/ domingo 2 de abril de 2017

Cabras de de la isla Espíritu Santo se pueden aprovechar como mascotas

Por Elías Medina P.

LA PAZ, BCS. (OEM-Informex).- Las cabras recién nacidas de la isla Espíritu Santo, Baja California Sur, pueden ser aprovechadas como mascotas, tal y como sucede en otras partes del mundo, en donde se ha demostrado que la interacción doméstica con estos animales es muy favorable en la formación y la educación de los niños, según fuentes consultadas por El Sudcaliforniano.

De acuerdo a expertos en caprinocultura, las cabras de Espíritu Santo nacidas en corrales de manejo, luego de que sus madres fueras extraídas de ese complejo insular por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, alcanzan apenas unos cinco kilos en su edad adulta, similar al peso de un perro de raza mediana.

Según los especialistas, estas cabras se pueden domesticar como una mascota y luego de unos meses de convivir con personas, ya sea en una casa o en una finca, llegan a adoptar conductas muy amigables y sumamente alegres aunque bastante inquietas ya que por su naturaleza tienen una gran facilidad para subirse a muebles, vehículos e incluso bardas de pequeña altura.

Una vez domesticadas, pueden habituarse a hacer sus necesidades fisiológicas en determinados sitios, ver televisión en la sala al lado de la familia e incluso dormir en los pies durante el tiempo de frío; se encariñan de tal modo que balan con especial sentimiento cuando su dueño las deja solas.

En el departamento de Zootecnia de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), un grupo de investigadores lleva a cabo una serie de análisis a las cabras (Capra hircus) extraídas de Isla Espíritu Santo para evaluar el potencial aprovechamiento de su genética en la industria alimentaria.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) donó cien especímenes caprinos para su investigación científica a la UABCS, como parte de la estrategia participativa para la extracción de cabras ferales de la isla Espíritu Santo, puesta en marcha en mayo de 2016.

Estos animales permanecieron durante cientos de años aislados de condiciones ambientales y agentes patógenos externos al complejo insular, y se adaptaron a condiciones extremas de estrés hídrico y alimentación.

La dirección de la Conanp, de la Península de Baja California y Pacífico Norte, informó que la extracción de cabras de Isla Espíritu Santo es necesaria para restaurar en su totalidad el complejo insular y evitar afectaciones permanentes por la devastación de fauna y flora causada por los caprinos.

Estos animales fueron introducidos al complejo insular hace cientos de años por pescadores y buzos de la industria perlera.

Entre los impactos causados por cabras introducidas al ecosistema insular se consideran alteraciones de la estructura y composición de las comunidades de plantas, erosión y compactación del suelo, extinción de flora y fauna nativas y degradación del hábitat por sobrepastoreo.

Si desean hacerse de una cabra para mascota, acudan a los establos de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, en donde se resguardan los rebaños extraídos de la isla.

Por Elías Medina P.

LA PAZ, BCS. (OEM-Informex).- Las cabras recién nacidas de la isla Espíritu Santo, Baja California Sur, pueden ser aprovechadas como mascotas, tal y como sucede en otras partes del mundo, en donde se ha demostrado que la interacción doméstica con estos animales es muy favorable en la formación y la educación de los niños, según fuentes consultadas por El Sudcaliforniano.

De acuerdo a expertos en caprinocultura, las cabras de Espíritu Santo nacidas en corrales de manejo, luego de que sus madres fueras extraídas de ese complejo insular por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, alcanzan apenas unos cinco kilos en su edad adulta, similar al peso de un perro de raza mediana.

Según los especialistas, estas cabras se pueden domesticar como una mascota y luego de unos meses de convivir con personas, ya sea en una casa o en una finca, llegan a adoptar conductas muy amigables y sumamente alegres aunque bastante inquietas ya que por su naturaleza tienen una gran facilidad para subirse a muebles, vehículos e incluso bardas de pequeña altura.

Una vez domesticadas, pueden habituarse a hacer sus necesidades fisiológicas en determinados sitios, ver televisión en la sala al lado de la familia e incluso dormir en los pies durante el tiempo de frío; se encariñan de tal modo que balan con especial sentimiento cuando su dueño las deja solas.

En el departamento de Zootecnia de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), un grupo de investigadores lleva a cabo una serie de análisis a las cabras (Capra hircus) extraídas de Isla Espíritu Santo para evaluar el potencial aprovechamiento de su genética en la industria alimentaria.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) donó cien especímenes caprinos para su investigación científica a la UABCS, como parte de la estrategia participativa para la extracción de cabras ferales de la isla Espíritu Santo, puesta en marcha en mayo de 2016.

Estos animales permanecieron durante cientos de años aislados de condiciones ambientales y agentes patógenos externos al complejo insular, y se adaptaron a condiciones extremas de estrés hídrico y alimentación.

La dirección de la Conanp, de la Península de Baja California y Pacífico Norte, informó que la extracción de cabras de Isla Espíritu Santo es necesaria para restaurar en su totalidad el complejo insular y evitar afectaciones permanentes por la devastación de fauna y flora causada por los caprinos.

Estos animales fueron introducidos al complejo insular hace cientos de años por pescadores y buzos de la industria perlera.

Entre los impactos causados por cabras introducidas al ecosistema insular se consideran alteraciones de la estructura y composición de las comunidades de plantas, erosión y compactación del suelo, extinción de flora y fauna nativas y degradación del hábitat por sobrepastoreo.

Si desean hacerse de una cabra para mascota, acudan a los establos de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, en donde se resguardan los rebaños extraídos de la isla.