/ jueves 29 de septiembre de 2016

Arqueólogos descubren monedas del Imperio Otomano en Okinawa

Arqueólogos japoneses anunciaron el descubrimiento, por primera vez, en Japón de monedas del Imperio romano en las ruinas de un castillo de la isla subtropical de Okinawa, a una decena de miles de kilómetros de Roma.

“Al principio pensé que se trataba de monedas de un céntimo que se habían caído de los bolsillos de los soldados estadunidenses”, declaró el arqueólogo Hiroki Miyagi, refiriéndose a las bases militares estadunidenses de Okinawa. “Pero tras haberlas aclarado con agua, tuve una sorpresa: eran mucho más antiguas”.

Un equipo de investigadores trabaja desde hace tres años en el enclave del castillo de Katsuren. Construido a finales del siglo XIII y principios del XIV, abandonado doscientos años después, figura desde 2013 en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Un examen con rayos X de las monedas, cuyo tamaño es, aproximadamente, el mismo que el de las monedas de diez céntimos de euro, reveló letras latinas y lo que parecería el rostro del emperador Constantino I y un soldado con una lanza. Muchas otras monedas databan del Imperio Otomano del siglo XVII.

Los investigadores no se explican cómo llegaron estos objetos a esta remota isla del sur del archipiélago nipón.

El castillo era la residencia de un señor feudal cuya riqueza provenía del comercio regional.

“Los mercaderes del este asiático de los siglos XIV y XV utilizaban monedas chinas, redondas y agujereadas, en su entorno y es improbable que estas monedas occidentales fueran utilizadas como medio de pago”, subrayó Miyagi, que además es profesor en la Universidad Internacional de Okinawa.

“Creo que debieron obtener estas monedas en el sureste de China”, explicó.

Arqueólogos japoneses anunciaron el descubrimiento, por primera vez, en Japón de monedas del Imperio romano en las ruinas de un castillo de la isla subtropical de Okinawa, a una decena de miles de kilómetros de Roma.

“Al principio pensé que se trataba de monedas de un céntimo que se habían caído de los bolsillos de los soldados estadunidenses”, declaró el arqueólogo Hiroki Miyagi, refiriéndose a las bases militares estadunidenses de Okinawa. “Pero tras haberlas aclarado con agua, tuve una sorpresa: eran mucho más antiguas”.

Un equipo de investigadores trabaja desde hace tres años en el enclave del castillo de Katsuren. Construido a finales del siglo XIII y principios del XIV, abandonado doscientos años después, figura desde 2013 en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Un examen con rayos X de las monedas, cuyo tamaño es, aproximadamente, el mismo que el de las monedas de diez céntimos de euro, reveló letras latinas y lo que parecería el rostro del emperador Constantino I y un soldado con una lanza. Muchas otras monedas databan del Imperio Otomano del siglo XVII.

Los investigadores no se explican cómo llegaron estos objetos a esta remota isla del sur del archipiélago nipón.

El castillo era la residencia de un señor feudal cuya riqueza provenía del comercio regional.

“Los mercaderes del este asiático de los siglos XIV y XV utilizaban monedas chinas, redondas y agujereadas, en su entorno y es improbable que estas monedas occidentales fueran utilizadas como medio de pago”, subrayó Miyagi, que además es profesor en la Universidad Internacional de Okinawa.

“Creo que debieron obtener estas monedas en el sureste de China”, explicó.