/ miércoles 26 de julio de 2017

Respondió el campeón en el clásico de Chicago

Después de la caída contra el mexicano Miguel González, los Cubs respondieron de inmediato.

El actual campeón dejó de lado la pólvora mojada. Ayer en Wrigley Field, los Cachorros volvieron a batear.

Con un rally en el inicio del encuentro y otro más en la sexta entrada, igualaron el Clásico de la Ciudad de los Vientos al son de 7-2.

Un inicio a batazo sólido frente a Carlos Rondón, de inmediato puso al frente al equipo monarca. Los grandes bates respondieron desde el arranque. Ben Zobrist bateó doblete en su primer turno. Pese a que Kris Bryant se fue ponchado, Anthony Rizzo recibió base por bolas. Fue ahí donde el poder del catcher Wilson Contreras apareción. Bambinazo, número 16 de la campaña para él, puso arriba 3-0 a los Cachorros.

Rondón apoyó su causa. Después de los sencillos de Tim Anderson y Omar Narváez, el pitcher conectó sencillo para poner a su equipo a una carrera.

Aunque en la alta del mismo episodio, Addison Russell conectó doblete, que junto a un contacto sólido de Zobrist se convirtió en la cuarta rayita para los Cubs.

El juego no se movió hasta la sexta entrada. Los patipálidos iniciaron bien, con sencillo de Narváez y doblete de Adam Engel, auque Tyler Saladino, Melky Cabrera y José Abreu fueron retirados en fila por Carl Edwards para acabar con el peligro.

Los Cachorros no perdonarían la afrenta. Jon Jay y Rizzo fueron caminados. Sencillo de Contreras colocó la quinta para los locales, que se ampliaría dos bateadores después con un fly de sacrificio de Albert Almora. El daño estaba hecho.

En la octava, el mismo Almora empujó a Ian Happ para poner marcador final.

El veterano John Lackey (7-9) se llevó el triunfo; el nacido en Miami, Carlos Rondón (1-4) cargó con la derrota, en un choque que no tuvo salvamento.

Todo continuará hoy, pero en el Guaranteed Rate Field, donde ahora los White Sox le harán los honores a sus incómodos vecinos. Jake Arrieta abrirá por los visitantes, mientras que James Shields lo hará por los patipálidos.

Así, cumplirán su cuarto partido consecutivo e incluso tendrán uno más, igual en la casa de los White Sox.

Ambos equipos de Chicago se mantienen en la pelea por su división. Los patipálidos con una poco presumible marca de (39-58); mientras que los Cachorros continúan por debajo de los Brewers con 52 ganados y 47 perdidos

Después de la caída contra el mexicano Miguel González, los Cubs respondieron de inmediato.

El actual campeón dejó de lado la pólvora mojada. Ayer en Wrigley Field, los Cachorros volvieron a batear.

Con un rally en el inicio del encuentro y otro más en la sexta entrada, igualaron el Clásico de la Ciudad de los Vientos al son de 7-2.

Un inicio a batazo sólido frente a Carlos Rondón, de inmediato puso al frente al equipo monarca. Los grandes bates respondieron desde el arranque. Ben Zobrist bateó doblete en su primer turno. Pese a que Kris Bryant se fue ponchado, Anthony Rizzo recibió base por bolas. Fue ahí donde el poder del catcher Wilson Contreras apareción. Bambinazo, número 16 de la campaña para él, puso arriba 3-0 a los Cachorros.

Rondón apoyó su causa. Después de los sencillos de Tim Anderson y Omar Narváez, el pitcher conectó sencillo para poner a su equipo a una carrera.

Aunque en la alta del mismo episodio, Addison Russell conectó doblete, que junto a un contacto sólido de Zobrist se convirtió en la cuarta rayita para los Cubs.

El juego no se movió hasta la sexta entrada. Los patipálidos iniciaron bien, con sencillo de Narváez y doblete de Adam Engel, auque Tyler Saladino, Melky Cabrera y José Abreu fueron retirados en fila por Carl Edwards para acabar con el peligro.

Los Cachorros no perdonarían la afrenta. Jon Jay y Rizzo fueron caminados. Sencillo de Contreras colocó la quinta para los locales, que se ampliaría dos bateadores después con un fly de sacrificio de Albert Almora. El daño estaba hecho.

En la octava, el mismo Almora empujó a Ian Happ para poner marcador final.

El veterano John Lackey (7-9) se llevó el triunfo; el nacido en Miami, Carlos Rondón (1-4) cargó con la derrota, en un choque que no tuvo salvamento.

Todo continuará hoy, pero en el Guaranteed Rate Field, donde ahora los White Sox le harán los honores a sus incómodos vecinos. Jake Arrieta abrirá por los visitantes, mientras que James Shields lo hará por los patipálidos.

Así, cumplirán su cuarto partido consecutivo e incluso tendrán uno más, igual en la casa de los White Sox.

Ambos equipos de Chicago se mantienen en la pelea por su división. Los patipálidos con una poco presumible marca de (39-58); mientras que los Cachorros continúan por debajo de los Brewers con 52 ganados y 47 perdidos