/ sábado 9 de julio de 2016

Alcoba pide paciencia a los aficionados

En pleno comienzo del ciclo de Juan Francisco Palencia con los Pumas, Gerardo Alcoba pide congruencia a los aficionados, ya que de la noche a la mañana los resultados positivos no llegarán, esto cuando muchos son los escépticos a la llegada del “Gatillero” al banquillo de los Universitarios.

No obstante, Alcoba es reflexivo y sostiene “nos va a llevar un tiempo el hecho de agarrar la idea porque no es de un día para otro”, pide el defensor, quien sabe de las exigencias que representa estar en un grande del futbol mexicano. Debemos tener un poco de paciencia”, pero cree que “en la segunda o tercera fecha estaremos más aceitados”.

En su casi año y medio con los Pumas, Alcoba se ha ganado el reconocimiento del gremio futbolístico, de los rivales y aficionados gracias grandes actuaciones, se apunta a ser un nuevo referente universitario, casi al nivel de Darío Verón. Aunque la idea la frena un poco. “Ser un Darío, Jamás. Sabemos todo lo que ha logrado él, tampoco soy un chavo, podría ser una persona influyente para mis compañeros con el tiempo, pero no un Darío, jamás. Él aventaja mucho”

En pleno comienzo del ciclo de Juan Francisco Palencia con los Pumas, Gerardo Alcoba pide congruencia a los aficionados, ya que de la noche a la mañana los resultados positivos no llegarán, esto cuando muchos son los escépticos a la llegada del “Gatillero” al banquillo de los Universitarios.

No obstante, Alcoba es reflexivo y sostiene “nos va a llevar un tiempo el hecho de agarrar la idea porque no es de un día para otro”, pide el defensor, quien sabe de las exigencias que representa estar en un grande del futbol mexicano. Debemos tener un poco de paciencia”, pero cree que “en la segunda o tercera fecha estaremos más aceitados”.

En su casi año y medio con los Pumas, Alcoba se ha ganado el reconocimiento del gremio futbolístico, de los rivales y aficionados gracias grandes actuaciones, se apunta a ser un nuevo referente universitario, casi al nivel de Darío Verón. Aunque la idea la frena un poco. “Ser un Darío, Jamás. Sabemos todo lo que ha logrado él, tampoco soy un chavo, podría ser una persona influyente para mis compañeros con el tiempo, pero no un Darío, jamás. Él aventaja mucho”