/ sábado 4 de febrero de 2017

Un campeón con garra y punch

Maravillosas historias nos entrega frecuentemente el deporte. Una de ellas es la del campeón mundial súperpluma del CMB, Miguel “Alacrán” Berchelt, quien es un ferviente aficionado de los Pumas, e incluso, hizo el intento de ser futbolista profesional con este equipo antes de dedicarse al boxeo.

"Fui a hacer visorias a Pumas Morelos, no me quedé, no se me dio ese sueño de ser futbolista. Después regresé a Cancún y traté de estar en Tercera División, pero me dieron muchas largas. Me metí a los 16 años a boxear y quedé campeón. Ahí descubrí el gusto por el boxeo”, relató el pugilista durante la visita que tuvo al estadio Olímpico Universitario para conocer al plantel felino y recibir los autógrafos de cada uno de los jugadores, mismos que presumió ante las cámaras con singular alegría.

Para continuar con su historia, el “Alacrán” recordó que cuando intentó probarse con Pumas Morelos, se encontraba en la dirección técnica Guillermo Vázquez Jr. y al final no le dio la oportunidad, y a decir del propio Miguel, pudo ser por sus condiciones físicas, mismas que trató de reemplazar con su habilidad.

"Jugué pocos minutos; era delgado, bajito para ser delantero, ya que ellos tienen que tener fortaleza y remate. Yo era muy rápido, driblador y creo que no le gusté al profe, pero opté por una buena carrera", reconoció.

Hoy, ya que saborea las mieles de la gloria en el boxeo, Berchelt aseguró que no cambiaría el cinturón que se ganó por ser elemento de los Pumas, ya que ganar ese reconocimiento le costó sangre, sudor y lágrimas: "Dios te pone en los caminos que son para ti y por eso no fui futbolista", aceptó.

Cabe mencionar que el “Alacrán” Berchelt fue invitado al partido de mañana entre Pumas y Pachuca, al cual aceptó ir y espera que sus compromisos se lo permitan.

Maravillosas historias nos entrega frecuentemente el deporte. Una de ellas es la del campeón mundial súperpluma del CMB, Miguel “Alacrán” Berchelt, quien es un ferviente aficionado de los Pumas, e incluso, hizo el intento de ser futbolista profesional con este equipo antes de dedicarse al boxeo.

"Fui a hacer visorias a Pumas Morelos, no me quedé, no se me dio ese sueño de ser futbolista. Después regresé a Cancún y traté de estar en Tercera División, pero me dieron muchas largas. Me metí a los 16 años a boxear y quedé campeón. Ahí descubrí el gusto por el boxeo”, relató el pugilista durante la visita que tuvo al estadio Olímpico Universitario para conocer al plantel felino y recibir los autógrafos de cada uno de los jugadores, mismos que presumió ante las cámaras con singular alegría.

Para continuar con su historia, el “Alacrán” recordó que cuando intentó probarse con Pumas Morelos, se encontraba en la dirección técnica Guillermo Vázquez Jr. y al final no le dio la oportunidad, y a decir del propio Miguel, pudo ser por sus condiciones físicas, mismas que trató de reemplazar con su habilidad.

"Jugué pocos minutos; era delgado, bajito para ser delantero, ya que ellos tienen que tener fortaleza y remate. Yo era muy rápido, driblador y creo que no le gusté al profe, pero opté por una buena carrera", reconoció.

Hoy, ya que saborea las mieles de la gloria en el boxeo, Berchelt aseguró que no cambiaría el cinturón que se ganó por ser elemento de los Pumas, ya que ganar ese reconocimiento le costó sangre, sudor y lágrimas: "Dios te pone en los caminos que son para ti y por eso no fui futbolista", aceptó.

Cabe mencionar que el “Alacrán” Berchelt fue invitado al partido de mañana entre Pumas y Pachuca, al cual aceptó ir y espera que sus compromisos se lo permitan.