/ domingo 26 de junio de 2016

Oaxaca sigue sin prevenir violencia obstétrica: Fundar

Por CIMACNOTICIAS

A 15 años de que Irene Cruz Zúñiga sufrió daño neuronal irreversible por una cesárea de emergencia mal practicada en el Estado de Oaxaca, no se han garantizado las medidas de no repetición de esta clase de hechos en los servicios de salud de la entidad.

Después de haber denunciado este caso de violencia obstétrica contra Irene Cruz, la organización civil Fundar Centro de Análisis e Investigación informó que los servicios estatales de salud para las mujeres y población en general siguen en las mismas condiciones de hace 15 años.

“Hasta la fecha, el Centro de Salud ahora existente en la comunidad (Morelos, en Oaxaca) aún se encuentra en precarias condiciones de recursos humanos e insumos, para la atención de la salud materna y la salud en general de la población”, dijo Fundar en un comunicado.

Como representantes legales de Cruz Zúñiga, la agrupación propuso medidas puntuales para mejorar los servicios de salud, en específico para la atención de la salud reproductiva de las mujeres de la región oaxaqueña donde vive Irene.

“Hemos solicitado que el personal del Hospital del IMSS-Prospera de Tlaxiaco, donde se atendió Irene, se capacite en la atención de emergencias obstétricas dentro del programa ‘Pronto’, del Instituto Nacional de Salud Pública, que ha producido evidencia favorable sobre su eficacia en contextos rurales”, detalló Fundar.

Sin embargo –advirtió- las “medidas de no repetición en materia de salud” no han sido atendidas por los gobiernos federal y del estado.

“Tan sólo en Oaxaca la falta de abasto en medicamentos ha llevado al personal de salud en 30 hospitales generales y 200 clínicas rurales a declararse en paro. Se sabe también que dentro del recorte presupuestario efectuado en 2015 se afectó el Programa de Salud Materna y Perinatal en Oaxaca, pues se ejerció sólo 57 por ciento del presupuesto de lo que originalmente el Congreso federal aprobó para dicho programa y entidad”, abundó Fundar.

“Un recorte de dicha magnitud” se traduce en menos recursos para el traslado, alimentación, medicinas, personal de salud e insumos para la atención de las mujeres durante el embarazo, el parto y el posparto, y sobre todo “para responder ante situaciones de emergencia obstétrica”.

“Actualmente no existen las garantías de que lo vivido por Irene no volverá a suceder. El Estado mexicano no ha construido las condiciones para que las demoras que derivan en casos de morbilidad y mortalidad (materna) no sucedan”, recalcó la organización.

Por ello, exhortó a los gobiernos federal y de Oaxaca a cumplir con la implementación de las medidas solicitadas.

Irene Cruz Zúñiga es una mujer mixteca que a sus 26 años de edad fue sometida a violencia obstétrica en el Hospital del IMSS de la comunidad de Tlaxiaco. A lo largo de la gestación, la mujer recibió su control prenatal por parte de la brigada de salud que recorría la región, ya que Morelos (localidad del municipio de Santa Cruz Itundujia) no contaba con un Centro de Salud.

El 20 de junio de 2001, cuando empezó con labor de parto ya con nueve meses de embarazo, Irene fue sometida a una cesárea de emergencia de la que resultó con daño neuronal irreversible que le causó lesiones permanentes en el cerebro.

Los daños permanentes a sus funciones motoras y sensoriales no le permiten caminar, ni realizar actividad alguna. Su hijo vive y ambos quedaron bajo el cuidado de la hermana y los padres de Irene.

Por CIMACNOTICIAS

A 15 años de que Irene Cruz Zúñiga sufrió daño neuronal irreversible por una cesárea de emergencia mal practicada en el Estado de Oaxaca, no se han garantizado las medidas de no repetición de esta clase de hechos en los servicios de salud de la entidad.

Después de haber denunciado este caso de violencia obstétrica contra Irene Cruz, la organización civil Fundar Centro de Análisis e Investigación informó que los servicios estatales de salud para las mujeres y población en general siguen en las mismas condiciones de hace 15 años.

“Hasta la fecha, el Centro de Salud ahora existente en la comunidad (Morelos, en Oaxaca) aún se encuentra en precarias condiciones de recursos humanos e insumos, para la atención de la salud materna y la salud en general de la población”, dijo Fundar en un comunicado.

Como representantes legales de Cruz Zúñiga, la agrupación propuso medidas puntuales para mejorar los servicios de salud, en específico para la atención de la salud reproductiva de las mujeres de la región oaxaqueña donde vive Irene.

“Hemos solicitado que el personal del Hospital del IMSS-Prospera de Tlaxiaco, donde se atendió Irene, se capacite en la atención de emergencias obstétricas dentro del programa ‘Pronto’, del Instituto Nacional de Salud Pública, que ha producido evidencia favorable sobre su eficacia en contextos rurales”, detalló Fundar.

Sin embargo –advirtió- las “medidas de no repetición en materia de salud” no han sido atendidas por los gobiernos federal y del estado.

“Tan sólo en Oaxaca la falta de abasto en medicamentos ha llevado al personal de salud en 30 hospitales generales y 200 clínicas rurales a declararse en paro. Se sabe también que dentro del recorte presupuestario efectuado en 2015 se afectó el Programa de Salud Materna y Perinatal en Oaxaca, pues se ejerció sólo 57 por ciento del presupuesto de lo que originalmente el Congreso federal aprobó para dicho programa y entidad”, abundó Fundar.

“Un recorte de dicha magnitud” se traduce en menos recursos para el traslado, alimentación, medicinas, personal de salud e insumos para la atención de las mujeres durante el embarazo, el parto y el posparto, y sobre todo “para responder ante situaciones de emergencia obstétrica”.

“Actualmente no existen las garantías de que lo vivido por Irene no volverá a suceder. El Estado mexicano no ha construido las condiciones para que las demoras que derivan en casos de morbilidad y mortalidad (materna) no sucedan”, recalcó la organización.

Por ello, exhortó a los gobiernos federal y de Oaxaca a cumplir con la implementación de las medidas solicitadas.

Irene Cruz Zúñiga es una mujer mixteca que a sus 26 años de edad fue sometida a violencia obstétrica en el Hospital del IMSS de la comunidad de Tlaxiaco. A lo largo de la gestación, la mujer recibió su control prenatal por parte de la brigada de salud que recorría la región, ya que Morelos (localidad del municipio de Santa Cruz Itundujia) no contaba con un Centro de Salud.

El 20 de junio de 2001, cuando empezó con labor de parto ya con nueve meses de embarazo, Irene fue sometida a una cesárea de emergencia de la que resultó con daño neuronal irreversible que le causó lesiones permanentes en el cerebro.

Los daños permanentes a sus funciones motoras y sensoriales no le permiten caminar, ni realizar actividad alguna. Su hijo vive y ambos quedaron bajo el cuidado de la hermana y los padres de Irene.