/ sábado 11 de junio de 2016

Rinden homenaje al pintor Enrique Guzmán en Museo de Arte Moderno

México.- El artista plástico Enrique Guzmán (1952-1986) fue un autor rebelde que destruyó su propia obra y no estaba satisfecho con su trabajo plástico, comentó hoy el crítico y curador Erik Castillo.

Con motivo del 30 aniversario luctuoso de Guzmán, el curador y crítico participó en una mesa de reflexión y análisis en el Museo de Arte Moderno, en la que lamentó la prematura muerte del homenajeado.

Guzmán murió antes de cumplir los 34 años de edad y se le recuerda en el mundo de la pintura y las artes visuales, pero no se le conoce públicamente de una forma consiste, expresó el curador.

Apuntó que críticos de la talla de Carlos Blas Galindo, Teresa del Conde y Raquel Tibol hablaron del trabajo de Guzmán durante los años 70 y 80.

Castillo sostuvo que aunque la carrera de Enrique Guzmán se reduce en muy poco tiempo, fue ganador en tres ediciones de un concurso de arte, que hoy lleva por nombre Encuentro Nacional de Arte Joven con sede en Aguascalientes, además de que tuvo una mención honorífica.

También habló del apasionado temperamento de Guzmán, quien en una ocasión descolgó una pieza premiada de Beatriz Zamora, la tiró al piso y la golpeó, algo que también hizo con sus propias obras.

“Destruyó sus propias creaciones e incluso uno de sus premios que obtuvo en el concurso de arte joven, patrimonio del Instituto Nacional de Bellas Artes”.

En la mesa de reflexión y análisis, el también historiador e investigador Luis Rius, indicó que desde niño, Guzmán mostró dones especiales.

“Ese creador, dueño de facultades especiales que le otorgan licencias especiales para funcionar socialmente y en el mundo del arte, fundó su propia leyenda e ingresó a la historia del arte que paulatinamente el otorgando reconocimiento que no obtuvo en vida”, precisó.

[caption id="attachment_278505" align="aligncenter" width="568"] Foto: Museo de Arte Moderno[/caption]

El investigador abundó que al final de sus días, Guzmán leía La Biblia con mucha profundidad y es de destacar su capacidad conceptual y su gran instinto para abordar el vacío mediante algunas de sus obras como lo plasmó en una, donde están unas escaleras.

Concluyó que en la obra plástica de Guzmán abordó a la mujer de sociedad, niños que están en las escaleras y sobre todo el vacío en sus manifestaciones artísticas.

/afa

México.- El artista plástico Enrique Guzmán (1952-1986) fue un autor rebelde que destruyó su propia obra y no estaba satisfecho con su trabajo plástico, comentó hoy el crítico y curador Erik Castillo.

Con motivo del 30 aniversario luctuoso de Guzmán, el curador y crítico participó en una mesa de reflexión y análisis en el Museo de Arte Moderno, en la que lamentó la prematura muerte del homenajeado.

Guzmán murió antes de cumplir los 34 años de edad y se le recuerda en el mundo de la pintura y las artes visuales, pero no se le conoce públicamente de una forma consiste, expresó el curador.

Apuntó que críticos de la talla de Carlos Blas Galindo, Teresa del Conde y Raquel Tibol hablaron del trabajo de Guzmán durante los años 70 y 80.

Castillo sostuvo que aunque la carrera de Enrique Guzmán se reduce en muy poco tiempo, fue ganador en tres ediciones de un concurso de arte, que hoy lleva por nombre Encuentro Nacional de Arte Joven con sede en Aguascalientes, además de que tuvo una mención honorífica.

También habló del apasionado temperamento de Guzmán, quien en una ocasión descolgó una pieza premiada de Beatriz Zamora, la tiró al piso y la golpeó, algo que también hizo con sus propias obras.

“Destruyó sus propias creaciones e incluso uno de sus premios que obtuvo en el concurso de arte joven, patrimonio del Instituto Nacional de Bellas Artes”.

En la mesa de reflexión y análisis, el también historiador e investigador Luis Rius, indicó que desde niño, Guzmán mostró dones especiales.

“Ese creador, dueño de facultades especiales que le otorgan licencias especiales para funcionar socialmente y en el mundo del arte, fundó su propia leyenda e ingresó a la historia del arte que paulatinamente el otorgando reconocimiento que no obtuvo en vida”, precisó.

[caption id="attachment_278505" align="aligncenter" width="568"] Foto: Museo de Arte Moderno[/caption]

El investigador abundó que al final de sus días, Guzmán leía La Biblia con mucha profundidad y es de destacar su capacidad conceptual y su gran instinto para abordar el vacío mediante algunas de sus obras como lo plasmó en una, donde están unas escaleras.

Concluyó que en la obra plástica de Guzmán abordó a la mujer de sociedad, niños que están en las escaleras y sobre todo el vacío en sus manifestaciones artísticas.

/afa