/ domingo 5 de marzo de 2017

Encuentro de Escritoras Latinoamericanas

Como parte de las actividades de la 38 edición de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería este viernes arrancó el Encuentro de Escritoras Latinoamericanas “Otros géneros: otras narrativas”, que reúne a destacadas féminas en la dirección, dramaturgia y traducción.

En el Auditorio Sotero Prieto del recinto capitalino, la directora de teatro, Elena Guiochins, comentó que desde tiempos sin principio esta disciplina ha explorado la esencia del ser humano.

“La escena desnuda la humanidad para volverla a vestir y dotarlos de nuevos significados. La selva de la sexualidad en el tercer milenio es el paisaje nítido en mucho de mi teatro, permea en el inconsciente”, agregó la también dramaturga veracruzana.

“Emprendí ese viaje escénico hace varios años y esta exploración me ha permitido entrar por cualquier resquicio, que va desde lo mundano hasta los principios espirituales elevados”, expresó. Guiochins, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte, aseguró que el teatro le permite cambiar las reglas de lo cotidiano y bajo la luz de lo inesperado, revelar lo extraordinario; la verdad está en el ojo de quien ve.

En su oportunidad, la poeta y ensayista mexicana, Roxana Elvridge, aseguró que la escritura es su medio de expresión, la manera que tiene para entrar en contacto con la realidad con el mundo. “Conmigo misma y dentro de la escritura tan plástica he hallado diversos ríos por los cuales transitar”.

Uno de ellos y tal vez el principal afluente es la poesía, su pasión estructural, “para mí escribir poesía es adentrarme en un inmenso juego de combinaciones que transforma el lenguaje y que me transforma a mí misma al adentrarme en él”.

También dijo que cuando se entrega al trabajo poético se olvida de todo, el tiempo se borra y solo existe ese entretenido juego, esa representación que la absorbe por completo y la rapta de la realidad y sus miserias. “Todo juego tiene reglas y en la medida que el jugador las acata se da la transmutación de su alma y del mundo; para mí los dos parámetros que rigen mi particular juego con la poesía son la imagen y el ritmo”, apuntó.

Finalmente, la poeta y traductora mexicana, Paula Abramo, quien estudió letras clásicas en la Universidad Nacional Autónoma de México y es traductora de portugués, mencionó:

“Empecé como traductora y mi trabajo tiene mucho más qué ver en el campo de la traducción, por lo que el traductor es un personaje invisible, pues en México no tiene mucha visibilidad el trabajo de los traductores”, señaló.

Para terminar su participación, expresó que elige las obras para su traducción, que son muchas, “pero no consigo a alguien que lo publique, muchas veces me he esforzado por publicar ciertos textos que elegí y he encontrado editores aventureros que lo hacen”.

Como parte de las actividades de la 38 edición de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería este viernes arrancó el Encuentro de Escritoras Latinoamericanas “Otros géneros: otras narrativas”, que reúne a destacadas féminas en la dirección, dramaturgia y traducción.

En el Auditorio Sotero Prieto del recinto capitalino, la directora de teatro, Elena Guiochins, comentó que desde tiempos sin principio esta disciplina ha explorado la esencia del ser humano.

“La escena desnuda la humanidad para volverla a vestir y dotarlos de nuevos significados. La selva de la sexualidad en el tercer milenio es el paisaje nítido en mucho de mi teatro, permea en el inconsciente”, agregó la también dramaturga veracruzana.

“Emprendí ese viaje escénico hace varios años y esta exploración me ha permitido entrar por cualquier resquicio, que va desde lo mundano hasta los principios espirituales elevados”, expresó. Guiochins, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte, aseguró que el teatro le permite cambiar las reglas de lo cotidiano y bajo la luz de lo inesperado, revelar lo extraordinario; la verdad está en el ojo de quien ve.

En su oportunidad, la poeta y ensayista mexicana, Roxana Elvridge, aseguró que la escritura es su medio de expresión, la manera que tiene para entrar en contacto con la realidad con el mundo. “Conmigo misma y dentro de la escritura tan plástica he hallado diversos ríos por los cuales transitar”.

Uno de ellos y tal vez el principal afluente es la poesía, su pasión estructural, “para mí escribir poesía es adentrarme en un inmenso juego de combinaciones que transforma el lenguaje y que me transforma a mí misma al adentrarme en él”.

También dijo que cuando se entrega al trabajo poético se olvida de todo, el tiempo se borra y solo existe ese entretenido juego, esa representación que la absorbe por completo y la rapta de la realidad y sus miserias. “Todo juego tiene reglas y en la medida que el jugador las acata se da la transmutación de su alma y del mundo; para mí los dos parámetros que rigen mi particular juego con la poesía son la imagen y el ritmo”, apuntó.

Finalmente, la poeta y traductora mexicana, Paula Abramo, quien estudió letras clásicas en la Universidad Nacional Autónoma de México y es traductora de portugués, mencionó:

“Empecé como traductora y mi trabajo tiene mucho más qué ver en el campo de la traducción, por lo que el traductor es un personaje invisible, pues en México no tiene mucha visibilidad el trabajo de los traductores”, señaló.

Para terminar su participación, expresó que elige las obras para su traducción, que son muchas, “pero no consigo a alguien que lo publique, muchas veces me he esforzado por publicar ciertos textos que elegí y he encontrado editores aventureros que lo hacen”.