/ lunes 3 de abril de 2017

Sebastián Castella impuso ley

Tres orejas en Texcoco

Marysol Fragoso

FOTOS: CORTESÍA DE TADEO ALCINA

TEXCOCO, Estado de México.- Se vivió una tarde con intensas emociones durante la segunda corrida de la Feria de Texcoco. El francés Sebastián Castella cortó tres orejas para salir a hombros tras haber escrito dos capítulos importantes en la nueva andadura de la plaza Silverio Pérez; donde, con hombría, Octavio García “El Payo” ejecutó dos faenas de valor; la primera, sólo para los muy enterados y la otra, donde pisó terrenos con olor a cloroformo. Ambas fueron empañadas por fallos con el acero.

El rejoneador Jorge Hernández Gárate tuvo en el primer toro un magnífico colaborador y en el cuarto, al lunar de la ganadería Jaral de Peñas que con un encierro bien presentado y demandante para los diestros, pero con diversos matices, mantuvo al público emocionado a lo largo de la corrida. Los Forcados de Hidalgo estuvieron entregados pero lo lograron concretar las pegas. CASTELLA, CREATIVO Y ARTISTA

Sebastián Castella enfrentó al segundo toro, que fue pronto al embestir y tuvo transmisión.  Estuvo discreto con el capote y en base a certeros toques con la muleta se hizo del burel para ir alargando los muletazos de cada tanda. Toreó entre el viento que le molestaba, pero nunca lo hizo dudar. Su faena tuvo sentimiento y variedad. Mató de certera estocada y el juez le otorgó una bien ganada oreja que; sin embargo, fue protestada por un sector de los aficionados por lo que el diestro galo optó por regresarla y se metió al callejón.

Ante el quinto, se gustó a partir de una serie de artísticas chicuelinas, así como un remate que resultó muy pinturero. La embestida de astado era descompuesta, por lo que el coleta realizó un par de pases por alto y luego unos doblones. Se puso a la distancia y en el sitio que el toro pedía para ejecutar una faena de garra y emoción, en la que siempre acompañó la embestida con serenidad. Se mostró creativo y variado, además, con alto contenido artístico. Despachó de estocada trasera de efectos inmediatos para cortar dos orejas.

PAYO, ENTREGA Y VALENTÍA

Octavio García “El Payo ante el tercero toreó a la verónica con gusto. El toro provocó un tumbo al picador, durante el cual se produjo un quite providencial por parte de Christian Sánchez, quien también se hizo presente para sacar de un apuro a Luis Alcantar, cuando el socio hizo hilo con él. Este toro presentó una embestida incómoda y desarrolló un peligro sordo. No obstante, el diestro queretano le plantó cara y se lo pasó muy cerca de la faja hasta obtener una sólida faena, de esas que son para los entendidos que saben apreciar una buena lidia y unas series de vibrantes tandas de pases por ambos pitones. Debido a que no estuvo certero con la espada perdió el apéndice.

Recibió al sexto, tomando el capote muy en corto para bregarlo y luego ejecutar lances ceñidos. La áspera embestida del animal fue domeñada por el torero que con paciencia fue acortando cada vez más los terrenos hasta que sus muslos llegaron a rozar los pitones. En ese terreno donde se está al filo de la cornada, fue hilvanando los pases. Su faena tuvo un alto mérito. Culminó de media estocada. BUEN REJONEO, MAL AL MATAR

El rejoneador Jorge Hernández Gárate vivió la cara y la cruz del festejo, ya que le correspondieron el mejor toro, así como su antítesis, en el cuarto, que fue astado manso que le complicó la papeleta. Con el que abrió plaza que presentó un galope franco, alegría y fijeza llevó a cabo una faena de alto nivel, donde lució su gallardía al montar y donde clavó rejones y banderillas por todo lo alto. Pero, erró en el rejón final y dejó escapar la oreja.

El cuarto buscó el abrigo de las tablas desde que salió de toriles y fue incrementando ese comportamiento mientras transcurría la labor del caballista potosino que tuvo los arrestos para lidiarlo con recursos e inteligencia. Al entrar a matar el toro le echó la cara tan arriba que le causó un largo rayón en el costado derecho del torso. Se retiró tras recibir un aviso, luego de haber fallado con el rejón de muerte en un par de intentos. Los Forcados de Hidalgo tuvieron actuaciones de entrega, desafortunadamente no lograron concretar pega alguna en las dos oportunidades que recibieron en el lote del rejoneador.

Tres orejas en Texcoco

Marysol Fragoso

FOTOS: CORTESÍA DE TADEO ALCINA

TEXCOCO, Estado de México.- Se vivió una tarde con intensas emociones durante la segunda corrida de la Feria de Texcoco. El francés Sebastián Castella cortó tres orejas para salir a hombros tras haber escrito dos capítulos importantes en la nueva andadura de la plaza Silverio Pérez; donde, con hombría, Octavio García “El Payo” ejecutó dos faenas de valor; la primera, sólo para los muy enterados y la otra, donde pisó terrenos con olor a cloroformo. Ambas fueron empañadas por fallos con el acero.

El rejoneador Jorge Hernández Gárate tuvo en el primer toro un magnífico colaborador y en el cuarto, al lunar de la ganadería Jaral de Peñas que con un encierro bien presentado y demandante para los diestros, pero con diversos matices, mantuvo al público emocionado a lo largo de la corrida. Los Forcados de Hidalgo estuvieron entregados pero lo lograron concretar las pegas. CASTELLA, CREATIVO Y ARTISTA

Sebastián Castella enfrentó al segundo toro, que fue pronto al embestir y tuvo transmisión.  Estuvo discreto con el capote y en base a certeros toques con la muleta se hizo del burel para ir alargando los muletazos de cada tanda. Toreó entre el viento que le molestaba, pero nunca lo hizo dudar. Su faena tuvo sentimiento y variedad. Mató de certera estocada y el juez le otorgó una bien ganada oreja que; sin embargo, fue protestada por un sector de los aficionados por lo que el diestro galo optó por regresarla y se metió al callejón.

Ante el quinto, se gustó a partir de una serie de artísticas chicuelinas, así como un remate que resultó muy pinturero. La embestida de astado era descompuesta, por lo que el coleta realizó un par de pases por alto y luego unos doblones. Se puso a la distancia y en el sitio que el toro pedía para ejecutar una faena de garra y emoción, en la que siempre acompañó la embestida con serenidad. Se mostró creativo y variado, además, con alto contenido artístico. Despachó de estocada trasera de efectos inmediatos para cortar dos orejas.

PAYO, ENTREGA Y VALENTÍA

Octavio García “El Payo ante el tercero toreó a la verónica con gusto. El toro provocó un tumbo al picador, durante el cual se produjo un quite providencial por parte de Christian Sánchez, quien también se hizo presente para sacar de un apuro a Luis Alcantar, cuando el socio hizo hilo con él. Este toro presentó una embestida incómoda y desarrolló un peligro sordo. No obstante, el diestro queretano le plantó cara y se lo pasó muy cerca de la faja hasta obtener una sólida faena, de esas que son para los entendidos que saben apreciar una buena lidia y unas series de vibrantes tandas de pases por ambos pitones. Debido a que no estuvo certero con la espada perdió el apéndice.

Recibió al sexto, tomando el capote muy en corto para bregarlo y luego ejecutar lances ceñidos. La áspera embestida del animal fue domeñada por el torero que con paciencia fue acortando cada vez más los terrenos hasta que sus muslos llegaron a rozar los pitones. En ese terreno donde se está al filo de la cornada, fue hilvanando los pases. Su faena tuvo un alto mérito. Culminó de media estocada. BUEN REJONEO, MAL AL MATAR

El rejoneador Jorge Hernández Gárate vivió la cara y la cruz del festejo, ya que le correspondieron el mejor toro, así como su antítesis, en el cuarto, que fue astado manso que le complicó la papeleta. Con el que abrió plaza que presentó un galope franco, alegría y fijeza llevó a cabo una faena de alto nivel, donde lució su gallardía al montar y donde clavó rejones y banderillas por todo lo alto. Pero, erró en el rejón final y dejó escapar la oreja.

El cuarto buscó el abrigo de las tablas desde que salió de toriles y fue incrementando ese comportamiento mientras transcurría la labor del caballista potosino que tuvo los arrestos para lidiarlo con recursos e inteligencia. Al entrar a matar el toro le echó la cara tan arriba que le causó un largo rayón en el costado derecho del torso. Se retiró tras recibir un aviso, luego de haber fallado con el rejón de muerte en un par de intentos. Los Forcados de Hidalgo tuvieron actuaciones de entrega, desafortunadamente no lograron concretar pega alguna en las dos oportunidades que recibieron en el lote del rejoneador.