/ domingo 12 de febrero de 2017

Literatura: “Lazos de familia”

POR ROBERTO RONDERO A lo largo de la historia de la humanidad, si algo perdura como núcleo de la misma, es la familia y así lo expone la conmovedora historia relata por Danielle Steel (“Traicionada”) en su novela “Lazos de familia” (Editorial Plaza &Janés, 320 páginas).

La escritora neoyorkina Danielle Fernande Dominique Schülein-Steel, de 70 años, casada en cinco ocasiones,con una vida tormentosa es, paradójicamente, sinónimo de ventas a nivel mundial con más de 650 millones de ejemplares encabezando las listas de best seller de “The New York Times”, condecorada por el Gobierno francés con la Orden de las Artes y las Letras y poseedora de una galería de arte en San Francisco. LAZOS INDESTRUCTIBLES

En su más reciente novela, Steel relata una llamada que cambió la vida de Annie Ferguson para siempre y que de la noche a la mañana tuvo que dejar las fiestas y los viajes para convertirse en una madre de familia improvisada para hacerse cargo de tres sobrinos.

16 años después, Annie se ha convertido en una reputada arquitecta muy orgullosa de sus “niños”: Liz es editora de la revista “Vogue”, Ted estudia derecho y Kate, diseño.

En “Lazos de familia”, ahora que ya llevan vidas independientes, Annie comienza a sentirse un poco sola en casa ya a arrepentirse de haberse resignado a vivir sin el amor de un hombre durante tantos años. Sin embargo, un esguince de tobillo hará que se tope de frente con el amor en el lugar más inesperado: la sala de urgencias de un hospital. Allí conocerá a Tom Jefferson, un apuesto y exitoso presentador de televisión con el brazo fracturado que no está dispuesto a dejarla escapar.

…”Para Annie era el menor momento de su vida: fines de semana con Seth, relaciones sexuales apasionadas, encuentros felices a bordo del precioso velero que él acababa de comprar…

“Lo tenía todo: un hombre nuevo, un hogar nuevo, el primer gran paso en la carrera por la que había trabajado tan duro… A sus veintiséis años se sentí la mujer más feliz del mundo. Era alta, rubia, y hermosa. Tenía una sonrisa capaz de derretir a cualquiera, y mucho por lo que sonreír. Su vida era tal y como había soñado.

“Tras disfrutar de otro fin de semana perfecto en el barco, aquella tarde tuvo que obligar a Seth a irse, pues tenía trabajo. Quería dedicarle un rato a su primer proyecto importante para un cliente con el que se reuniría al día siguiente. Tenía que dejarlo impresionado; los planos en los que había estado trabajando eran meticulosos y sus supervisor inmediato había mostrado un gran respeto por sus ideas y estaba dispuesto a brindarle la oportunidad de que se luciera. Acababa de sentarse a la mesa de dibujo cuando le sonó el móvil. Aunque hacía solo cinco minutos que Seth se había marchado del apartamento, pensó que sería él”…

POR ROBERTO RONDERO A lo largo de la historia de la humanidad, si algo perdura como núcleo de la misma, es la familia y así lo expone la conmovedora historia relata por Danielle Steel (“Traicionada”) en su novela “Lazos de familia” (Editorial Plaza &Janés, 320 páginas).

La escritora neoyorkina Danielle Fernande Dominique Schülein-Steel, de 70 años, casada en cinco ocasiones,con una vida tormentosa es, paradójicamente, sinónimo de ventas a nivel mundial con más de 650 millones de ejemplares encabezando las listas de best seller de “The New York Times”, condecorada por el Gobierno francés con la Orden de las Artes y las Letras y poseedora de una galería de arte en San Francisco. LAZOS INDESTRUCTIBLES

En su más reciente novela, Steel relata una llamada que cambió la vida de Annie Ferguson para siempre y que de la noche a la mañana tuvo que dejar las fiestas y los viajes para convertirse en una madre de familia improvisada para hacerse cargo de tres sobrinos.

16 años después, Annie se ha convertido en una reputada arquitecta muy orgullosa de sus “niños”: Liz es editora de la revista “Vogue”, Ted estudia derecho y Kate, diseño.

En “Lazos de familia”, ahora que ya llevan vidas independientes, Annie comienza a sentirse un poco sola en casa ya a arrepentirse de haberse resignado a vivir sin el amor de un hombre durante tantos años. Sin embargo, un esguince de tobillo hará que se tope de frente con el amor en el lugar más inesperado: la sala de urgencias de un hospital. Allí conocerá a Tom Jefferson, un apuesto y exitoso presentador de televisión con el brazo fracturado que no está dispuesto a dejarla escapar.

…”Para Annie era el menor momento de su vida: fines de semana con Seth, relaciones sexuales apasionadas, encuentros felices a bordo del precioso velero que él acababa de comprar…

“Lo tenía todo: un hombre nuevo, un hogar nuevo, el primer gran paso en la carrera por la que había trabajado tan duro… A sus veintiséis años se sentí la mujer más feliz del mundo. Era alta, rubia, y hermosa. Tenía una sonrisa capaz de derretir a cualquiera, y mucho por lo que sonreír. Su vida era tal y como había soñado.

“Tras disfrutar de otro fin de semana perfecto en el barco, aquella tarde tuvo que obligar a Seth a irse, pues tenía trabajo. Quería dedicarle un rato a su primer proyecto importante para un cliente con el que se reuniría al día siguiente. Tenía que dejarlo impresionado; los planos en los que había estado trabajando eran meticulosos y sus supervisor inmediato había mostrado un gran respeto por sus ideas y estaba dispuesto a brindarle la oportunidad de que se luciera. Acababa de sentarse a la mesa de dibujo cuando le sonó el móvil. Aunque hacía solo cinco minutos que Seth se había marchado del apartamento, pensó que sería él”…