/ miércoles 31 de mayo de 2017

Raúl Jiménez se incorpora al Tricolor

Desempacado y bajo su brazo el triplete de la Liga portuguesa con Benfica, Raúl Jiménez arribó esta ciudad y promete trasladar el éxito del equipo lusitano a su estancia con el Tricolor rumbo a los duelos de eliminatoria y, por supuesto, la Copa Confederaciones.

Cansado por haber cruzado parte del globo terráqueo, Raúl no perdió su optimismo y la sonrisa para ponerse a las órdenes de Juan Carlos Osorio. Inmediatamente tomó cariño a la ciudad de Denver, urbe a la que conoce bien, pues en el pasado vacacionó con sus familiares.

“Fue un largo viaje, pero estoy contento por estar aquí y reportar con la Selección”, dice el artillero en entrevista exclusiva para ESTO Azul desde una telesilla, teleférico elevado para subir por las montañas y esquiar desde las alturas en una atrevida aventura.

El delantero del Benfica llega al cien, luego de sumar un semestre de lujo en el que consiguió un triplete histórico en  la Liga de Portugal.

“Llegamos bien para estar al cien. Los trofeos se quedaron en casa, pero estoy muy feliz por lo logrado en el club”, comparte entusiasmado por volver a vestir la playera de la Selección Nacional.

Consciente de las responsabilidades y obligaciones que tiene la escuadra Tricolor para los próximos días como hacerle frente a Honduras y Estados Unidos en los duelos de eliminatoria mundialista, y la tan ansiada Copa Confederaciones, Raúl espera repetir sus éxitos personales, pero ahora con la casaca mexicana.

“Estoy contento y motivado por lo hecho en Portugal. Tengo ganas de hacer un buen desempeño con la Selección. Repetir lo que hice en Benfica”, promete.

Sabe que catrachos y estadounidenses ya esperan y están a la vuelta de la esquina, pero por el momento, México es líder del Hexagonal y tiene pie y medio en el Mundial de 2018.

“Estamos a un paso de calificar a la Copa del Mundo, y vamos con todo por ese objetivo”.

Para ello, “espero repetir lo hecho en Benfica ahora con el combinado nacional, traer buenos resultados”, finaliza en plena aventura desde las Montañas Rocallosas de Denver.

Desempacado y bajo su brazo el triplete de la Liga portuguesa con Benfica, Raúl Jiménez arribó esta ciudad y promete trasladar el éxito del equipo lusitano a su estancia con el Tricolor rumbo a los duelos de eliminatoria y, por supuesto, la Copa Confederaciones.

Cansado por haber cruzado parte del globo terráqueo, Raúl no perdió su optimismo y la sonrisa para ponerse a las órdenes de Juan Carlos Osorio. Inmediatamente tomó cariño a la ciudad de Denver, urbe a la que conoce bien, pues en el pasado vacacionó con sus familiares.

“Fue un largo viaje, pero estoy contento por estar aquí y reportar con la Selección”, dice el artillero en entrevista exclusiva para ESTO Azul desde una telesilla, teleférico elevado para subir por las montañas y esquiar desde las alturas en una atrevida aventura.

El delantero del Benfica llega al cien, luego de sumar un semestre de lujo en el que consiguió un triplete histórico en  la Liga de Portugal.

“Llegamos bien para estar al cien. Los trofeos se quedaron en casa, pero estoy muy feliz por lo logrado en el club”, comparte entusiasmado por volver a vestir la playera de la Selección Nacional.

Consciente de las responsabilidades y obligaciones que tiene la escuadra Tricolor para los próximos días como hacerle frente a Honduras y Estados Unidos en los duelos de eliminatoria mundialista, y la tan ansiada Copa Confederaciones, Raúl espera repetir sus éxitos personales, pero ahora con la casaca mexicana.

“Estoy contento y motivado por lo hecho en Portugal. Tengo ganas de hacer un buen desempeño con la Selección. Repetir lo que hice en Benfica”, promete.

Sabe que catrachos y estadounidenses ya esperan y están a la vuelta de la esquina, pero por el momento, México es líder del Hexagonal y tiene pie y medio en el Mundial de 2018.

“Estamos a un paso de calificar a la Copa del Mundo, y vamos con todo por ese objetivo”.

Para ello, “espero repetir lo hecho en Benfica ahora con el combinado nacional, traer buenos resultados”, finaliza en plena aventura desde las Montañas Rocallosas de Denver.