/ domingo 2 de abril de 2017

Delicia mexicana la Capirotada, dulce sabor de la cuaresma

Por Antonio Sosa

Una mezcla tan exquisita como ancestral, llena de tradiciones y olores de esta región huasteca, se trata de la capirotada, el postre que da el dulce sabor a la época de cuaresma y Semana Santa.

¿Quién no ha disfrutado en esta zona de esa combinación tan intensa como deliciosa que hace la conjunción de ingredientes abundantes en el noreste mexicano?.

Llegó desde Europa, como muchas de las tradiciones y usanzas que hicimos propias, ya que la historia de la cocina la relaciona con el cocinero español Ruperto de Nola, quien en el siglo XV preparaba una versión salada con pan bañado en caldo de carnero llamado “almondrote”; así como al cocinero del rey Felipe II, quien deleitaba a sus comensales con una receta que incluía pan frito, miel, lomo de cerdo y salchichas.

Pero al llegar a México se puso el toque de los locales, agregando ingredientes que verdaderamente la hicieron única, con variantes en cada una de las regiones del país, siendo en la huasteca una de las zonas donde se acostumbra dulce.

Preparación

DE LA HUASTECA

Son nueve los ingredientes considerados básicos en la capirotada huasteca, aunque estos pueden ampliarse dependiendo de los gustos y las posibilidades económicas de quien la prepara.

No puede faltar pan bolillo o francés, piloncillo o dulce de caña, canela, queso de hebra, mantequilla, nuez, cacahuate, almendra y pasas, según menciona a El Sol de Tampico la señora Teresa Villegas Zuvire, quien durante décadas ha preparado este tradicional platillo.

Primero el cacahuate y la almendra, así como las pasas, se colocan a remojar por un lapso de media hora para poder retirar la cáscara y potencializar tanto los sabores como los nutrientes. Mientras que la nuez se muele y el queso se deshebra.

De manera simultánea el pan se rebana y se procede al tostado, el cual de preferencia se hace en un comal de barro como en las poblaciones rurales, aunque algunos acostumbran fritarlo.

En una cazuela de barro se colocan tres litros de agua donde se pone a hervir el piloncillo o dulce de caña y la canela, que se encuentra en abundancia en esta región huasteca, se ponen a hervir por un lapso de media hora hasta obtener una deliciosa miel.

Lee la nota completa en El Sol de Tampico

Por Antonio Sosa

Una mezcla tan exquisita como ancestral, llena de tradiciones y olores de esta región huasteca, se trata de la capirotada, el postre que da el dulce sabor a la época de cuaresma y Semana Santa.

¿Quién no ha disfrutado en esta zona de esa combinación tan intensa como deliciosa que hace la conjunción de ingredientes abundantes en el noreste mexicano?.

Llegó desde Europa, como muchas de las tradiciones y usanzas que hicimos propias, ya que la historia de la cocina la relaciona con el cocinero español Ruperto de Nola, quien en el siglo XV preparaba una versión salada con pan bañado en caldo de carnero llamado “almondrote”; así como al cocinero del rey Felipe II, quien deleitaba a sus comensales con una receta que incluía pan frito, miel, lomo de cerdo y salchichas.

Pero al llegar a México se puso el toque de los locales, agregando ingredientes que verdaderamente la hicieron única, con variantes en cada una de las regiones del país, siendo en la huasteca una de las zonas donde se acostumbra dulce.

Preparación

DE LA HUASTECA

Son nueve los ingredientes considerados básicos en la capirotada huasteca, aunque estos pueden ampliarse dependiendo de los gustos y las posibilidades económicas de quien la prepara.

No puede faltar pan bolillo o francés, piloncillo o dulce de caña, canela, queso de hebra, mantequilla, nuez, cacahuate, almendra y pasas, según menciona a El Sol de Tampico la señora Teresa Villegas Zuvire, quien durante décadas ha preparado este tradicional platillo.

Primero el cacahuate y la almendra, así como las pasas, se colocan a remojar por un lapso de media hora para poder retirar la cáscara y potencializar tanto los sabores como los nutrientes. Mientras que la nuez se muele y el queso se deshebra.

De manera simultánea el pan se rebana y se procede al tostado, el cual de preferencia se hace en un comal de barro como en las poblaciones rurales, aunque algunos acostumbran fritarlo.

En una cazuela de barro se colocan tres litros de agua donde se pone a hervir el piloncillo o dulce de caña y la canela, que se encuentra en abundancia en esta región huasteca, se ponen a hervir por un lapso de media hora hasta obtener una deliciosa miel.

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