/ viernes 2 de junio de 2017

Boccaccio, erótico y divertido

POR JAVA Erotismo y comedia se conjugan a la perfección en Decamerón, el espectáculo teatral que está presentando Marta Bernarda en un restaurante medieval de la Ciudad de México.

El escenario es magnífico. Se trata de uno de los recintos más antiguos de la metrópoli, donde el público se divierte a la vez que se transporta en el tiempo a través de cuatro cuentos del genial Giovanni Boccaccio, mientras disfruta de una deliciosa cena como en el Medioevo, rociada con vinos y cerveza.

La experiencia resulta halagadora en un concepto novedoso que permite el lucimiento de los actores y nos va llevando por situaciones graciosas a partir del tema siempre recurrente del amor... y el sexo.

Magnífico trabajo de Marta Bernarda, quien al final de la función, desborda su orgullo porque mucha gente en el medio artístico de nuestro país y el público mismo, ya la ubican como La diva del teatro clásico, una expresión que ya poco se ve en los escenarios mexicanos.

Actriz, escritora y productora, la artista cubana radicada en México presume su labor -y a mucha honra- a sabiendas de que su teatro promueve el quehacer escénico y la cultura entre los nuevos espectadores.

El restaurante medieval en avenida Revolución, por la zona de San Ángel, se llena de carcajadas y aplausos los sábados por la noche con los cuentos El parto de Calandrino, El peral encantado, La venta del Tonel y La aventura de Masetto de Lampovecchio, éste, un galán de siete suelas que enloquece de amor y sexo a las monjitas del convento. Ja, ja, ja.

Jany Macotela, Marbella Avilez, Ángel López, Fernando Bersoza, Iván Acosta y Juan Carlos Revelo integran el elenco, además del maestro Claudio Guevara que se incorpora a la compañía.

POR JAVA Erotismo y comedia se conjugan a la perfección en Decamerón, el espectáculo teatral que está presentando Marta Bernarda en un restaurante medieval de la Ciudad de México.

El escenario es magnífico. Se trata de uno de los recintos más antiguos de la metrópoli, donde el público se divierte a la vez que se transporta en el tiempo a través de cuatro cuentos del genial Giovanni Boccaccio, mientras disfruta de una deliciosa cena como en el Medioevo, rociada con vinos y cerveza.

La experiencia resulta halagadora en un concepto novedoso que permite el lucimiento de los actores y nos va llevando por situaciones graciosas a partir del tema siempre recurrente del amor... y el sexo.

Magnífico trabajo de Marta Bernarda, quien al final de la función, desborda su orgullo porque mucha gente en el medio artístico de nuestro país y el público mismo, ya la ubican como La diva del teatro clásico, una expresión que ya poco se ve en los escenarios mexicanos.

Actriz, escritora y productora, la artista cubana radicada en México presume su labor -y a mucha honra- a sabiendas de que su teatro promueve el quehacer escénico y la cultura entre los nuevos espectadores.

El restaurante medieval en avenida Revolución, por la zona de San Ángel, se llena de carcajadas y aplausos los sábados por la noche con los cuentos El parto de Calandrino, El peral encantado, La venta del Tonel y La aventura de Masetto de Lampovecchio, éste, un galán de siete suelas que enloquece de amor y sexo a las monjitas del convento. Ja, ja, ja.

Jany Macotela, Marbella Avilez, Ángel López, Fernando Bersoza, Iván Acosta y Juan Carlos Revelo integran el elenco, además del maestro Claudio Guevara que se incorpora a la compañía.