/ lunes 7 de septiembre de 2015

Presentan película-homenaje sobre el asesinato de Rabin en Venecia

Venecia.- El realizador israelí Amos Gitai presentó hoy en el festival de cine de Venecia su película-homenaje al ex primer ministro, Isaac Rabin, a 20 años exactos de su asesinato a manos de un extremista judío. Titulado “Rabin, the last day” (Rabin, el ultimo día), el filme fue recibido calurosamente durante su proyección a la prensa y reconstruye minuciosamente el contexto de violencia y fanatismo en el que se fraguó el magnicidio. La película incluye material de archivo, como las imágenes reales del homicidio de Rabin (perpetrado el 4 de noviembre de 1995 en Tel Aviv), escenas de la manifestación por la paz en la que fue asesinado o entrevistas con su viuda y con el entonces ministro de Exteriores, Simón Peres. Los actores Yitzhak Hiskiya, Pini Mittelman, Michael Warshaviak y Einat Weizman interpretan a los miembros de la Comisión Shamgar, creada para indagar sobre el homicidio, mientras Yogev Yefet aparece en el rol del asesino, Yigal Amir. El resultado es un potente “thriller político” que ofrece respuestas más satisfactorias que 20 años de investigaciones oficiales. “Todo está basado en documentos. Nada ha sido inventado”, declaró Gitai en rueda de prensa, al inicio de la cual pidió un minuto de silencio en memoria de la palestina Riham Dawabsha, fallecida este día tras las heridas sufridas en el atentado incendiario del 31 de julio pasado en Nablus en el que murió su hijo de 18 meses. El realizador dijo que el homicidio de Rabin cambió el destino de Israel, que se preciaba de ser la única democracia en Medio Oriente y que no daba cabida a la violencia política, como lo reconoce el presidente de la comisión Shamgar en una de las últimas escenas del filme. Gitai se negó a hablar de conspiración o complot, pues recordó que ese es el argumento que usa la ultraderecha para lavarse las manos de su responsabilidad en la creación del ambiente político propicio para el asesinato. “Desde el punto de vista narrativo la realización de la cinta fue un reto. Ibamos del presente al pasado. El reto era como utilizar todo ese material de archivo con el que contabamos para después pasar a las actuaciones”, señaló. Dijo que no quiso dar un espacio central a la figura del asesino, el estudiante ultraortodoxo Yigal Amir que, recordó, ha sido bien tratado en la cárcel, de la que saldrá en pocos años, e incluso se le ha permitido tener un hijo. “Rabin, the last day” muestra también las lagunas y errores en el servicio de seguridad y protección de Rabin que hacen pensar en un proyecto planeado en ambientes políticos para eliminarlo de la escena. Sutilmente se señala la responsabilidad del actual jefe de gobierno, Benjamín Netanyahu, líder del derechista Likud. El cineasta también recordó que el proyecto que llevó a la creación del Estado de Israel fue político y no religioso. “En un proyecto religioso se pierde de vista la realidad y se entra en el terreno de la megalomanía y del fanatismo”, dijo. Opinó que Israel también es tierra de los palestinos y que se debe encontrar un modo de convivencia pacífica, como lo quería Rabin, premio Nobel por la Paz en 1994. (Notimex)

Venecia.- El realizador israelí Amos Gitai presentó hoy en el festival de cine de Venecia su película-homenaje al ex primer ministro, Isaac Rabin, a 20 años exactos de su asesinato a manos de un extremista judío. Titulado “Rabin, the last day” (Rabin, el ultimo día), el filme fue recibido calurosamente durante su proyección a la prensa y reconstruye minuciosamente el contexto de violencia y fanatismo en el que se fraguó el magnicidio. La película incluye material de archivo, como las imágenes reales del homicidio de Rabin (perpetrado el 4 de noviembre de 1995 en Tel Aviv), escenas de la manifestación por la paz en la que fue asesinado o entrevistas con su viuda y con el entonces ministro de Exteriores, Simón Peres. Los actores Yitzhak Hiskiya, Pini Mittelman, Michael Warshaviak y Einat Weizman interpretan a los miembros de la Comisión Shamgar, creada para indagar sobre el homicidio, mientras Yogev Yefet aparece en el rol del asesino, Yigal Amir. El resultado es un potente “thriller político” que ofrece respuestas más satisfactorias que 20 años de investigaciones oficiales. “Todo está basado en documentos. Nada ha sido inventado”, declaró Gitai en rueda de prensa, al inicio de la cual pidió un minuto de silencio en memoria de la palestina Riham Dawabsha, fallecida este día tras las heridas sufridas en el atentado incendiario del 31 de julio pasado en Nablus en el que murió su hijo de 18 meses. El realizador dijo que el homicidio de Rabin cambió el destino de Israel, que se preciaba de ser la única democracia en Medio Oriente y que no daba cabida a la violencia política, como lo reconoce el presidente de la comisión Shamgar en una de las últimas escenas del filme. Gitai se negó a hablar de conspiración o complot, pues recordó que ese es el argumento que usa la ultraderecha para lavarse las manos de su responsabilidad en la creación del ambiente político propicio para el asesinato. “Desde el punto de vista narrativo la realización de la cinta fue un reto. Ibamos del presente al pasado. El reto era como utilizar todo ese material de archivo con el que contabamos para después pasar a las actuaciones”, señaló. Dijo que no quiso dar un espacio central a la figura del asesino, el estudiante ultraortodoxo Yigal Amir que, recordó, ha sido bien tratado en la cárcel, de la que saldrá en pocos años, e incluso se le ha permitido tener un hijo. “Rabin, the last day” muestra también las lagunas y errores en el servicio de seguridad y protección de Rabin que hacen pensar en un proyecto planeado en ambientes políticos para eliminarlo de la escena. Sutilmente se señala la responsabilidad del actual jefe de gobierno, Benjamín Netanyahu, líder del derechista Likud. El cineasta también recordó que el proyecto que llevó a la creación del Estado de Israel fue político y no religioso. “En un proyecto religioso se pierde de vista la realidad y se entra en el terreno de la megalomanía y del fanatismo”, dijo. Opinó que Israel también es tierra de los palestinos y que se debe encontrar un modo de convivencia pacífica, como lo quería Rabin, premio Nobel por la Paz en 1994. (Notimex)