/ sábado 22 de abril de 2017

En su nuevo libro exalta Celorio el esplendor de la lengua española

POR CARMEN SÁNCHEZ El “amor por la palabra” es lo que une a los textos del libro “Del esplendor de la lengua española” de Gonzalo Celorio, quien dio una disertación del uso del léxico.

El autor tomó la frase de la Real Academia Española “Limpia, fija y da esplendor”, para dar nombre a esta obra que presentó acompañado por Daniel Goldin, director de la Biblioteca Vasconcelos, donde se hizo el evento y en cuyos ventanales del mezzanine caía una tarde calurosa.

El escritor habló fluido de este ejemplar de Tusquets en su división Marginales: “Es una recopilación de textos que escribí en 20 años y que encontraron techo y se sintieron cómodos y bien relacionados cada uno en su habitación, compartiendo la casa de la palabra, porque lo que une a los textos es el amor a la palabra que cada uno de los autores profesaron en sus propias obras”, dijo el miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua.

Como un documento revelador “sobre algunas de las aportaciones más ricas al idioma español”, como se lee en la contraportada de la publicación, incluye conversaciones con Artemio del Valle-Arizpe, Salvador Novo, Alfonso Reyes, Andrés Henestrosa, Carlos Fuentes, Rosa Beltrán (la más joven de la lista), Edmundo O’Gorman, José Luis Martínez, Antonio Alatorre, Margit Frenk, Rubén Bonifaz Nuño, Hugo Gutiérrez Vega, José Rogelio Álvarez, José G. Moreno de Alba, Miguel Ángel Granados Chapa, Roger Bartra, Carlos Prieto, Eulaio Ferrer, Augusto Monterroso, Dulce María Loynaz y Víctor García de la Concha.

“Estos artículos fueron escritos de manera circunstancial cuando me correspondía dar la bienvenida a un académico o se conmemoraba el centenario, vivo o muerto, como en el caso de Andrés Henestrosa cuando cumplió 100 años y enfrentaba la vida con pujanza y lucidez”.

Y agregó: “Es un conjunto de textos que tienen a la lengua española como común denominador” y respecto al mencionado lema que da nombre al ejemplar el cual parece “un anuncio de limpiador”, lo heredaron las academias de América y de alguna manera se ha modificado en su espíritu, aunque se conserve en su forma.

“Este lema se entiende en un contexto enciclopedista e ilustrado del Siglo de las Luces. Evidentemente las cosas han cambiado, es cierto que las academias hermanas de la Real Academia Española siguen limpiando y fijando, pero con criterios distintos a los que se usaban en el siglo XVIII”, destacó el autor de “Viaje sedentario” en lo que fue una charla impresa de reflexiones festivas y la expresión festiva que ha distinguido al autor .

POR CARMEN SÁNCHEZ El “amor por la palabra” es lo que une a los textos del libro “Del esplendor de la lengua española” de Gonzalo Celorio, quien dio una disertación del uso del léxico.

El autor tomó la frase de la Real Academia Española “Limpia, fija y da esplendor”, para dar nombre a esta obra que presentó acompañado por Daniel Goldin, director de la Biblioteca Vasconcelos, donde se hizo el evento y en cuyos ventanales del mezzanine caía una tarde calurosa.

El escritor habló fluido de este ejemplar de Tusquets en su división Marginales: “Es una recopilación de textos que escribí en 20 años y que encontraron techo y se sintieron cómodos y bien relacionados cada uno en su habitación, compartiendo la casa de la palabra, porque lo que une a los textos es el amor a la palabra que cada uno de los autores profesaron en sus propias obras”, dijo el miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua.

Como un documento revelador “sobre algunas de las aportaciones más ricas al idioma español”, como se lee en la contraportada de la publicación, incluye conversaciones con Artemio del Valle-Arizpe, Salvador Novo, Alfonso Reyes, Andrés Henestrosa, Carlos Fuentes, Rosa Beltrán (la más joven de la lista), Edmundo O’Gorman, José Luis Martínez, Antonio Alatorre, Margit Frenk, Rubén Bonifaz Nuño, Hugo Gutiérrez Vega, José Rogelio Álvarez, José G. Moreno de Alba, Miguel Ángel Granados Chapa, Roger Bartra, Carlos Prieto, Eulaio Ferrer, Augusto Monterroso, Dulce María Loynaz y Víctor García de la Concha.

“Estos artículos fueron escritos de manera circunstancial cuando me correspondía dar la bienvenida a un académico o se conmemoraba el centenario, vivo o muerto, como en el caso de Andrés Henestrosa cuando cumplió 100 años y enfrentaba la vida con pujanza y lucidez”.

Y agregó: “Es un conjunto de textos que tienen a la lengua española como común denominador” y respecto al mencionado lema que da nombre al ejemplar el cual parece “un anuncio de limpiador”, lo heredaron las academias de América y de alguna manera se ha modificado en su espíritu, aunque se conserve en su forma.

“Este lema se entiende en un contexto enciclopedista e ilustrado del Siglo de las Luces. Evidentemente las cosas han cambiado, es cierto que las academias hermanas de la Real Academia Española siguen limpiando y fijando, pero con criterios distintos a los que se usaban en el siglo XVIII”, destacó el autor de “Viaje sedentario” en lo que fue una charla impresa de reflexiones festivas y la expresión festiva que ha distinguido al autor .