/ lunes 18 de octubre de 2021

Felipe Cazals fue el narrador visual de México

El cineasta deja un legado de más de 40 películas, donde retrata una parte oscura de la sociedad

Como uno de los mejores directores de México, y alguien con un profundo compromiso social hacia su país, es como colegas y críticos recuerdan a Felipe Cazals, quien falleció este sábado a los 84 años.

“Sabía contar las historias como pocos, en su cine sólo estaba la visión del director, no había manera de cambiar su estilo y lo que quería retratar”, comenta Humberto Zurita vía telefónica.

➡️ Mantente informado en nuestro canal de Google Noticias

El actor trabajó bajo su batuta en tres ocasiones, la primera en 1984 con la cinta Bajo la metralla, la segunda dos años más tarde, en El tres de copas, y la tercera en 1988 en La furia de un dios; además de haber sostenido con él una gran amistad.

“Era un hombre de mucho carácter, pero que te sabía acariciar con la cámara”, recuerda al respecto. Para él fue una inspiración más allá de la pantalla, pues lo impulsó a explorar otros rubros de su profesión.

“Fue el director más trascendente para mi vida. Empecé a dirigir televisión gracias al aprendizaje de él. Era un hombre muy claro, y comprometido social y políticamente con el país, eso lo hacía muy poderoso. Tenía una visión muy clara de cómo contar historias”, agregó.

Zurita enfatizó la fortaleza de sus guiones, y aseguró que su trabajo quedará por siempre como parte de la historia de México, dado su compromiso al contar hechos históricos reales, y dejar una reflexión al público.

Y es que con cinco premios Ariel (tres de ellos por su trabajo como director), y con presencia en festivales como el de San Sebastián y el de Berlín, su trabajo retrató algunos de los sucesos más oscuros de la historia nacional, como el episodio de “Las poquianchis” (en la película homónima de 1976), y el linchamiento de cinco estudiantes en San Miguel Canoa, Puebla (en la película Canoa, de 1978).

El crítico de cine y director del Centro de Estudios en Ciencias de la Comunicación Pedregal, José Antonio Valdés Peña, explicó que la clave del buen recibimiento de su trabajo radica en que supo contar, sin llegar al morbo, una parte de nuestra historia que pocos se atrevían a abordar en el cine.

El experto lo calificó como “un hombre con sentido crítico de la historia”, y cuya visión siempre abría los ojos a realidades que, en su época, mucha gente optaba por ignorar, pero resultaban ser más atroces que la ficción.

“Es un gran cineasta que siempre pensó en gran formato. Llevaba la violencia al extremo, pero para que tú la sientas en los poros de la piel, esa violencia bronca, terrible y atroz, que es parte de nuestra sociedad mexicana”, dijo.

“Hay una línea moral que él retrataba cuando se rebasaba, ya fuera por la crueldad de un encierro carcelario, o por estos abismos de ignorancia y corrupción, que finalmente acaban provocando tragedias”.

Valdés Peña confía en que, además de sus cintas, su legado y su visión permanecerán a través de los ojos de cineastas, como Tatiana Huezo (Noche de fuego) y Everardo González (La libertad del diablo), quienes al igual que el Maestro Cazals documentan las vicisitudes del México actual.

Uno de los actores que aprendió de primera mano su forma de contar historias es Tenoch Huerta, quien colaboró con él en dos ocasiones. El actor platicó que esos proyectos cambiaron su visión sobre el género western, y nutrieron su estilo actoral para futuras películas.

El protagonista de La carga opinó que si bien ha evolucionado la forma de trabajar en un set, y la forma en que los individuos se comportan, “el arte, el discurso y su visión va a perdurar por siempre, y siempre tendrá resonancia. Era un hombre de su tiempo, representa a la época donde trabajó”.

En su experiencia personal, lo que más lo impresionó fue el cuidado que ponía a todos los detalles, pues antes de grabar las escenas, les daba una serie de instrucciones meticulosas, para asegurarse que el resultado fuera tal cual lo plasmó en el guion.

“Te pone a leer, ver películas, te explica mil cosas, hace análisis para poder crear un solo momento. Obtener un gesto, una reacción, tomar la decisión más inteligente en términos actorales para que la escena funcione”, finalizó.


TE RECOMENDAMOS ESCUCHAR ⬇️

Disponible en: Acast, Spotify, Apple Podcasts, Google Podcasts, Deezer y Amazon Music

Como uno de los mejores directores de México, y alguien con un profundo compromiso social hacia su país, es como colegas y críticos recuerdan a Felipe Cazals, quien falleció este sábado a los 84 años.

“Sabía contar las historias como pocos, en su cine sólo estaba la visión del director, no había manera de cambiar su estilo y lo que quería retratar”, comenta Humberto Zurita vía telefónica.

➡️ Mantente informado en nuestro canal de Google Noticias

El actor trabajó bajo su batuta en tres ocasiones, la primera en 1984 con la cinta Bajo la metralla, la segunda dos años más tarde, en El tres de copas, y la tercera en 1988 en La furia de un dios; además de haber sostenido con él una gran amistad.

“Era un hombre de mucho carácter, pero que te sabía acariciar con la cámara”, recuerda al respecto. Para él fue una inspiración más allá de la pantalla, pues lo impulsó a explorar otros rubros de su profesión.

“Fue el director más trascendente para mi vida. Empecé a dirigir televisión gracias al aprendizaje de él. Era un hombre muy claro, y comprometido social y políticamente con el país, eso lo hacía muy poderoso. Tenía una visión muy clara de cómo contar historias”, agregó.

Zurita enfatizó la fortaleza de sus guiones, y aseguró que su trabajo quedará por siempre como parte de la historia de México, dado su compromiso al contar hechos históricos reales, y dejar una reflexión al público.

Y es que con cinco premios Ariel (tres de ellos por su trabajo como director), y con presencia en festivales como el de San Sebastián y el de Berlín, su trabajo retrató algunos de los sucesos más oscuros de la historia nacional, como el episodio de “Las poquianchis” (en la película homónima de 1976), y el linchamiento de cinco estudiantes en San Miguel Canoa, Puebla (en la película Canoa, de 1978).

El crítico de cine y director del Centro de Estudios en Ciencias de la Comunicación Pedregal, José Antonio Valdés Peña, explicó que la clave del buen recibimiento de su trabajo radica en que supo contar, sin llegar al morbo, una parte de nuestra historia que pocos se atrevían a abordar en el cine.

El experto lo calificó como “un hombre con sentido crítico de la historia”, y cuya visión siempre abría los ojos a realidades que, en su época, mucha gente optaba por ignorar, pero resultaban ser más atroces que la ficción.

“Es un gran cineasta que siempre pensó en gran formato. Llevaba la violencia al extremo, pero para que tú la sientas en los poros de la piel, esa violencia bronca, terrible y atroz, que es parte de nuestra sociedad mexicana”, dijo.

“Hay una línea moral que él retrataba cuando se rebasaba, ya fuera por la crueldad de un encierro carcelario, o por estos abismos de ignorancia y corrupción, que finalmente acaban provocando tragedias”.

Valdés Peña confía en que, además de sus cintas, su legado y su visión permanecerán a través de los ojos de cineastas, como Tatiana Huezo (Noche de fuego) y Everardo González (La libertad del diablo), quienes al igual que el Maestro Cazals documentan las vicisitudes del México actual.

Uno de los actores que aprendió de primera mano su forma de contar historias es Tenoch Huerta, quien colaboró con él en dos ocasiones. El actor platicó que esos proyectos cambiaron su visión sobre el género western, y nutrieron su estilo actoral para futuras películas.

El protagonista de La carga opinó que si bien ha evolucionado la forma de trabajar en un set, y la forma en que los individuos se comportan, “el arte, el discurso y su visión va a perdurar por siempre, y siempre tendrá resonancia. Era un hombre de su tiempo, representa a la época donde trabajó”.

En su experiencia personal, lo que más lo impresionó fue el cuidado que ponía a todos los detalles, pues antes de grabar las escenas, les daba una serie de instrucciones meticulosas, para asegurarse que el resultado fuera tal cual lo plasmó en el guion.

“Te pone a leer, ver películas, te explica mil cosas, hace análisis para poder crear un solo momento. Obtener un gesto, una reacción, tomar la decisión más inteligente en términos actorales para que la escena funcione”, finalizó.


TE RECOMENDAMOS ESCUCHAR ⬇️

Disponible en: Acast, Spotify, Apple Podcasts, Google Podcasts, Deezer y Amazon Music

CDMX

CDMX se abastece de nuevas pruebas nasales para detectar Covid-19

Eduardo Clark informó que el gobierno de CDMX adquirió más de 320 mil pruebas de antígenos para la detección del Covid-19

Finanzas

Trabajo informal: la mayor preocupación en materia laboral para 2022

Dos millones de empleadores no inscriben a sus trabajadores en el IMSS, detalló el director de Relaciones Institucionales de ManpowerGroup

Mundo

Continúa efecto de corriente en el Pacífico Mexicano tras explosión de volcán en Tonga

La indicación de no meterse al mar a realizar actividades continúa para los bañistas de Colima

Sociedad

Asesinan en ataque armado a ex candidato de alcaldía en Veracruz

Un menor de edad fue atendido por paramédicos debido a que fue herido de un rozón de bala

CDMX

CDMX se abastece de nuevas pruebas nasales para detectar Covid-19

Eduardo Clark informó que el gobierno de CDMX adquirió más de 320 mil pruebas de antígenos para la detección del Covid-19

Mundo

EU actualiza foto de Joaquín Guzmán López, hijo de El Chapo y ofrece 5 mdd por información

La información revelada por la autoridades incluía más detalles sobre como trabaja el grupo criminal en México,

Sociedad

Sin cancelaciones en vuelos por contagios de Covid, reporta Aeroméxico en Chihuahua

Para este 16 y 17 de enero registró cambios en 39 de los 435 vuelos que tiene registrados la empresa para este domingo

Sociedad

Familia LeBarón pide intervención de CNDH por casos infiltrados en Chihuahua

Adrián LeBarón, informó que no han podido tener acceso a los avances de la investigación, por lo que pidió la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos