/ jueves 4 de mayo de 2017

Canelo Alvarez esta fuerte, Chávez Jr. desganado

POR JOSÉ LUIS CAMARILLO

Julio César Chávez júnior no refleja preocupación por lo que se afirma de sus penurias para meterse a la exigencia de marcar un tope de 164.5 libras para su encuentro sabatino con Saúl “Canelo” Álvarez, e incluso externa con firmeza que sacará provecho de experiencias previas que no le fueron gratas.

Nuestros colegas que vienen de Argentina en buen número a la cobertura de esta batalla histórica, le pidieron compararla con aquella en que tropezó con Sergio “Maravilla” Martínez, a quien estuvo a punto de ganar por KO en el duodécimo y último episodio.

“No es lo mismo esta pelea, pero sí reviso los errores por los cuales pienso que perdí y que trato de corregir”, estableció.

Inquirido sobre la plena convicción en sus posibilidades que ahora muestra, el muchacho de Culiacán manifestó: “Lo digo porque ya tengo más experiencia, mi determinación es diferente a aquellos tiempos, y me he preparado mejor, me he cuidado mucho más” dijo un convencido Julio César.

DESDEÑA APUESTAS

“No me interesa que él esté arriba en las apuestas -respondió a pregunta expresa-, sería más raro que yo fuera el favorito. Por mi inactividad, es algo que esperaba al pactarse la pelea”.

De lo que “Canelo” pueda tener preparado para él, en el ring de la T-Mobile Arena, el Júnior aseveró que “después de todo, él es un buen peleador, pero estoy más pendiente de mi persona, de mi peso, de mi preparación; creo que eso es más importante que lo que ‘Canelo’ pueda traer. Pienso que las peleas se desarrollan arriba, tengo una estrategia y voy a esperar qué sucede esa noche”.

El hijo del “César del boxeo” consideró que “ahorita no hay un peleador al cual la gente siga, y que el que gane esta pelea va a quedarse con ese puesto”.

Sobre aceptar los intercambios de impactos o boxear, apuntó: “No voy a hacer algo que no sé hacer, pero sí voy a usar mis ventajas como sé hacerlo, y si llega momento de fajarse, lo voy a hacer porque a final de cuentas es lo que más me ha dado victorias. Estoy preparado para los 12 rounds, lógicamente quisiera que él sintiera un golpe muy rápido, en los primeros rounds de la pelea”.


Canelo niega que baje su potencia


Saúl “Canelo” Álvarez no está de acuerdo con quienes señalan que su potencia parece reducirse con el transcurrir de los asaltos en sus peleas.

Ante la cercanía de su “careo boxístico” con Julio César Chávez júnior, así se expresó: “Me he sentido muy bien, son cosas que (los aficionados) no alcanzan a ver cuando está uno peleando. Mis golpes en toda la pelea son fuertes. La fatiga de la pelea es normal, pero cuando estás cansado, tus golpes ya no salen fuertes, no pueden tener fuerza, no puedes noquear a un rival en, nueve, en diez o en ocho asaltos. Si tú ves mis golpes, siguen siendo fuertes, simplemente es la fatiga de la pelea, es algo normal”.

A otros cuestionamientos, el púgil pelirrojo respondió: “Este peso (164.5 libras) es algo nuevo para mí, me siento fuerte, pero vamos a ver el sábado. Para mí (este evento) es para seguir haciendo historia. Cuando peleé con Floyd Mayweather lo hice por ser el mejor peleador del mundo, no tuve éxito desgraciadamente, pero pude seguir con la motivación de ser el mejor. Obviamente, esta pelea para mí es importante, es un orgullo ser protagonista en algo que acapara la atención del mundo, entre dos mexicanos, creo que eso es muy importante para nosotros los mexicanos”.

De la misma forma, interrogado si Julio sale a dar todo desde el primer round y si aceptaría fajarse con él, apuntó: “Haré lo que se necesite. Si hay que moverse, lo haré, y también sé intercambiar golpes. ¿Terminar por nocaut? El porcentaje es muy alto, por los estilos, por el porcentaje de nocauts”.

En una nueva postura referente al Cinto Huichol del Consejo Mundial de Boxeo, Saúl “Canelo” Álvarez expresó su acuerdo con que pudiera subastarse y que lo recaudado sea para beneficio de esa comunidad mexicana, a la que él añadió también el estado de Nayarit.  (JL Camarillo)


Los estragos del peso para Chávez


Es notable la diferencia en ánimo y en estamina entre Julio César Chávez júnior y Saúl “Canelo” Álvarez. El sinaloense se mira desganado y habla despacio, en tanto que el jalisciense exuda energía y se expresa con la firmeza de siempre para su esperadísimo duelo de este sábado.

La razón salta a la vista. Saúl tiene un margen amplísimo en kilos al subir de peso superwelter hasta supermediano. Y todo mundo sabemos que hace cinco años que el Júnior no da un registro aproximado a ese de 164 libras y media en que este compromiso se acordó, con multa de un millón de dólares por cada libra que pudiera excederse.

Una expresión usada desde tiempo inmemorial con cada uno de los miles de peleadores que han luchado contra la báscula es “el peso lo mata”. En el caso de Julito, él mismo ha atribuido ese sufrimiento a indisciplinas pasadas, hasta el grado de que en una ocasión Bob Arum, su ex promotor, nos dijo que sabríamos el peso que marcaría para su primer combate contra Bryan Vera hasta que subirlo a la romana. En tal oportunidad, sobrepasó lo imaginado y Arum debió pagar 100 mil dólares más de sueldo a Vera para convencerlo de pelear.

Ayer, Memo Heredia, experto en adecuación física, quien igualmente ha preparado a Juan Manuel Márquez para sus contiendas, citó “cinco libras” al manifestar que el peso de Julio hijo está a esa distancia del tope exigido. El mismo sinaloense acotó ese número en la mesa redonda ofrecida minutos antes. Desde en esos momentos fue evidente que la voz del jalisciense era fuerte, mientras que el de Culiacán lo hacía en voz baja, aunque sin dejar de manifestar seguridad. En cierto momento, Julito declaró que sería mejor para él colocar un impacto decisivo tempranero que pudiera cambiar las cosas en esta batalla.

Durante la conferencia posterior a las mesas redondas de Saúl Álvarez y Julio César Chávez júnior, éste último hacía algunos gestos de incomodidad, parecía somnoliento, lo que no es de extrañar con alguien que lucha para someter su cuerpo a un peso obligatorio y al que él no se acercaba desde que fue vencido por puntos en 12 asaltos por Sergio “Maravilla” Martínez, el 15 de septiembre de 2012 al dejar en manos del argentino el cetro mundial del WBC de peso medio, cuyo límite es de 160 libras.

POR JOSÉ LUIS CAMARILLO

Julio César Chávez júnior no refleja preocupación por lo que se afirma de sus penurias para meterse a la exigencia de marcar un tope de 164.5 libras para su encuentro sabatino con Saúl “Canelo” Álvarez, e incluso externa con firmeza que sacará provecho de experiencias previas que no le fueron gratas.

Nuestros colegas que vienen de Argentina en buen número a la cobertura de esta batalla histórica, le pidieron compararla con aquella en que tropezó con Sergio “Maravilla” Martínez, a quien estuvo a punto de ganar por KO en el duodécimo y último episodio.

“No es lo mismo esta pelea, pero sí reviso los errores por los cuales pienso que perdí y que trato de corregir”, estableció.

Inquirido sobre la plena convicción en sus posibilidades que ahora muestra, el muchacho de Culiacán manifestó: “Lo digo porque ya tengo más experiencia, mi determinación es diferente a aquellos tiempos, y me he preparado mejor, me he cuidado mucho más” dijo un convencido Julio César.

DESDEÑA APUESTAS

“No me interesa que él esté arriba en las apuestas -respondió a pregunta expresa-, sería más raro que yo fuera el favorito. Por mi inactividad, es algo que esperaba al pactarse la pelea”.

De lo que “Canelo” pueda tener preparado para él, en el ring de la T-Mobile Arena, el Júnior aseveró que “después de todo, él es un buen peleador, pero estoy más pendiente de mi persona, de mi peso, de mi preparación; creo que eso es más importante que lo que ‘Canelo’ pueda traer. Pienso que las peleas se desarrollan arriba, tengo una estrategia y voy a esperar qué sucede esa noche”.

El hijo del “César del boxeo” consideró que “ahorita no hay un peleador al cual la gente siga, y que el que gane esta pelea va a quedarse con ese puesto”.

Sobre aceptar los intercambios de impactos o boxear, apuntó: “No voy a hacer algo que no sé hacer, pero sí voy a usar mis ventajas como sé hacerlo, y si llega momento de fajarse, lo voy a hacer porque a final de cuentas es lo que más me ha dado victorias. Estoy preparado para los 12 rounds, lógicamente quisiera que él sintiera un golpe muy rápido, en los primeros rounds de la pelea”.


Canelo niega que baje su potencia


Saúl “Canelo” Álvarez no está de acuerdo con quienes señalan que su potencia parece reducirse con el transcurrir de los asaltos en sus peleas.

Ante la cercanía de su “careo boxístico” con Julio César Chávez júnior, así se expresó: “Me he sentido muy bien, son cosas que (los aficionados) no alcanzan a ver cuando está uno peleando. Mis golpes en toda la pelea son fuertes. La fatiga de la pelea es normal, pero cuando estás cansado, tus golpes ya no salen fuertes, no pueden tener fuerza, no puedes noquear a un rival en, nueve, en diez o en ocho asaltos. Si tú ves mis golpes, siguen siendo fuertes, simplemente es la fatiga de la pelea, es algo normal”.

A otros cuestionamientos, el púgil pelirrojo respondió: “Este peso (164.5 libras) es algo nuevo para mí, me siento fuerte, pero vamos a ver el sábado. Para mí (este evento) es para seguir haciendo historia. Cuando peleé con Floyd Mayweather lo hice por ser el mejor peleador del mundo, no tuve éxito desgraciadamente, pero pude seguir con la motivación de ser el mejor. Obviamente, esta pelea para mí es importante, es un orgullo ser protagonista en algo que acapara la atención del mundo, entre dos mexicanos, creo que eso es muy importante para nosotros los mexicanos”.

De la misma forma, interrogado si Julio sale a dar todo desde el primer round y si aceptaría fajarse con él, apuntó: “Haré lo que se necesite. Si hay que moverse, lo haré, y también sé intercambiar golpes. ¿Terminar por nocaut? El porcentaje es muy alto, por los estilos, por el porcentaje de nocauts”.

En una nueva postura referente al Cinto Huichol del Consejo Mundial de Boxeo, Saúl “Canelo” Álvarez expresó su acuerdo con que pudiera subastarse y que lo recaudado sea para beneficio de esa comunidad mexicana, a la que él añadió también el estado de Nayarit.  (JL Camarillo)


Los estragos del peso para Chávez


Es notable la diferencia en ánimo y en estamina entre Julio César Chávez júnior y Saúl “Canelo” Álvarez. El sinaloense se mira desganado y habla despacio, en tanto que el jalisciense exuda energía y se expresa con la firmeza de siempre para su esperadísimo duelo de este sábado.

La razón salta a la vista. Saúl tiene un margen amplísimo en kilos al subir de peso superwelter hasta supermediano. Y todo mundo sabemos que hace cinco años que el Júnior no da un registro aproximado a ese de 164 libras y media en que este compromiso se acordó, con multa de un millón de dólares por cada libra que pudiera excederse.

Una expresión usada desde tiempo inmemorial con cada uno de los miles de peleadores que han luchado contra la báscula es “el peso lo mata”. En el caso de Julito, él mismo ha atribuido ese sufrimiento a indisciplinas pasadas, hasta el grado de que en una ocasión Bob Arum, su ex promotor, nos dijo que sabríamos el peso que marcaría para su primer combate contra Bryan Vera hasta que subirlo a la romana. En tal oportunidad, sobrepasó lo imaginado y Arum debió pagar 100 mil dólares más de sueldo a Vera para convencerlo de pelear.

Ayer, Memo Heredia, experto en adecuación física, quien igualmente ha preparado a Juan Manuel Márquez para sus contiendas, citó “cinco libras” al manifestar que el peso de Julio hijo está a esa distancia del tope exigido. El mismo sinaloense acotó ese número en la mesa redonda ofrecida minutos antes. Desde en esos momentos fue evidente que la voz del jalisciense era fuerte, mientras que el de Culiacán lo hacía en voz baja, aunque sin dejar de manifestar seguridad. En cierto momento, Julito declaró que sería mejor para él colocar un impacto decisivo tempranero que pudiera cambiar las cosas en esta batalla.

Durante la conferencia posterior a las mesas redondas de Saúl Álvarez y Julio César Chávez júnior, éste último hacía algunos gestos de incomodidad, parecía somnoliento, lo que no es de extrañar con alguien que lucha para someter su cuerpo a un peso obligatorio y al que él no se acercaba desde que fue vencido por puntos en 12 asaltos por Sergio “Maravilla” Martínez, el 15 de septiembre de 2012 al dejar en manos del argentino el cetro mundial del WBC de peso medio, cuyo límite es de 160 libras.