/ sábado 22 de abril de 2017

Inicia Fiesta del Libro y la Rosa de la UNAM

Agradecido por la presencia confirmada de Juan Carlos y Juan Pablo Rulfo, hijos del escritor Juan Rulfo (16 de mayo de 1917-7 de enero de 1986), el titular de Difusión Cultural UNAM, Jorge Volpi, inauguró hoy la Fiesta del Libro y la Rosa 2017 en el Centro Cultural Universitario.

En su discurso hizo referencia al nombre y las marcas “Juan Rulfo” y “Rulfo”, y señaló que “me parece que si algunos enemigos tiene la vida intelectual y pública en nuestro tiempo, son particularmente dos: aquellos personajes públicos que siempre mienten y aquellos que creen tener verdades absolutas”.

Consideró probable que se parezcan bastante unos y otros y señaló que “de aquellos que mienten siempre el ejemplo emblemático en estos días es el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y hay otros que creen que tienen una sola verdad y tienen que imponerla ante los demás. Ambos son un peligro para la vida”.

Pero estos peligros pueden contrarrestarse a través de la literatura y hoy, dijo, “una coincidencia nos reúne aquí: un 23 de abril, Día de San Jorge, murieron William Shakespeare y Miguel de Cervantes y a partir de ahí, el 23 de abril celebramos el Día Internacional del Libro”.

Ambos escritores, apuntó, han sido los responsables de dar vida, a través de la literatura, a esas zonas de ambigüedad, a esas sutilezas y contradicciones del alma humana que tanto representan a la humanidad. “Si nos asomamos a ‘El Quijote’, veremos claramente que Miguel de Cervantes tuvo el genio de crear un personaje al mismo tiempo loco y cuerdo”, añadió.

Señaló que la gente podría discutir durante horas dónde ubicar a El Quijote, entre los locos o entre los cuerdos, pero “esa facultad de imaginar algo aparentemente contradictorio o imposible, esa simultaneidad de la locura y la cordura, es lo que le da la modernidad y vigencia a la obra de Cervantes”

Señaló que con Shakespeare ocurre lo mismo. “Macbeth”, al mismo tiempo un hombre ambicioso y tiránico, no dejaba de tener remordimientos ante lo que hacía, en tanto que la figura más clara de la modernidad ante la duda, es el personaje de “Hamlet”.

Volpi refirió que en la tradición de la lengua español aparecen mucho esas zonas grises, lo cual, lamentó, parece haber quedado en el olvido, al menos, durante tres siglos, durante los cuales en España prevaleció el dogma, la verdad absoluta, el imperio y la religión católica frente a la idea de ambigüedad y verdades relativas, nunca absolutas, de la obra de Cervantes.

Fue hasta la segunda mitad del siglo XX cuando reapareció esa ambigüedad en el centro de lo literario, “donde renace esa impronta que ya estaba en Cervantes, sobre todo en dos autores que celebramos estos días. Uno, Juan Rulfo, creador de un mundo donde los personajes están vivos y muertos al mismo tiempo y comparten pasiones de la vida, aunque sabemos que están muertos”.

Al referirse al otro escritor celebrado estos días en la UNAM, señaló que no es casual que Gabriel García Márquez (6 de marzo de 1927-17 de abril de 2014) viera en “Pero Páramo”, de Rulfo, una fuente de inspiración para crear un mundo igualmente ambiguo, un universo que es al mismo tiempo fantástico y realista, donde los personajes tienen una vida cotidiana que a nadie sorprende, pero les pasan cosas increíbles una y otra vez.

Consecuentemente, justificó que esté dedicada a esos cuatro autores esta edición de la Fiesta del Libro y la Rosa, que va del 20 al 23 del mes en curso en las sedes universitarias Casa del Lago “Juan José Arreola”, Centro Cultural Universitario Tlatelolco, Antiguo Colegio de San Ildefonso, los museos Experimental El Eco, del Chopo y de Ciencias y Arte, y por supuesto, el Centro Cultural Universitario de Ciudad Universitaria.

Agradecido por la presencia confirmada de Juan Carlos y Juan Pablo Rulfo, hijos del escritor Juan Rulfo (16 de mayo de 1917-7 de enero de 1986), el titular de Difusión Cultural UNAM, Jorge Volpi, inauguró hoy la Fiesta del Libro y la Rosa 2017 en el Centro Cultural Universitario.

En su discurso hizo referencia al nombre y las marcas “Juan Rulfo” y “Rulfo”, y señaló que “me parece que si algunos enemigos tiene la vida intelectual y pública en nuestro tiempo, son particularmente dos: aquellos personajes públicos que siempre mienten y aquellos que creen tener verdades absolutas”.

Consideró probable que se parezcan bastante unos y otros y señaló que “de aquellos que mienten siempre el ejemplo emblemático en estos días es el presidente de Estados Unidos, Donald Trump y hay otros que creen que tienen una sola verdad y tienen que imponerla ante los demás. Ambos son un peligro para la vida”.

Pero estos peligros pueden contrarrestarse a través de la literatura y hoy, dijo, “una coincidencia nos reúne aquí: un 23 de abril, Día de San Jorge, murieron William Shakespeare y Miguel de Cervantes y a partir de ahí, el 23 de abril celebramos el Día Internacional del Libro”.

Ambos escritores, apuntó, han sido los responsables de dar vida, a través de la literatura, a esas zonas de ambigüedad, a esas sutilezas y contradicciones del alma humana que tanto representan a la humanidad. “Si nos asomamos a ‘El Quijote’, veremos claramente que Miguel de Cervantes tuvo el genio de crear un personaje al mismo tiempo loco y cuerdo”, añadió.

Señaló que la gente podría discutir durante horas dónde ubicar a El Quijote, entre los locos o entre los cuerdos, pero “esa facultad de imaginar algo aparentemente contradictorio o imposible, esa simultaneidad de la locura y la cordura, es lo que le da la modernidad y vigencia a la obra de Cervantes”

Señaló que con Shakespeare ocurre lo mismo. “Macbeth”, al mismo tiempo un hombre ambicioso y tiránico, no dejaba de tener remordimientos ante lo que hacía, en tanto que la figura más clara de la modernidad ante la duda, es el personaje de “Hamlet”.

Volpi refirió que en la tradición de la lengua español aparecen mucho esas zonas grises, lo cual, lamentó, parece haber quedado en el olvido, al menos, durante tres siglos, durante los cuales en España prevaleció el dogma, la verdad absoluta, el imperio y la religión católica frente a la idea de ambigüedad y verdades relativas, nunca absolutas, de la obra de Cervantes.

Fue hasta la segunda mitad del siglo XX cuando reapareció esa ambigüedad en el centro de lo literario, “donde renace esa impronta que ya estaba en Cervantes, sobre todo en dos autores que celebramos estos días. Uno, Juan Rulfo, creador de un mundo donde los personajes están vivos y muertos al mismo tiempo y comparten pasiones de la vida, aunque sabemos que están muertos”.

Al referirse al otro escritor celebrado estos días en la UNAM, señaló que no es casual que Gabriel García Márquez (6 de marzo de 1927-17 de abril de 2014) viera en “Pero Páramo”, de Rulfo, una fuente de inspiración para crear un mundo igualmente ambiguo, un universo que es al mismo tiempo fantástico y realista, donde los personajes tienen una vida cotidiana que a nadie sorprende, pero les pasan cosas increíbles una y otra vez.

Consecuentemente, justificó que esté dedicada a esos cuatro autores esta edición de la Fiesta del Libro y la Rosa, que va del 20 al 23 del mes en curso en las sedes universitarias Casa del Lago “Juan José Arreola”, Centro Cultural Universitario Tlatelolco, Antiguo Colegio de San Ildefonso, los museos Experimental El Eco, del Chopo y de Ciencias y Arte, y por supuesto, el Centro Cultural Universitario de Ciudad Universitaria.