cajas destinadas a ser exportadas a Ghana esperan a ser recogidas.

/cpg

Abiyán, Costa de Marfil.- En Costa de Marfil, donde la gordura de las nalgas es hermosura, mil y una técnicas ingeniosas compiten por aumentar el tamaño del trasero, como rellenos para ropa interior, cremas, cirugía e incluso supositorios "mágicos".

Las modelos delgadas como Kate Moss nunca han logrado ser una inspiración para las mujeres en Abiyán, donde las curvas triunfan.

"En Costa de Marfil para ser bella, hay que tener un buen trasero", explicó Sarah, una comerciante de 34 años. "Los hombres prefieren a las mujeres un poco culonas".

El politólogo Jean Alabro señaló que las curvas son signo de riqueza y también de "buena salud". También son garantía de una "maternidad gloriosa".

Por lo tanto, todos los métodos y trucos están permitidos para hacerse con unas buenas posaderas.

Evelyne vende en su puesto del mercado de Treichville una crema llamada botcho, que también se conoce como "grossifesse" (engorda nalgas en francés). En la lengua de la calle, el "nouchi", "botcho" significa "posaderas generosas".

El ungüento, producido a base de aceite de hígado de bacalao, miel y también manteca de karité, tiene un éxito imbatible.

"Es el producto más vendido", contó Evelyne, por encima de la crema para los senos y de la pomada "bazooka", que promete fortalecer y engrosar el miembro masculino.

Cada día se venden miles de botes. Cada uno de ellos cuesta entre 15.000 y 25.000 francos CFA, es decir entre 23 y 38 euros, es decir una fortuna en el país. En el pequeño local, dos cajas destinadas a ser exportadas a Ghana esperan a ser recogidas.

/cpg