/ sábado 4 de febrero de 2017

Freeman y Coleman, garantía de ataque

La concentración y el hermetismo es ya completo en los hoteles donde se encuentran los Patriots de Nueva Inglaterra y los Falcons de Atlanta, que el domingo, en el NRG Stadium de Houston, van a disputar la 51 edición del Super Bowl.

Ha llegado la hora de trabajar con los jugadores en privado todas las estrategias a desarrollar y el entrenador en jefe de los Falcons, Dan Quinn, baraja las opciones reales que tiene en el ataque para sorprender a la defensa de los Patriots, que estará centrada principalmente en lo que puedan hacer el mariscal de campo Matt Ryan y su receptor estelar Julio Jones.

Pero Quinn es consciente que sus mejores cartas las puede tener con el ataque por tierra y la presencia de dos jóvenes corredores como Devonta Freeman y Tevin Coleman, idénticos en la solidez de su juego y la perfección que poseen a la hora de coordinarse para hacer más daño al rival.

Aunque Freeman es el titular, cuando Coleman sale al emparrillado el equipo no se resiente ni tampoco Quinn tiene que hacer cambios a la hora de mantener la presión ofensiva y lo que es más importante que ambos aportan de manera permanente una gran velocidad porque no llegan al límite de sus fuerzas antes que concluya el partido.

Eso lo sabe el entrenador en jefe de los Patriots, Bill Belichick, que reconoció de manera directa el número importante de "grandes jugadores" que poseen los Falcons.

"Se trata de un equipo en el que hay grandes jugadores, por lo que tendremos que mantener el máximo de concentración durante todo el partido y conocer con exactitud todas las opciones que van a aportar cuando hagan su ofensiva", declaró Belichick en la última rueda de prensa que dio a los periodistas antes del partido.

Belichick reconoció que la gran compenetración que Ryan tiene con ambos corredores, sin importar el que esté en el campo, es otro factor muy importante a tener en cuenta a la hora de enfrentar al ataque terrestre de los Falcons.

El propio Ryan reconoció que el mismo no sabe cuando está uno u otro corredor en el campo, pero si de la eficacia de sus acciones, algo que hace que la defensa rival se vea en peligro a la hora de frenarlos porque la presión es constante y sin ningún tipo de cambio en el resto de juego de los Falcons.

Además, como observó Belichick, en el caso de la combinación Freeman y Coleman, ambos jugadores tendrán en el Super Bowl la última posibilidad de lograr el gran título estando juntos, ya que se espera que cuando concluya el partido del domingo, van a tener ofertas importantes de otros equipos.

Ambos han reconocido que no es el momento de hablar de su futuro, pero aunque son grandes amigos también fuera del campo, donde la compenetración es completa, también son conscientes que la realidad dentro de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) como en cualquier deporte profesional, los cambios se dan en cualquier momento.

La concentración y el hermetismo es ya completo en los hoteles donde se encuentran los Patriots de Nueva Inglaterra y los Falcons de Atlanta, que el domingo, en el NRG Stadium de Houston, van a disputar la 51 edición del Super Bowl.

Ha llegado la hora de trabajar con los jugadores en privado todas las estrategias a desarrollar y el entrenador en jefe de los Falcons, Dan Quinn, baraja las opciones reales que tiene en el ataque para sorprender a la defensa de los Patriots, que estará centrada principalmente en lo que puedan hacer el mariscal de campo Matt Ryan y su receptor estelar Julio Jones.

Pero Quinn es consciente que sus mejores cartas las puede tener con el ataque por tierra y la presencia de dos jóvenes corredores como Devonta Freeman y Tevin Coleman, idénticos en la solidez de su juego y la perfección que poseen a la hora de coordinarse para hacer más daño al rival.

Aunque Freeman es el titular, cuando Coleman sale al emparrillado el equipo no se resiente ni tampoco Quinn tiene que hacer cambios a la hora de mantener la presión ofensiva y lo que es más importante que ambos aportan de manera permanente una gran velocidad porque no llegan al límite de sus fuerzas antes que concluya el partido.

Eso lo sabe el entrenador en jefe de los Patriots, Bill Belichick, que reconoció de manera directa el número importante de "grandes jugadores" que poseen los Falcons.

"Se trata de un equipo en el que hay grandes jugadores, por lo que tendremos que mantener el máximo de concentración durante todo el partido y conocer con exactitud todas las opciones que van a aportar cuando hagan su ofensiva", declaró Belichick en la última rueda de prensa que dio a los periodistas antes del partido.

Belichick reconoció que la gran compenetración que Ryan tiene con ambos corredores, sin importar el que esté en el campo, es otro factor muy importante a tener en cuenta a la hora de enfrentar al ataque terrestre de los Falcons.

El propio Ryan reconoció que el mismo no sabe cuando está uno u otro corredor en el campo, pero si de la eficacia de sus acciones, algo que hace que la defensa rival se vea en peligro a la hora de frenarlos porque la presión es constante y sin ningún tipo de cambio en el resto de juego de los Falcons.

Además, como observó Belichick, en el caso de la combinación Freeman y Coleman, ambos jugadores tendrán en el Super Bowl la última posibilidad de lograr el gran título estando juntos, ya que se espera que cuando concluya el partido del domingo, van a tener ofertas importantes de otros equipos.

Ambos han reconocido que no es el momento de hablar de su futuro, pero aunque son grandes amigos también fuera del campo, donde la compenetración es completa, también son conscientes que la realidad dentro de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) como en cualquier deporte profesional, los cambios se dan en cualquier momento.