/ viernes 24 de marzo de 2017

Panamá quiere los tres puntos ante Tinidad y Tobago

Los tres puntos que estarán en juego este viernes en Puerto España servirá a Trinidad y Tobago para comenzar a encarrilar una campaña que se muestra crítica tras dos derrotas, y a Panamá para afianzarse en la zona de clasificación directa para el Mundial del próximo año en Rusia.

Desde cualquiera de las dos perspectivas, este duelo de la tercera jornada del hexagonal final de la Concacaf resulta crucial para las aspiraciones de trinitenses, que son penúltimos sin puntos, como el colista Estados Unidos; y panameños, que son terceros con tres, los mismos que Honduras, que ocupa el cuarto.

A pesar de su mejor andadura en la última fase de las eliminatorias de la Concacaf, con una victoria y un empate, Panamá llegará al Hasely Crawford Stadium con extremos cuidados.

El central de 21 años Fidel 'el Comandante' Escobar fue separado el miércoles de la plantilla por cometer un grave falta de indisciplina en la concentración y fue convocado de urgencia el defensor del Atlético Nacional colombiano Roderick Miller.

El polémico jugador del Sporting B de Lisboa fue el autor del gol con el que la Roja venció a Honduras en la primera jornada.

El entrenador colombiano, Hernán Darío Gómez, tampoco podrá contar con el ariete de 36 años, recientemente fichado por el Blooming boliviano, Blas Pérez, por una lesión en el muslo izquierdo.

El encuentro de este viernes plantea también un desafío extra para los panameños, que en fases eliminatorias del Mundial nunca han vencido a domicilio a los Soca Warriors.

En agosto de 2000, con la Copa del Mundo del 2002 en la mira, Trinidad y Tobago goleó por 6-0, y en junio de 2005, con vistas al torneo de Alemania 2006, los canaleros cayeron por 2-0.

El defensor Román Torres ha llamado la atención sobre el peligro que representa un rival acosado por la necesidad de sumar y con jugadores de talento en sus filas, como su compañero en los Sounders de Seattle Joevin Jones y el punta del Atlanta United Kenwyne Jones.

Todo esto hace prever que el seleccionador Hernán Gómez y sus pupilos no esperan un partido fácil, y que tampoco ven ventaja en los recientes cambios de entrenador que ha tenido su próximo rival.

A mediados de enero el belga Tom Saintfied, quien llevaba poco más de un mes en el banquillo de la selección absoluta de Trinidad y Tobago, presentó la renuncia a través de una carta en la que alegaba que no había recibido apoyo de los directivos para desarrollar su trabajo.

Trinidad y Tobago comenzó su andadura en la ronda hexagonal de la Concacaf para el Mundial con una derrota en casa ante Costa Rica por 0-2 y en la segunda fecha perdió por 3-1 en territorio hondureño.

Esa situación precipitó la salida del entrenador Stephen Hart y la federación trinitense puso sus ojos en Saintfiet, quien debutó en enero en plena fase de clasificación para la Copa Oro 2017 con sendas derrotas en casa: por 1-2 ante Surinam y por 3-4 ante Haití.

Resultados suficientes para quedar al margen del torneo.

Sin el belga en el banco, el turno para apagar el incendio que amenaza consumir a los 'guerreros Soca' es para Dennis Lawrence, cuya carrera como jugador se desarrolló en el fútbol galés.

Si algo tiene el ex defensa que ha jugado el único Mundial en la historia de su país es experiencia para recuperar la confianza, la unidad y la mística de sus compatriotas. Fue el ex capitán pieza fundamental en el Mundial de Alemania 2006 para anular a un tal Zlatan Ibrahimovich en el empate con Suecia, y sin él en el once titular David Beckham habría tenido mejores momentos en el partido que obligó a los ingleses a dar lo máximo para deshacerse de sus rocosos rivales caribeños.

De aquella selección que convirtió a Trinidad y Tobago en la nación más pequeña que se ha clasificado para disputar un Mundial, sobreviven en la actual plantilla Kenwyne Jones y Carlos Edwards, dos veteranos que serán como dos pilastras para la estructura que pretende recuperar Lawrence.

Los tres puntos que estarán en juego este viernes en Puerto España servirá a Trinidad y Tobago para comenzar a encarrilar una campaña que se muestra crítica tras dos derrotas, y a Panamá para afianzarse en la zona de clasificación directa para el Mundial del próximo año en Rusia.

Desde cualquiera de las dos perspectivas, este duelo de la tercera jornada del hexagonal final de la Concacaf resulta crucial para las aspiraciones de trinitenses, que son penúltimos sin puntos, como el colista Estados Unidos; y panameños, que son terceros con tres, los mismos que Honduras, que ocupa el cuarto.

A pesar de su mejor andadura en la última fase de las eliminatorias de la Concacaf, con una victoria y un empate, Panamá llegará al Hasely Crawford Stadium con extremos cuidados.

El central de 21 años Fidel 'el Comandante' Escobar fue separado el miércoles de la plantilla por cometer un grave falta de indisciplina en la concentración y fue convocado de urgencia el defensor del Atlético Nacional colombiano Roderick Miller.

El polémico jugador del Sporting B de Lisboa fue el autor del gol con el que la Roja venció a Honduras en la primera jornada.

El entrenador colombiano, Hernán Darío Gómez, tampoco podrá contar con el ariete de 36 años, recientemente fichado por el Blooming boliviano, Blas Pérez, por una lesión en el muslo izquierdo.

El encuentro de este viernes plantea también un desafío extra para los panameños, que en fases eliminatorias del Mundial nunca han vencido a domicilio a los Soca Warriors.

En agosto de 2000, con la Copa del Mundo del 2002 en la mira, Trinidad y Tobago goleó por 6-0, y en junio de 2005, con vistas al torneo de Alemania 2006, los canaleros cayeron por 2-0.

El defensor Román Torres ha llamado la atención sobre el peligro que representa un rival acosado por la necesidad de sumar y con jugadores de talento en sus filas, como su compañero en los Sounders de Seattle Joevin Jones y el punta del Atlanta United Kenwyne Jones.

Todo esto hace prever que el seleccionador Hernán Gómez y sus pupilos no esperan un partido fácil, y que tampoco ven ventaja en los recientes cambios de entrenador que ha tenido su próximo rival.

A mediados de enero el belga Tom Saintfied, quien llevaba poco más de un mes en el banquillo de la selección absoluta de Trinidad y Tobago, presentó la renuncia a través de una carta en la que alegaba que no había recibido apoyo de los directivos para desarrollar su trabajo.

Trinidad y Tobago comenzó su andadura en la ronda hexagonal de la Concacaf para el Mundial con una derrota en casa ante Costa Rica por 0-2 y en la segunda fecha perdió por 3-1 en territorio hondureño.

Esa situación precipitó la salida del entrenador Stephen Hart y la federación trinitense puso sus ojos en Saintfiet, quien debutó en enero en plena fase de clasificación para la Copa Oro 2017 con sendas derrotas en casa: por 1-2 ante Surinam y por 3-4 ante Haití.

Resultados suficientes para quedar al margen del torneo.

Sin el belga en el banco, el turno para apagar el incendio que amenaza consumir a los 'guerreros Soca' es para Dennis Lawrence, cuya carrera como jugador se desarrolló en el fútbol galés.

Si algo tiene el ex defensa que ha jugado el único Mundial en la historia de su país es experiencia para recuperar la confianza, la unidad y la mística de sus compatriotas. Fue el ex capitán pieza fundamental en el Mundial de Alemania 2006 para anular a un tal Zlatan Ibrahimovich en el empate con Suecia, y sin él en el once titular David Beckham habría tenido mejores momentos en el partido que obligó a los ingleses a dar lo máximo para deshacerse de sus rocosos rivales caribeños.

De aquella selección que convirtió a Trinidad y Tobago en la nación más pequeña que se ha clasificado para disputar un Mundial, sobreviven en la actual plantilla Kenwyne Jones y Carlos Edwards, dos veteranos que serán como dos pilastras para la estructura que pretende recuperar Lawrence.