/ domingo 2 de julio de 2017

Pondera Evodio Escalante la crítica y conciencia social de las vanguardias literarias

Por romper con lo ya establecido, buscar el verso libre o la imagen sorpresiva en una época llena de cambios y controversias, las vanguardias literarias cambiaron esquemas y sedujeron a autores como Ramón López Velarde, Manuel Maples Arce, David Alfaro Siqueiros, Octavio Paz, José Revueltas y Efraín Huerta, que se convirtieron en sus principales representantes.

Así lo señaló el ensayista, antólogo, crítico y poeta Evodio Escalante Betancourt, investigador del Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), quien explicó que las vanguardias literarias irrumpen en México en la década de 1920 con un manifiesto del pintor David Alfaro Siqueiros (1896-1974), titulado Tres llamamientos.

A este primer pronunciamiento se sumó el manifiesto Actual número uno, con el poeta Manuel Maples Arce (1900-1981) que dio inicio al movimiento estridentista en 1921 y con ello a una profunda revolución literaria.

Recordó que el estridentismo congregó no solo a escritores sino también a músicos, pintores y artistas de todas las disciplinas, siendo los más representativos de este movimiento Silvestre (1899-1940) y Fermín Revueltas (1901-1935), Salvador Gallardo (1893-1981), Jean Charlot (1898-1979), Arqueles Vela Salvatierra (1899-1977) y Germán List Arzubide (1898-1998), por mencionar algunos.

Para el especialista, las vanguardias literarias (estridentismo, futurismo, dadaísmo, cubismo, creacionismo, ultraísmo y surrealismo) significaron la ruptura con el modernismo, que era la corriente artística que predominaba en México.

“Hasta donde he podido averiguar, el movimiento se remonta a 1919, cuando Ramón López Velarde (1888-1921) publica su provocador libro Zozobra, aunque no es considerado oficialmente parte de la vanguardia, tiene significativos tintes del movimiento”, dijo. Indicó que la vanguardia literaria se caracterizó, además de por romper con el modernismo, por la búsqueda del verso libre, de la imagen sorpresiva, procesos que sedujeron a figuras como Diego Rivera (1886-1957), José Juan Tablada (1871-1945), quienes apuestan a favor del cambio, de una nueva manera de hacer arte. Aunque siempre surgen controversias cuando se gesta un nuevo movimiento, Evodio Escalante sostuvo que el estridentismo y el muralismo contaron con la aceptación del público, “nunca han dejado de existir los críticos, hay que recordar que es una época de controversias, por un lado los periodistas apoyan el movimiento estridentista, mientras la UNAM representaban el lado conservador”. El ganador del Premio Iberoamericano de Poesía recordó que el siglo XX estuvo marcado por las vanguardias artísticas y literarias, “pero entre las cosas que debemos valorar de los estridentistas es que descubren la Ciudad de México y se vuelve un tema importante de su creación”.

Por romper con lo ya establecido, buscar el verso libre o la imagen sorpresiva en una época llena de cambios y controversias, las vanguardias literarias cambiaron esquemas y sedujeron a autores como Ramón López Velarde, Manuel Maples Arce, David Alfaro Siqueiros, Octavio Paz, José Revueltas y Efraín Huerta, que se convirtieron en sus principales representantes.

Así lo señaló el ensayista, antólogo, crítico y poeta Evodio Escalante Betancourt, investigador del Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), quien explicó que las vanguardias literarias irrumpen en México en la década de 1920 con un manifiesto del pintor David Alfaro Siqueiros (1896-1974), titulado Tres llamamientos.

A este primer pronunciamiento se sumó el manifiesto Actual número uno, con el poeta Manuel Maples Arce (1900-1981) que dio inicio al movimiento estridentista en 1921 y con ello a una profunda revolución literaria.

Recordó que el estridentismo congregó no solo a escritores sino también a músicos, pintores y artistas de todas las disciplinas, siendo los más representativos de este movimiento Silvestre (1899-1940) y Fermín Revueltas (1901-1935), Salvador Gallardo (1893-1981), Jean Charlot (1898-1979), Arqueles Vela Salvatierra (1899-1977) y Germán List Arzubide (1898-1998), por mencionar algunos.

Para el especialista, las vanguardias literarias (estridentismo, futurismo, dadaísmo, cubismo, creacionismo, ultraísmo y surrealismo) significaron la ruptura con el modernismo, que era la corriente artística que predominaba en México.

“Hasta donde he podido averiguar, el movimiento se remonta a 1919, cuando Ramón López Velarde (1888-1921) publica su provocador libro Zozobra, aunque no es considerado oficialmente parte de la vanguardia, tiene significativos tintes del movimiento”, dijo. Indicó que la vanguardia literaria se caracterizó, además de por romper con el modernismo, por la búsqueda del verso libre, de la imagen sorpresiva, procesos que sedujeron a figuras como Diego Rivera (1886-1957), José Juan Tablada (1871-1945), quienes apuestan a favor del cambio, de una nueva manera de hacer arte. Aunque siempre surgen controversias cuando se gesta un nuevo movimiento, Evodio Escalante sostuvo que el estridentismo y el muralismo contaron con la aceptación del público, “nunca han dejado de existir los críticos, hay que recordar que es una época de controversias, por un lado los periodistas apoyan el movimiento estridentista, mientras la UNAM representaban el lado conservador”. El ganador del Premio Iberoamericano de Poesía recordó que el siglo XX estuvo marcado por las vanguardias artísticas y literarias, “pero entre las cosas que debemos valorar de los estridentistas es que descubren la Ciudad de México y se vuelve un tema importante de su creación”.