/ lunes 27 de marzo de 2017

Diego Ávila le ganó a JC Chávez

José Luis Camarillo

Foto: Jesus Téllez

PARA las nuevas generaciones, el nombre del capitalino Diego Ávila podría no significar mucho. Pero este ex campeón nacional gallo fue el primer vencedor del enorme JC Chávez, o mejor dicho su único verdugo como amateur. Después, el César del boxeo hilvanó 90 combates sin derrota como profesional, entre ellos un empate, hasta su histórica caída a manos de Frankie Randall aquel 29 de enero de 1994.

Diego Ávila nos platicó que su éxito sobre el posteriormente llamado César el Boxeo se dio en la final del Campeonato Nacional de 1ª Fuerza, en 1979 en la Ciudad de México.

Le indicamos a Diego que se afirma que el legendario Kid Azteca animó a Chávez, al decirle que no lo vio perder, e igualmente se afirma que el César del Boxeo llegó a esa cita con sólo 14 peleas.

“Con todo respeto para el señor Kid Azteca, gané bien, en ese tiempo eran cinco jueces y todos votaron a mi favor. En aquel entonces yo no tenía tanto boxeo, era más fajador, entonces pienso que le gané por mejor fortaleza y condición”, acotó Ávila.

“Fue en un salón del Colegio Militar -evocó-; Chávez tenía 60 peleas, estaba ya bien fogueado; yo tenía 53 y sólo perdí tres como amateur; gané todos los torneos, desde Guantes de Oro hasta torneos municipales o distritales. Mi entrenador era José Medel, después del torneo en el que vencí a Chávez, me hice profesional”.

En dicho terreno, derrotó dos veces a Víctor Rabanales, a la postre monarca mundial, y exhibe una división de éxitos con el ex campeón universal Gilberto Román.

Ávila desafió a Raúl “Jíbaro” Pérez, el mexicano monarca mundial gallo más alto de todos los tiempos, en 1989 en Los Ángeles.

“Fue un duelo discutido, y comentaristas como don Antonio Andere decían, antes de anunciarse la decisión, que era muy posible que yo me llevara la pelea, pero al final se le dieron a él”, señala.

“Después perdí el campeonato nacional contra Tony Wilson, en Minatitlán. Tuve en total 85 peleas y perdí 17”.

Diego Ávila engendró un hijo boxeador.

“Al terminar mi carrera me fui de (entrenador) ayudante de Tony Flores y tras algunos años, saqué mi licencia de mánager. Entreno a particulares, entre ellos a políticos, y me va bien. Mi hijo fue boxeador, se llama Fernando, pero se fracturó una mano y ya no pudo continuar su carrera”.

José Luis Camarillo

Foto: Jesus Téllez

PARA las nuevas generaciones, el nombre del capitalino Diego Ávila podría no significar mucho. Pero este ex campeón nacional gallo fue el primer vencedor del enorme JC Chávez, o mejor dicho su único verdugo como amateur. Después, el César del boxeo hilvanó 90 combates sin derrota como profesional, entre ellos un empate, hasta su histórica caída a manos de Frankie Randall aquel 29 de enero de 1994.

Diego Ávila nos platicó que su éxito sobre el posteriormente llamado César el Boxeo se dio en la final del Campeonato Nacional de 1ª Fuerza, en 1979 en la Ciudad de México.

Le indicamos a Diego que se afirma que el legendario Kid Azteca animó a Chávez, al decirle que no lo vio perder, e igualmente se afirma que el César del Boxeo llegó a esa cita con sólo 14 peleas.

“Con todo respeto para el señor Kid Azteca, gané bien, en ese tiempo eran cinco jueces y todos votaron a mi favor. En aquel entonces yo no tenía tanto boxeo, era más fajador, entonces pienso que le gané por mejor fortaleza y condición”, acotó Ávila.

“Fue en un salón del Colegio Militar -evocó-; Chávez tenía 60 peleas, estaba ya bien fogueado; yo tenía 53 y sólo perdí tres como amateur; gané todos los torneos, desde Guantes de Oro hasta torneos municipales o distritales. Mi entrenador era José Medel, después del torneo en el que vencí a Chávez, me hice profesional”.

En dicho terreno, derrotó dos veces a Víctor Rabanales, a la postre monarca mundial, y exhibe una división de éxitos con el ex campeón universal Gilberto Román.

Ávila desafió a Raúl “Jíbaro” Pérez, el mexicano monarca mundial gallo más alto de todos los tiempos, en 1989 en Los Ángeles.

“Fue un duelo discutido, y comentaristas como don Antonio Andere decían, antes de anunciarse la decisión, que era muy posible que yo me llevara la pelea, pero al final se le dieron a él”, señala.

“Después perdí el campeonato nacional contra Tony Wilson, en Minatitlán. Tuve en total 85 peleas y perdí 17”.

Diego Ávila engendró un hijo boxeador.

“Al terminar mi carrera me fui de (entrenador) ayudante de Tony Flores y tras algunos años, saqué mi licencia de mánager. Entreno a particulares, entre ellos a políticos, y me va bien. Mi hijo fue boxeador, se llama Fernando, pero se fracturó una mano y ya no pudo continuar su carrera”.