/ viernes 16 de octubre de 2020

En Las Águilas de Tenochtitlán no hay conquistadores: Enrique Ortiz

El divulgador de historia conocido como Tlatoani Cuauhtémoc dice que en su ópera prima los lectores viajarán a 1487 para ver el esplendor mexica que es poco retratado entre escritores mexicanos

  • La intención es sembrar una semilla de interés por las antiguas culturas mesoamericanas, el divulgador de historia conocido en redes sociales como Tlatoani Cuauhtémoc presenta una novela divertida, llena de acción y conspiraciones; olvidándose de esa idea de derrotados, de grupos indígenas sumisos


En redes sociales hay un tlatoani, que en náhuatl significa "el que habla, el orador" y su teocalli, o templo del conocimiento es Twitter, se trata de Enrique Ortiz, un divulgador de historia que está haciendo ruido con su nueva novela Las Águilas de Tenochtitlán porque no hay presencia española, pero sí hay "héroes, combates y exploración de un mundo perdido" como lo describe en entrevista para la Organización Editorial Mexicana.

Tlatoani Cuauhtémoc es un proyecto individual de difusión cultural e histórica que está vigente desde hace ocho años en Twitter, Enrique Ortiz, diseñador gráfico por la Universidad Iberoamericana dejó el estilógrafo para hundirse en el pasado y redescubrir la historia de México, el nombre surgió a raíz del último tlatoani Cuauhtémoc como forma de revivirlo en tiempos actuales para volverlo un influencer del conocimiento con más de 139 mil seguidores.

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Ambientada con máximo rigor en la época prehispánica (1487), Las águilas de Tenochtitlán es la obra con la que debuta Enrique Ortiz en el ámbito literario la cual es una novela épica en la que la traición, la lealtad, la sed de venganza, el poder y el honor se dan encuentro en una trama llena de conspiraciones y de las más mortales batallas; en palabras de su autor es una novela compleja porque hay que recrear mundos olvidados.

¿De dónde surge la pasión por la historia y los libros?

Siempre he leído, desde niño y en algún momento me metí con la historia europea: los romanos, los bizantinos, también lo que fue el fenómeno histórico de las Cruzadas y en algún momento decido dejar lo europeo y me enfoco a lo que es la cultura de nuestras tierras, a las culturas mesoamericanas, a lo que es la historia de nuestro país.

¿Qué es lo que motiva a leer Las Águilas de Tenochtitlán?

Mi intención es sembrar la semilla del interés en las antiguas culturas mesoamericanas, es una novela divertida, la cual tiene mucha acción y conspiraciones; a través de esta historia quiero que la gente empiece a conocer más sobre las raíces de México. Otro punto sería quitar esta idea de derrotados, de grupos indígenas sumisos, de haber sido derrotados por los españoles, aunque pasó, pero al menos aquí no lo quiero presentar así; llego a romper todas estas ideas de que sus ejércitos eran pequeños, que no estaban preparados para la guerra, que era una guerra improvisada, que era una guerra de características muy mediocres y a través de estomostrar la grandeza de estas culturas.

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Los lectores van a encontrar una historia trepidante, una historia llena de emoción, una historia que te vas a leer en cinco días, o sea muy rápido, muy ligera. Vas a encontrar muchos pasajes sobre cómo era la vida cotidiana de un cualquiera de la sociedad mexica, tanto en la ciudad como en el campo de batalla y vas a encontrar una historia que creo que es emocionante y que explica la complejidad del mundo mesoamericano.

Si hay campo de batalla, hay violencia, ¿qué puedes decir al respecto?

En todas partes del mundo y en todos los imperios basaron su expansión en lo que fue la violencia, esto no fue la excepción en estas tierras. La triple alianza que se le conoce como Imperio Mexica formada por la ciudad de Tlacopan, Tenochtitlán y Tezcuco, ejercían una violencia tremenda sobre sus pueblos derrotados para exigir la extracción de tributo. Es momento de dejar de idealizar que los antiguos mexicas, todo era un ritual para ellos y tenían ejércitos de mil personas y que sólo capturaban prisioneros, que sus armas no eran capaces de matar a una persona. Era una sociedad compleja, casi como el mundo medieval europeo.

¿Cómo percibes la producción literaria en México de temas prehispánicos?

La realidad es que los grandes libros, las grandes novelas prehispánicas las escribieron extranjeros. Por poner un ejemplo, estamos hablando de Gary Jennings con Azteca y Salvador de Madariaga con El Corazón de Piedra Verde, uno norteamericano y otro español. Estos han sido dos grandes 'bestseller' que todavía se siguen reimprimiendo después de décadas.

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Tenemos una gran publicación que es Arqueología Mexicana, eso no es literatura, es una revista de divulgación, es una revista académica, pero en cuanto a novela, generalmente los autores se van a la Conquista, porque fue un momento de mucha importancia histórica que cambió el mundo, no solo América sino al mundo. Carlos I de España pudo financiar sus guerras y gracias a estas conquistas España se volvió lo que fue, pero hay poco que se tenga sobre las culturas originarias.

Yo no conozco ninguna novela sobre Teotihuacán, o un purépecha, por ahí hay una de los mayas, pero son esfuerzos muy limitados. Era para que nosotros, comparándonos con otros países, ya tuviéramos bastantes novelas, al menos una novela de las culturas originarias al año.

Lo que implica que no salgan o no hayan es porque son temas muy complicados, no son fáciles de investigar tienes que imaginar parte de esto porque si te quedas nada más lo que dice Sahagún no queda el retrato completo, entonces lleva un grado de complicación bastante alto porque hay que recrear mundos olvidados.

Foto: Cortesía

¿Hay una deuda literaria con estas culturas?

No sé si una deuda pero es un campo fértil. Mi novela podríamos decir que es parteaguas, o es de las primeras en explorar este campo literario, es de las primeras donde no hay conquistadores y no hay Hernán Cortés. Ubico la obra en este periodo (1487) para mostrar esta grandeza de las culturas originarias y al menos quitar esta etiqueta de siempre los perdedores, siempre los subyugados, siempre los maltratados. La recepción de la novela ha sido fabulosa tanto por los medios quienes han mostrado mucho interés, asumo porque hay muy pocas publicaciones de esta temática, todo se enfoca en la conquista y poco a lo que son las culturas originarias.

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¿En qué obras te basaste para la creación de la novela?

Las fuentes que utilicé para lo que era la vida cotidiana: ropa, deidades y comida, me basé en la obra de Bernardino de Sahagún, Historia General de las Cosas de la Nueva España escrita en el siglo XVI. Para la parte militar me basé en varios libros: Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, el propio Hernán Cortes y también un autor muy interesante que es Ross Hassig, de él hay un libro que se llama Aztec Warfare, que significa Guerra Azteca, otro libro relevante para entender la cuestión del sacrificio, es un libro del Fondo de Cultura Económica de Yolotl González que se llama El Sacrificio Humano entre los Mexicas; estas son sólo algunas de las muchas fuentes que en algún momento tuve que consultar, te das cuenta que cuando lees el libro, viene cargado de información. Todo está revisado.

¿Habrá una segunda parte?

La intención de este libro es que sea una saga, es llevar al personaje principal que se llama Ce Océlotl (Un Ocelote), a diferentes regiones dominadas por la Triple Alianza, por ejemplo una entrega podría ser las guerras floridas en Tlaxcala, otra entrega podría ser en los valles centrales de Oaxaca con los mixtecos y de ahí llevarla al Istmo de Tehuantepec donde estaban los mixtecos, en otra entrega, llevarla al lejano norte para que combatan o conozcan a los chichimecas en zonas de lo que hoy es Zacatecas, Durango, norte de Guanajuato y Sinaloa.

Antes de la pandemia, Enrique Ortiz dedicaba su tiempo a los recorridos turísticos en zonas clave de las culturas prehispánicas de los alrededores de la Ciudad de México y Puebla, ahora el plan es impulsar el libro en todos sus formatos, "mucha gente lo está pidiendo para que le llegue a su casa a través de las plataformas digitales, otros lo están descargando como ebook", finaliza.


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En redes sociales hay un tlatoani, que en náhuatl significa "el que habla, el orador" y su teocalli, o templo del conocimiento es Twitter, se trata de Enrique Ortiz, un divulgador de historia que está haciendo ruido con su nueva novela Las Águilas de Tenochtitlán porque no hay presencia española, pero sí hay "héroes, combates y exploración de un mundo perdido" como lo describe en entrevista para la Organización Editorial Mexicana.

Tlatoani Cuauhtémoc es un proyecto individual de difusión cultural e histórica que está vigente desde hace ocho años en Twitter, Enrique Ortiz, diseñador gráfico por la Universidad Iberoamericana dejó el estilógrafo para hundirse en el pasado y redescubrir la historia de México, el nombre surgió a raíz del último tlatoani Cuauhtémoc como forma de revivirlo en tiempos actuales para volverlo un influencer del conocimiento con más de 139 mil seguidores.

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¿De dónde surge la pasión por la historia y los libros?

Siempre he leído, desde niño y en algún momento me metí con la historia europea: los romanos, los bizantinos, también lo que fue el fenómeno histórico de las Cruzadas y en algún momento decido dejar lo europeo y me enfoco a lo que es la cultura de nuestras tierras, a las culturas mesoamericanas, a lo que es la historia de nuestro país.

¿Qué es lo que motiva a leer Las Águilas de Tenochtitlán?

Mi intención es sembrar la semilla del interés en las antiguas culturas mesoamericanas, es una novela divertida, la cual tiene mucha acción y conspiraciones; a través de esta historia quiero que la gente empiece a conocer más sobre las raíces de México. Otro punto sería quitar esta idea de derrotados, de grupos indígenas sumisos, de haber sido derrotados por los españoles, aunque pasó, pero al menos aquí no lo quiero presentar así; llego a romper todas estas ideas de que sus ejércitos eran pequeños, que no estaban preparados para la guerra, que era una guerra improvisada, que era una guerra de características muy mediocres y a través de estomostrar la grandeza de estas culturas.

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Los lectores van a encontrar una historia trepidante, una historia llena de emoción, una historia que te vas a leer en cinco días, o sea muy rápido, muy ligera. Vas a encontrar muchos pasajes sobre cómo era la vida cotidiana de un cualquiera de la sociedad mexica, tanto en la ciudad como en el campo de batalla y vas a encontrar una historia que creo que es emocionante y que explica la complejidad del mundo mesoamericano.

Si hay campo de batalla, hay violencia, ¿qué puedes decir al respecto?

En todas partes del mundo y en todos los imperios basaron su expansión en lo que fue la violencia, esto no fue la excepción en estas tierras. La triple alianza que se le conoce como Imperio Mexica formada por la ciudad de Tlacopan, Tenochtitlán y Tezcuco, ejercían una violencia tremenda sobre sus pueblos derrotados para exigir la extracción de tributo. Es momento de dejar de idealizar que los antiguos mexicas, todo era un ritual para ellos y tenían ejércitos de mil personas y que sólo capturaban prisioneros, que sus armas no eran capaces de matar a una persona. Era una sociedad compleja, casi como el mundo medieval europeo.

¿Cómo percibes la producción literaria en México de temas prehispánicos?

La realidad es que los grandes libros, las grandes novelas prehispánicas las escribieron extranjeros. Por poner un ejemplo, estamos hablando de Gary Jennings con Azteca y Salvador de Madariaga con El Corazón de Piedra Verde, uno norteamericano y otro español. Estos han sido dos grandes 'bestseller' que todavía se siguen reimprimiendo después de décadas.

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Tenemos una gran publicación que es Arqueología Mexicana, eso no es literatura, es una revista de divulgación, es una revista académica, pero en cuanto a novela, generalmente los autores se van a la Conquista, porque fue un momento de mucha importancia histórica que cambió el mundo, no solo América sino al mundo. Carlos I de España pudo financiar sus guerras y gracias a estas conquistas España se volvió lo que fue, pero hay poco que se tenga sobre las culturas originarias.

Yo no conozco ninguna novela sobre Teotihuacán, o un purépecha, por ahí hay una de los mayas, pero son esfuerzos muy limitados. Era para que nosotros, comparándonos con otros países, ya tuviéramos bastantes novelas, al menos una novela de las culturas originarias al año.

Lo que implica que no salgan o no hayan es porque son temas muy complicados, no son fáciles de investigar tienes que imaginar parte de esto porque si te quedas nada más lo que dice Sahagún no queda el retrato completo, entonces lleva un grado de complicación bastante alto porque hay que recrear mundos olvidados.

Foto: Cortesía

¿Hay una deuda literaria con estas culturas?

No sé si una deuda pero es un campo fértil. Mi novela podríamos decir que es parteaguas, o es de las primeras en explorar este campo literario, es de las primeras donde no hay conquistadores y no hay Hernán Cortés. Ubico la obra en este periodo (1487) para mostrar esta grandeza de las culturas originarias y al menos quitar esta etiqueta de siempre los perdedores, siempre los subyugados, siempre los maltratados. La recepción de la novela ha sido fabulosa tanto por los medios quienes han mostrado mucho interés, asumo porque hay muy pocas publicaciones de esta temática, todo se enfoca en la conquista y poco a lo que son las culturas originarias.

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¿En qué obras te basaste para la creación de la novela?

Las fuentes que utilicé para lo que era la vida cotidiana: ropa, deidades y comida, me basé en la obra de Bernardino de Sahagún, Historia General de las Cosas de la Nueva España escrita en el siglo XVI. Para la parte militar me basé en varios libros: Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, el propio Hernán Cortes y también un autor muy interesante que es Ross Hassig, de él hay un libro que se llama Aztec Warfare, que significa Guerra Azteca, otro libro relevante para entender la cuestión del sacrificio, es un libro del Fondo de Cultura Económica de Yolotl González que se llama El Sacrificio Humano entre los Mexicas; estas son sólo algunas de las muchas fuentes que en algún momento tuve que consultar, te das cuenta que cuando lees el libro, viene cargado de información. Todo está revisado.

¿Habrá una segunda parte?

La intención de este libro es que sea una saga, es llevar al personaje principal que se llama Ce Océlotl (Un Ocelote), a diferentes regiones dominadas por la Triple Alianza, por ejemplo una entrega podría ser las guerras floridas en Tlaxcala, otra entrega podría ser en los valles centrales de Oaxaca con los mixtecos y de ahí llevarla al Istmo de Tehuantepec donde estaban los mixtecos, en otra entrega, llevarla al lejano norte para que combatan o conozcan a los chichimecas en zonas de lo que hoy es Zacatecas, Durango, norte de Guanajuato y Sinaloa.

Antes de la pandemia, Enrique Ortiz dedicaba su tiempo a los recorridos turísticos en zonas clave de las culturas prehispánicas de los alrededores de la Ciudad de México y Puebla, ahora el plan es impulsar el libro en todos sus formatos, "mucha gente lo está pidiendo para que le llegue a su casa a través de las plataformas digitales, otros lo están descargando como ebook", finaliza.


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