/ sábado 4 de marzo de 2017

Vergara celebra cumpleaños

EL Guadalajara dejó escapar el liderato en Chiapas y como castigo cayó hasta el cuarto lugar de una tabla de clasificación en la que pelea codo a codo por dicha posición con Tijuana, Toluca y Pachuca. Hoy se enfrenta a los Diablos Rojos de Hernán Cristante, que en el semestre del Centenario del club han revolucionado su futbol en busca de cumplir los objetivos en el festejo.

Y aunque los dos planteles cargan con sendas derrotas de la última jornada, sólo se puede esperar un buen juego en la casa de las Chivas, estadio al que este club regresa tras la fallida expedición en Tuxtla Gutiérrez, que dejó como saldo, además del partido perdido, una sanción de dos juegos para Jair Pereira.

Las versiones más conservadoras apuntan a Carlos Salcido para tomar el lugar del morelense en la línea de cuatro defensores que impone Matías Almeyda. Los más aventurados se van por Hedgardo Marín, y Miguel Basulto siempre será opción por cualquier cosa que se ofrezca. Otro que podría ser titular es Carlos Fierro, en lugar de Javier López, para ajustar algunos detalles en la ofensiva de este club, que más que aumentar sus opciones ante la meta rival o goles, necesita mejorar en el manejo de partido durante los segundos tiempos, en los que ha dejado escapar puntos, como sucedió el domingo anterior.

De conseguir los tres puntos, el Toluca llegaría a 19, mientras que la derrota pondría al Guadalajara por encima de ellos con 17 puntos.

Ayer fue el cumpleaños del propietario de las Chivas, Jorge Vergara, quien ha decidido dejar en José Luis Higuera y Almeyda las riendas de uno de los dos clubes más importantes del balompié mexicano y por ahora parece haber encontrado estabilidad. En el festejo con los jugadores, Pereira le tomó de la nuca para sumergirlo en el pastel que amablemente cargaba Pulido. Si fuera por la disciplinaria, serían dos juegos más para el defensor, pero Vergara lo toma con humor, el humor del aceptable paso del plantel.

EL Guadalajara dejó escapar el liderato en Chiapas y como castigo cayó hasta el cuarto lugar de una tabla de clasificación en la que pelea codo a codo por dicha posición con Tijuana, Toluca y Pachuca. Hoy se enfrenta a los Diablos Rojos de Hernán Cristante, que en el semestre del Centenario del club han revolucionado su futbol en busca de cumplir los objetivos en el festejo.

Y aunque los dos planteles cargan con sendas derrotas de la última jornada, sólo se puede esperar un buen juego en la casa de las Chivas, estadio al que este club regresa tras la fallida expedición en Tuxtla Gutiérrez, que dejó como saldo, además del partido perdido, una sanción de dos juegos para Jair Pereira.

Las versiones más conservadoras apuntan a Carlos Salcido para tomar el lugar del morelense en la línea de cuatro defensores que impone Matías Almeyda. Los más aventurados se van por Hedgardo Marín, y Miguel Basulto siempre será opción por cualquier cosa que se ofrezca. Otro que podría ser titular es Carlos Fierro, en lugar de Javier López, para ajustar algunos detalles en la ofensiva de este club, que más que aumentar sus opciones ante la meta rival o goles, necesita mejorar en el manejo de partido durante los segundos tiempos, en los que ha dejado escapar puntos, como sucedió el domingo anterior.

De conseguir los tres puntos, el Toluca llegaría a 19, mientras que la derrota pondría al Guadalajara por encima de ellos con 17 puntos.

Ayer fue el cumpleaños del propietario de las Chivas, Jorge Vergara, quien ha decidido dejar en José Luis Higuera y Almeyda las riendas de uno de los dos clubes más importantes del balompié mexicano y por ahora parece haber encontrado estabilidad. En el festejo con los jugadores, Pereira le tomó de la nuca para sumergirlo en el pastel que amablemente cargaba Pulido. Si fuera por la disciplinaria, serían dos juegos más para el defensor, pero Vergara lo toma con humor, el humor del aceptable paso del plantel.