/ domingo 28 de agosto de 2016

Yanga negro cimarrón deja legado que aún perdura en Veracruz

Por José Algarín Durán

Yanga, Ver.- Cimarrón es el esclavo africano rebelde. Procedían de Sierra Leona, Guinea y Congo. Su llegada a México inició por el año 1540. Yanga se convirtió en el primer negro africano rebelde que logró su emancipación, la de su familia y allegados con aceptación del rey de España. Fundó un pueblo, dejó descendencia y heredó en la zona centro usos y costumbres de su lugar de procedencia y que hoy son parte de las tradiciones del municipio Yanga, también conocido como San Lorenzo de los Negros.

Desacorde con la leyenda, para Fernando Miranda, arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia y director del museo de Palmillas, el negro Yanga no se dedicaba al cultivo de la caña en alguna hacienda como se ha mencionado ni tampoco logró que su lugar de asentamiento fuera el primer pueblo libre de América como se menciona y se cree. “Una cosa es que haya logrado su emancipación y otra la independencia de ese lugar con aceptación de la corona española”, reitera el arqueólogo.

Mirando Flores, entrevistado en el museo que guarda riqueza histórica del pueblo de Yanga dirá en entrevista que “los esclavos negros comenzaron a llegar a México, vía Veracruz o Acapulco por el año 1540.

“Se tiene la idea que llegaron a las haciendas, pero en la zona centro inicialmente los trajeron como servidumbre de las casas y principalmente para criar el ganado. Será hasta el siglo XVI cuando se ocupen los esclavos negros para el cultivo de la caña de azúcar. Los españoles que están cerca de Huatusco son quienes se dedican al cultivo del ganado.

“El ganado traído de España no se adaptó al clima cálido de la zona centro de Veracruz. Esta tierra se convirtió en un hábitat de esclavos fugados que sobrevivían fácilmente dada la tierra fértil y abundancia. A los esclavos fugados les llamaron cimarrones. Ocupan como zona de refugio las riberas del río Blanco en la región que hoy son los municipios de Omealca y Naranjal.

“Serán los vascos quienes ocupen la ruta prehispánica que cruza Córdoba y Orizaba para el traslado de alimentos, bienes y riquezas desde México a Veracruz y viceversa. Fundan dos ventas. La que actualmente se conoce como Venta Parada, en el kilómetro 10 de la carretera estatal Córdoba-Veracruz y otra en el lugar conocido como Zacatepec, entre la actual aeropista y el cementerio de Córdoba.

Narra Miranda basado en sus investigaciones que en ese momento existe ruta de comunicaciones desde México hasta Filipinas. Cada año sale un barco desde Acapulco hasta Filipinas que lleva y trae mercancías, porcelanas, especies y todo lo procedente de Asia y a cambio se entregan las riquezas de Nueva España.

“En 1608 aproximadamente se crea una expedición para acabar con los negros cimarrones en base a una narración de un sacerdote que asegura haber sido testigo de la crueldad de los negros al asaltar llegando al extremo de sacar los ojos a los niños.

“La expedición sale de Puebla y llega a la zona de Naranjal y Río Blanco encontrando sólo aldeas con mujeres y niños, pero no a los belicosos negros.

“Luego de 2 meses de búsqueda infructuosa aparece Yanga y captura a un capitán. En lugar de asesinarlo, lo mandó de regreso con un pliego petitorio. Llama la atención que el negro Yanga conocía el sistema oficial español.

“La carta es enviada al rey de España y en ella le pide que les permitan establecerse en un lugar donde puedan vivir en libertad, donde no puedan acceder los españoles salvo con autorización de ellos. Con la condición de que sean gobernados por el negro Yanga y sus descendientes. Aceptan la religión católica y solo a los franciscanos. Se comprometen a no aceptar más esclavos fugados”.

Miranda Flores hace especial énfasis en lo siguiente

“El rey de España analiza y decide llegar a un acuerdo con los rebeles pero sin mencionar a Yanga porque mencionarlo sería darle un reconocimiento. Busca sofocar la rebelión mediante un acuerdo y el asunto quede en el olvido. Lo que tiene de particular esa rebelión o resistencia de Yanga es porque es la primera que tiene éxito en ganar un reconocimiento de la corona española”.

Parece que ese es el motivo por el que fueron borrados todos los registros de Yanga. Sólo se obtiene que años después un hijo de Yanga es capturado acusado de recibir negros fugados. Todos lo demás son relatos, mitos o leyendas dirá Fernando Miranda.

“La de Yanga ha sido una historia construida por la tradición oral, historias redimidas por los jesuitas. Después la retoma un nieto del general Vicente Guerrero y don Vicente Rivapalacio, historiador notable del siglo 19 para crear una leyenda, en la que se convierte la novela de Los 33 Negros”.

Posteriormente, la historia es retomada por un presidente municipal. Se inventa que el negro Yanga es un esclavo huido de una hacienda que se dedicaba al cultivo de la caña lo que es falso.

[caption id="attachment_418252" align="aligncenter" width="600"] Foto: El Sol de Córdoba[/caption]

“En 1570 no había haciendas en el valle de Córdoba. Cuando Yanga llegó seguramente vino como trabajador para conducir ganado que pasaba de la cuenca del Papaloapan hacia Puebla, Quizá ahí fue como se hizo líder de un grupo de esclavos que conducían ganado en perfecta coordinación”.

Hablaban lenguas de la rama Bantú, dominante en el centro de África refiere Fernando Miranda y agrega anécdotas:

“La corona española impuso condiciones para el traslado de negros a la Nueva España entre ellas que en el trayecto fueran adoctrinados en la religión católica. En los puertos donde los concentraban les enseñaban el castellano. Aprendieron a fuerza el castellano y les enseñaron la religión católica”.

“Desde sus orígenes vienen despojados de su cultura. Vienen con costumbres propias de sus pueblos como aprovechar las vísceras de animales, cosa que el español no consumía.

“Todo lo que la iglesia considera paganismo o brujería les es prohibido entre ellos sus bailes y costumbres. Al esclavo en México no se le maltrata como los que fueron a Norteamérica. Pero si la iglesia los denunciaba por herejía sufrían lo indecible”.

Y narra otra herencia de ellos que perdura en México:

“Los africanos son diestros porque traen tradiciones propias de los pueblos árabes. Las adoptan al cultivar la caña, la saben procesar. Son maestros en fabricar azúcar; son negros que también son los encargados de manejar el ganado. Todas las artes de charrería que consideramos muy mexicanas tienen su origen en ellos.

“En México las castas fueron muy marcadas. A una persona la marcaban desde el momento en que la bautizaban. Era la manera de registrar como empezabas en la vida. Anotaban por ejemplo hijo de blanco e india; hijo de indio con negra y por el hecho de tener determinado origen no podían obtener cargos o tenían limitaciones en servicios”.

Retoma la historia del negro Yanga: “Vivió en un campamento entre Omealca y Naranjal, después del pacto con la corona española se establecen en el valle. Las tierras del valle son propiedad de un español llamado Gaspar de Rivadeneira, parte de una familia muy importante en España. Es tesorero real en la Nueva España. Esa familia tendrá inversiones muy fuertes en Filipinas y un latifundio impresionante en la zona donde hoy es Tierra Blanca”.

Gaspar de Rivadeneira le da un terreno al negro Yanga para que funde su villa y ocurre en el territorio de Palmillas en 1554. En ese lugar encuentran grandes problemas como son los moscos y alimañas por lo que pasan a la población de San Lorenzo".

Existen varias versiones de la muerte de Yanga

“En el libro de los 33 Negros se menciona que lo mandan a llamar a la ciudad de México a una junta con el virrey y en ese momento se da un rumor sobre una rebelión de negros y que van a matar a sus amos. Los españoles deciden matar a Yanga. La otra posibilidad es que haya sido ejecutado por los pobladores de Córdoba, quienes hacían expediciones para 'cazar' negros y la última versión es que haya muerto de viejo”.

Yanga a partir de ahí no vuelve a parecer en registro alguno de la historia. El doctor Antonio González de León ubica un acta de bautizo del hijo de Yanga quien se llamó Gaspar Yanga, siendo su padrino precisamente Gaspar de Rivadeneira, terrateniente de la zona centro de Veracruz.

“A la villa de Yanga le tocó la globalización mundial. El imperio español fue el primero global. Tenía posiciones desde Filipinas hasta América. Todo lo que ocurrió aquí fue coordinado por los grandes intereses del imperio y por ese motivos aceleró el mestizaje. Se perdieron los rasgos de la población y su cultura. A diferencia de otros estados, los negros habían llegado a un lugar de muchos recursos y además en la ruta principal de tránsito de las riquezas dado que Veracruz es la puerta principal hacia España”.

Yanga es un personaje histórico. Conocido más por novela y documentales que por datos precisos y registros históricos. Existen estudios emprendidos por el equipo del doctor Carlos Serrano del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM. Hicieron pruebas genéticas pero se desconocen los resultados tendientes a ubicar la descendencia del negro Yanga.

“Existen pueblos como El Mirador y San Miguel El Grande donde los rasgos de los habitantes son muy marcados hacia la raza negra, descendientes de los trabajadores de la antigua hacienda de San Miguel El Grande. Entre Omealca y Tezonapa hay comunidades como La Laja y Río Moreno donde queda población de piel oscura”.

Aclara: “En Mata Clara, municipio de Cuitláhuac existen familias que dicen descender del negro Yanga y esto no es real. Su fundación data del siglo 19 y fue formada por negros que vinieron a trabajar en la construcción del ferrocarril desde Córdoba hasta Medias Aguas”.

Recalca la necesidad de investigar más y manifiesta otro anécdota.

“Hay un interés es hurgar en la historia del negro Yanga pero son intereses culturales un tanto distorsionados como fue el poner el slogan de Yanga primer pueblo libre de la esclavitud en América. Es un pueblo que consigue una emancipación pero de ahí a que haya sido un pueblo independiente existe una gran diferencia”.

/afa

Por José Algarín Durán

Yanga, Ver.- Cimarrón es el esclavo africano rebelde. Procedían de Sierra Leona, Guinea y Congo. Su llegada a México inició por el año 1540. Yanga se convirtió en el primer negro africano rebelde que logró su emancipación, la de su familia y allegados con aceptación del rey de España. Fundó un pueblo, dejó descendencia y heredó en la zona centro usos y costumbres de su lugar de procedencia y que hoy son parte de las tradiciones del municipio Yanga, también conocido como San Lorenzo de los Negros.

Desacorde con la leyenda, para Fernando Miranda, arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia y director del museo de Palmillas, el negro Yanga no se dedicaba al cultivo de la caña en alguna hacienda como se ha mencionado ni tampoco logró que su lugar de asentamiento fuera el primer pueblo libre de América como se menciona y se cree. “Una cosa es que haya logrado su emancipación y otra la independencia de ese lugar con aceptación de la corona española”, reitera el arqueólogo.

Mirando Flores, entrevistado en el museo que guarda riqueza histórica del pueblo de Yanga dirá en entrevista que “los esclavos negros comenzaron a llegar a México, vía Veracruz o Acapulco por el año 1540.

“Se tiene la idea que llegaron a las haciendas, pero en la zona centro inicialmente los trajeron como servidumbre de las casas y principalmente para criar el ganado. Será hasta el siglo XVI cuando se ocupen los esclavos negros para el cultivo de la caña de azúcar. Los españoles que están cerca de Huatusco son quienes se dedican al cultivo del ganado.

“El ganado traído de España no se adaptó al clima cálido de la zona centro de Veracruz. Esta tierra se convirtió en un hábitat de esclavos fugados que sobrevivían fácilmente dada la tierra fértil y abundancia. A los esclavos fugados les llamaron cimarrones. Ocupan como zona de refugio las riberas del río Blanco en la región que hoy son los municipios de Omealca y Naranjal.

“Serán los vascos quienes ocupen la ruta prehispánica que cruza Córdoba y Orizaba para el traslado de alimentos, bienes y riquezas desde México a Veracruz y viceversa. Fundan dos ventas. La que actualmente se conoce como Venta Parada, en el kilómetro 10 de la carretera estatal Córdoba-Veracruz y otra en el lugar conocido como Zacatepec, entre la actual aeropista y el cementerio de Córdoba.

Narra Miranda basado en sus investigaciones que en ese momento existe ruta de comunicaciones desde México hasta Filipinas. Cada año sale un barco desde Acapulco hasta Filipinas que lleva y trae mercancías, porcelanas, especies y todo lo procedente de Asia y a cambio se entregan las riquezas de Nueva España.

“En 1608 aproximadamente se crea una expedición para acabar con los negros cimarrones en base a una narración de un sacerdote que asegura haber sido testigo de la crueldad de los negros al asaltar llegando al extremo de sacar los ojos a los niños.

“La expedición sale de Puebla y llega a la zona de Naranjal y Río Blanco encontrando sólo aldeas con mujeres y niños, pero no a los belicosos negros.

“Luego de 2 meses de búsqueda infructuosa aparece Yanga y captura a un capitán. En lugar de asesinarlo, lo mandó de regreso con un pliego petitorio. Llama la atención que el negro Yanga conocía el sistema oficial español.

“La carta es enviada al rey de España y en ella le pide que les permitan establecerse en un lugar donde puedan vivir en libertad, donde no puedan acceder los españoles salvo con autorización de ellos. Con la condición de que sean gobernados por el negro Yanga y sus descendientes. Aceptan la religión católica y solo a los franciscanos. Se comprometen a no aceptar más esclavos fugados”.

Miranda Flores hace especial énfasis en lo siguiente

“El rey de España analiza y decide llegar a un acuerdo con los rebeles pero sin mencionar a Yanga porque mencionarlo sería darle un reconocimiento. Busca sofocar la rebelión mediante un acuerdo y el asunto quede en el olvido. Lo que tiene de particular esa rebelión o resistencia de Yanga es porque es la primera que tiene éxito en ganar un reconocimiento de la corona española”.

Parece que ese es el motivo por el que fueron borrados todos los registros de Yanga. Sólo se obtiene que años después un hijo de Yanga es capturado acusado de recibir negros fugados. Todos lo demás son relatos, mitos o leyendas dirá Fernando Miranda.

“La de Yanga ha sido una historia construida por la tradición oral, historias redimidas por los jesuitas. Después la retoma un nieto del general Vicente Guerrero y don Vicente Rivapalacio, historiador notable del siglo 19 para crear una leyenda, en la que se convierte la novela de Los 33 Negros”.

Posteriormente, la historia es retomada por un presidente municipal. Se inventa que el negro Yanga es un esclavo huido de una hacienda que se dedicaba al cultivo de la caña lo que es falso.

[caption id="attachment_418252" align="aligncenter" width="600"] Foto: El Sol de Córdoba[/caption]

“En 1570 no había haciendas en el valle de Córdoba. Cuando Yanga llegó seguramente vino como trabajador para conducir ganado que pasaba de la cuenca del Papaloapan hacia Puebla, Quizá ahí fue como se hizo líder de un grupo de esclavos que conducían ganado en perfecta coordinación”.

Hablaban lenguas de la rama Bantú, dominante en el centro de África refiere Fernando Miranda y agrega anécdotas:

“La corona española impuso condiciones para el traslado de negros a la Nueva España entre ellas que en el trayecto fueran adoctrinados en la religión católica. En los puertos donde los concentraban les enseñaban el castellano. Aprendieron a fuerza el castellano y les enseñaron la religión católica”.

“Desde sus orígenes vienen despojados de su cultura. Vienen con costumbres propias de sus pueblos como aprovechar las vísceras de animales, cosa que el español no consumía.

“Todo lo que la iglesia considera paganismo o brujería les es prohibido entre ellos sus bailes y costumbres. Al esclavo en México no se le maltrata como los que fueron a Norteamérica. Pero si la iglesia los denunciaba por herejía sufrían lo indecible”.

Y narra otra herencia de ellos que perdura en México:

“Los africanos son diestros porque traen tradiciones propias de los pueblos árabes. Las adoptan al cultivar la caña, la saben procesar. Son maestros en fabricar azúcar; son negros que también son los encargados de manejar el ganado. Todas las artes de charrería que consideramos muy mexicanas tienen su origen en ellos.

“En México las castas fueron muy marcadas. A una persona la marcaban desde el momento en que la bautizaban. Era la manera de registrar como empezabas en la vida. Anotaban por ejemplo hijo de blanco e india; hijo de indio con negra y por el hecho de tener determinado origen no podían obtener cargos o tenían limitaciones en servicios”.

Retoma la historia del negro Yanga: “Vivió en un campamento entre Omealca y Naranjal, después del pacto con la corona española se establecen en el valle. Las tierras del valle son propiedad de un español llamado Gaspar de Rivadeneira, parte de una familia muy importante en España. Es tesorero real en la Nueva España. Esa familia tendrá inversiones muy fuertes en Filipinas y un latifundio impresionante en la zona donde hoy es Tierra Blanca”.

Gaspar de Rivadeneira le da un terreno al negro Yanga para que funde su villa y ocurre en el territorio de Palmillas en 1554. En ese lugar encuentran grandes problemas como son los moscos y alimañas por lo que pasan a la población de San Lorenzo".

Existen varias versiones de la muerte de Yanga

“En el libro de los 33 Negros se menciona que lo mandan a llamar a la ciudad de México a una junta con el virrey y en ese momento se da un rumor sobre una rebelión de negros y que van a matar a sus amos. Los españoles deciden matar a Yanga. La otra posibilidad es que haya sido ejecutado por los pobladores de Córdoba, quienes hacían expediciones para 'cazar' negros y la última versión es que haya muerto de viejo”.

Yanga a partir de ahí no vuelve a parecer en registro alguno de la historia. El doctor Antonio González de León ubica un acta de bautizo del hijo de Yanga quien se llamó Gaspar Yanga, siendo su padrino precisamente Gaspar de Rivadeneira, terrateniente de la zona centro de Veracruz.

“A la villa de Yanga le tocó la globalización mundial. El imperio español fue el primero global. Tenía posiciones desde Filipinas hasta América. Todo lo que ocurrió aquí fue coordinado por los grandes intereses del imperio y por ese motivos aceleró el mestizaje. Se perdieron los rasgos de la población y su cultura. A diferencia de otros estados, los negros habían llegado a un lugar de muchos recursos y además en la ruta principal de tránsito de las riquezas dado que Veracruz es la puerta principal hacia España”.

Yanga es un personaje histórico. Conocido más por novela y documentales que por datos precisos y registros históricos. Existen estudios emprendidos por el equipo del doctor Carlos Serrano del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM. Hicieron pruebas genéticas pero se desconocen los resultados tendientes a ubicar la descendencia del negro Yanga.

“Existen pueblos como El Mirador y San Miguel El Grande donde los rasgos de los habitantes son muy marcados hacia la raza negra, descendientes de los trabajadores de la antigua hacienda de San Miguel El Grande. Entre Omealca y Tezonapa hay comunidades como La Laja y Río Moreno donde queda población de piel oscura”.

Aclara: “En Mata Clara, municipio de Cuitláhuac existen familias que dicen descender del negro Yanga y esto no es real. Su fundación data del siglo 19 y fue formada por negros que vinieron a trabajar en la construcción del ferrocarril desde Córdoba hasta Medias Aguas”.

Recalca la necesidad de investigar más y manifiesta otro anécdota.

“Hay un interés es hurgar en la historia del negro Yanga pero son intereses culturales un tanto distorsionados como fue el poner el slogan de Yanga primer pueblo libre de la esclavitud en América. Es un pueblo que consigue una emancipación pero de ahí a que haya sido un pueblo independiente existe una gran diferencia”.

/afa