/ domingo 4 de junio de 2017

En los banquillos, renace la cantera de técnicos mexicanos

Por Violeta Alva

No sólo los futbolistas mexicanos están dando la cara en el futbol nacional, los técnicos jóvenes también apuntan para hacer cosas grandes.

La eterna baraja de técnicos que generalmente se rotaban en los banquillos de los 18 equipos de la Liga MX se ha ampliado a un punto que ya no son los mismos nombres los que se apoderan de todo.

En el recuerdo se vislumbran los Rubén Omar Romano, Luis Fernando Tena o distintos extranjeros que dejaron irregulares resultados.

Hoy, tanto en Primera División, como en el Ascenso MX, los rostros de entrenadores jóvenes como Rafael Puente del Río, Rafael García o Diego Ramírez quieren hacer su propia historia.

Sus historias son distintas, algunos fueron futbolistas, otro lleva la estrategia desde la cuna. Unos estuvieron siempre relacionados al balompié y otros decidieron incursionar en otras áreas, como la actuación, pero todos esos caminos los llevaron a uno en común: el banquillo de los equipos.

La historia está para escribirse, así como lo hicieron sus respectivos maestros, ellos quieren forjar sus propias relevancias.

No te pierdas la nota completa en ESTO en línea

Por Violeta Alva

No sólo los futbolistas mexicanos están dando la cara en el futbol nacional, los técnicos jóvenes también apuntan para hacer cosas grandes.

La eterna baraja de técnicos que generalmente se rotaban en los banquillos de los 18 equipos de la Liga MX se ha ampliado a un punto que ya no son los mismos nombres los que se apoderan de todo.

En el recuerdo se vislumbran los Rubén Omar Romano, Luis Fernando Tena o distintos extranjeros que dejaron irregulares resultados.

Hoy, tanto en Primera División, como en el Ascenso MX, los rostros de entrenadores jóvenes como Rafael Puente del Río, Rafael García o Diego Ramírez quieren hacer su propia historia.

Sus historias son distintas, algunos fueron futbolistas, otro lleva la estrategia desde la cuna. Unos estuvieron siempre relacionados al balompié y otros decidieron incursionar en otras áreas, como la actuación, pero todos esos caminos los llevaron a uno en común: el banquillo de los equipos.

La historia está para escribirse, así como lo hicieron sus respectivos maestros, ellos quieren forjar sus propias relevancias.

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