/ lunes 27 de marzo de 2017

Calurosa bienvenida a la Selección de México en Trinidad

Luis García Olivo

Foto: Jorge Barrera

Enviados especiales

PUERTO ESPAÑA, TYT.- Liderados por la banda de “El Chihuahua” que era apoyado por su sequito de amigos entre el “Santo” y el pequeño “Caramelo”, el Tricolor fue recibido con la mejor de sus vibras a tierras caribeñas para su compromiso de mañana contra Trinidad y Tobago.

Interminables porras y hasta con el “cielito lindo” incluido, cobijaron a la Selección en su llegada al hotel de concentración en Puerro España alrededor de las 12: 42 horas locales, (10:42 en tiempo de México). Un viaje largo de casi cinco horas y vía chárter, obligaron a que los seleccionados inmediatamente se dirigieran a descansar.

La noche trinitense también fue parte del contexto, ya que entre la oscuridad, sombras, algunas luces y problemas de maniobra hasta para dirigir el autobús en el descenso de los jugadores, el arribo se convirtió en un caos.

EL ánimo mexicano llegó hasta Trinidad y Tobago.

Una pequeña glorieta originó que el bus no diera por completo la vuelta, por lo que los jugadores optaron por descender sin que el auto se posicionara en una bahía. Al mal tiempo buena cara.

Y así lo entendieron los jugadores que decidieron bajar sin protocolo alguno. Las puertas se abrieron y comenzaron a bajar entre camarógrafos, reporteros, cables, luces y cerca de quince aficionados que le dieron color a la noche.

Entre maletas y en busca de no captar los reflectores, algunos jugadores sacaron la vuelta y otros más hasta saludaron amablemente a las cámaras. Lo que se suponía una llegada tranquila, el problema del autobús generó el caos.

Cámaras, jugadores y reporteros corrieron de un lado a otro, todo se salió de control. Los medios de comunicación querían las mejores imágenes de la llegada, y los seleccionados ya querían subir a su habitación. Todo un show nocturno en plenas tierras tropicales.

Osorio no logró escabullirse, Baños lo dirigió a la entrada del hotel, Ochoa atendió a los aficionados, “Chicharito” sacó la vuelta y Jona saludó amablemente.

Herrera, Moreno, Talavera, Araujo, Molina, Corona, Salcedo, Orbelín, Alanís, Gallardo y Peralta no pudieron rehuir a las cámaras y solamente saludaron con pulgar arriba, ya que el apoyo de “El Chihuahua”, el “Santo” y “Caramelo” los reconfortaba en su arribo a tierras caribeñas de cara al partido de mañana.

Así la Selección pasó lista de asistencia en Puerto España con las bajas de Rafael Márquez y Jürgen Damm, con la espera de salir con tres puntos más en la eliminatoria mundialista de cara a Rusia 2018. Todo esto en un ambiente sano, amable y cálido entre las porras, pero descontrolado a la hora de descender del autobús.

Luis García Olivo

Foto: Jorge Barrera

Enviados especiales

PUERTO ESPAÑA, TYT.- Liderados por la banda de “El Chihuahua” que era apoyado por su sequito de amigos entre el “Santo” y el pequeño “Caramelo”, el Tricolor fue recibido con la mejor de sus vibras a tierras caribeñas para su compromiso de mañana contra Trinidad y Tobago.

Interminables porras y hasta con el “cielito lindo” incluido, cobijaron a la Selección en su llegada al hotel de concentración en Puerro España alrededor de las 12: 42 horas locales, (10:42 en tiempo de México). Un viaje largo de casi cinco horas y vía chárter, obligaron a que los seleccionados inmediatamente se dirigieran a descansar.

La noche trinitense también fue parte del contexto, ya que entre la oscuridad, sombras, algunas luces y problemas de maniobra hasta para dirigir el autobús en el descenso de los jugadores, el arribo se convirtió en un caos.

EL ánimo mexicano llegó hasta Trinidad y Tobago.

Una pequeña glorieta originó que el bus no diera por completo la vuelta, por lo que los jugadores optaron por descender sin que el auto se posicionara en una bahía. Al mal tiempo buena cara.

Y así lo entendieron los jugadores que decidieron bajar sin protocolo alguno. Las puertas se abrieron y comenzaron a bajar entre camarógrafos, reporteros, cables, luces y cerca de quince aficionados que le dieron color a la noche.

Entre maletas y en busca de no captar los reflectores, algunos jugadores sacaron la vuelta y otros más hasta saludaron amablemente a las cámaras. Lo que se suponía una llegada tranquila, el problema del autobús generó el caos.

Cámaras, jugadores y reporteros corrieron de un lado a otro, todo se salió de control. Los medios de comunicación querían las mejores imágenes de la llegada, y los seleccionados ya querían subir a su habitación. Todo un show nocturno en plenas tierras tropicales.

Osorio no logró escabullirse, Baños lo dirigió a la entrada del hotel, Ochoa atendió a los aficionados, “Chicharito” sacó la vuelta y Jona saludó amablemente.

Herrera, Moreno, Talavera, Araujo, Molina, Corona, Salcedo, Orbelín, Alanís, Gallardo y Peralta no pudieron rehuir a las cámaras y solamente saludaron con pulgar arriba, ya que el apoyo de “El Chihuahua”, el “Santo” y “Caramelo” los reconfortaba en su arribo a tierras caribeñas de cara al partido de mañana.

Así la Selección pasó lista de asistencia en Puerto España con las bajas de Rafael Márquez y Jürgen Damm, con la espera de salir con tres puntos más en la eliminatoria mundialista de cara a Rusia 2018. Todo esto en un ambiente sano, amable y cálido entre las porras, pero descontrolado a la hora de descender del autobús.