/ domingo 28 de agosto de 2016

Bicicletas invaden las calles peruanas

En los últimos cinco años, varios distritos céntricos de Lima, una ciudad de 10 millones de habitantes, han acelerado el uso de la bicicleta como alternativa al intenso tránsito vehicular, que concentra más de 22 millones de viajes diarios.

Distritos como San Borja, Miraflores, Surco, San Isidro, y recientemente San Miguel, han construido y habilitado ciclovías para promover su uso en rutas cortas y facilitar el transporte en la capital peruana.

San Isidro es uno de los cuatro distritos que atrae la mayor cantidad de viajes, con más de 500 mil diarios, dado que concentra el mayor número de centros laborales de todo Lima, explicó el subgerente de Movilidad Urbana de ese municipio, Javier Flores.

De ese medio millón de viajes a San Isidro, “el 93 por ciento se realiza en un modo motorizado” y frente a esta situación el distrito “viene implementando una política de movilidad sostenible”, acotó Flores.

El representante municipal agregó que 127 mil viajes para trabajar en San Isidro se hacen desde siete distritos colindantes y consideró que estos implican “un gran potencial para utilizar modos sostenibles y no contaminantes, como la bicicleta y a pie”.

Por ese motivo, el distrito, uno de los más prósperos del país, ha diseñado una red de ciclovías de 50 kilómetros, 13 de los cuales ya están construidos y en uso, y a partir del próximo año implementará el servicio de bicicletas públicas para sus vecinos.

Flores indicó que las ciclovías y las bicicletas públicas tienen en la mira a los Juegos Panamericanos que acogerá Lima en 2019, ya que el distrito tendrá una de las sedes de la competencia.

La fundadora del grupo de ciclismo urbano “Cicleandoenlima”, Paola Ojeda, es una contadora que acude desde hace más de dos años a trabajar en San Isidro en su bicicleta, atravesando dos municipios antes de llegar a su destino.

“Me toma más o menos una hora llegar, podría ser más rápido pero yo voy a mi ritmo, despacio, tranquila, para no llegar sudando, viendo la calle y con cuidado en las pistas”, contó Ojeda.

El principal peligro de las calles de Lima, agregó, “son los carros que van a toda velocidad, especialmente en San Isidro”, pero hasta el momento no ha sufrido ningún accidente en su ruta.

En el edificio donde está su trabajo hay otros tres ciclistas, y al menos tres familiares suyos también acuden a trabajar haciendo uso de este medio de transporte en Lima.

En el distrito residencial de San Borja, conocido por sus parques e iniciativas “ecoamigables”, su programa de bicicleta pública ha acumulado 480 mil viajes desde 2012, lo que equivale a más de dos millones y medio de kilómetros recorridos, según declaró a Efe el asesor de la alcaldía en Gestión Ambiental Elmer Linares.

“Son casi 500 toneladas de CO2 (dióxido de carbono) que se han dejado de emitir a la atmósfera y son más de 60 vueltas alrededor de la Tierra por el Ecuador”, apuntó el especialista.

San Borja tiene 200 bicicletas para el uso gratuito en 14 estaciones y al menos 4 mil usuarios, de los 12 mil 100 inscritos, hacen uso frecuente de este vehículo.

“En 2011 teníamos una medición que nos decía que solo el 0.8 por ciento de los viajes en San Borja se hacían en bicicleta, y en 2015, luego de implementar el programa de bicicleta pública, 2.2 por ciento de los viajes se están haciendo en bicicleta”, afirmó.

Linares remarcó que han “más que duplicado la tasa de uso de la bicicleta” pero aseguró que quieren “llegar al 10 por ciento de uso” para alcanzar niveles de ciudades como Bogotá o Santiago de Chile.

El distrito tiene 25.8 kilómetros de ciclovías, algunas de las cuales están conectadas con distritos vecinos como Surco, y con las estaciones del sistema público de autobuses del Metropolitano.

“El ciclista está demandándonos que le demos rutas seguras y eficientes, es un medio divertido, saludable, bonito y económico”, indicó.

Linares contó que San Borja también da apoyo técnico a los distritos de La Victoria, San Luis, Barranco, Surquillo y Surco para establecer un sistema común, con paraderos públicos y privados.

El asesor opinó que si se logra “que se haga un 10 por ciento de viajes en este tipo de transporte, sería una revolución de la bicicleta en la ciudad”, con al menos 160 mil viajes al día que ayudarían a aliviar, al menos en parte, el caótico tráfico de Lima.

En los últimos cinco años, varios distritos céntricos de Lima, una ciudad de 10 millones de habitantes, han acelerado el uso de la bicicleta como alternativa al intenso tránsito vehicular, que concentra más de 22 millones de viajes diarios.

Distritos como San Borja, Miraflores, Surco, San Isidro, y recientemente San Miguel, han construido y habilitado ciclovías para promover su uso en rutas cortas y facilitar el transporte en la capital peruana.

San Isidro es uno de los cuatro distritos que atrae la mayor cantidad de viajes, con más de 500 mil diarios, dado que concentra el mayor número de centros laborales de todo Lima, explicó el subgerente de Movilidad Urbana de ese municipio, Javier Flores.

De ese medio millón de viajes a San Isidro, “el 93 por ciento se realiza en un modo motorizado” y frente a esta situación el distrito “viene implementando una política de movilidad sostenible”, acotó Flores.

El representante municipal agregó que 127 mil viajes para trabajar en San Isidro se hacen desde siete distritos colindantes y consideró que estos implican “un gran potencial para utilizar modos sostenibles y no contaminantes, como la bicicleta y a pie”.

Por ese motivo, el distrito, uno de los más prósperos del país, ha diseñado una red de ciclovías de 50 kilómetros, 13 de los cuales ya están construidos y en uso, y a partir del próximo año implementará el servicio de bicicletas públicas para sus vecinos.

Flores indicó que las ciclovías y las bicicletas públicas tienen en la mira a los Juegos Panamericanos que acogerá Lima en 2019, ya que el distrito tendrá una de las sedes de la competencia.

La fundadora del grupo de ciclismo urbano “Cicleandoenlima”, Paola Ojeda, es una contadora que acude desde hace más de dos años a trabajar en San Isidro en su bicicleta, atravesando dos municipios antes de llegar a su destino.

“Me toma más o menos una hora llegar, podría ser más rápido pero yo voy a mi ritmo, despacio, tranquila, para no llegar sudando, viendo la calle y con cuidado en las pistas”, contó Ojeda.

El principal peligro de las calles de Lima, agregó, “son los carros que van a toda velocidad, especialmente en San Isidro”, pero hasta el momento no ha sufrido ningún accidente en su ruta.

En el edificio donde está su trabajo hay otros tres ciclistas, y al menos tres familiares suyos también acuden a trabajar haciendo uso de este medio de transporte en Lima.

En el distrito residencial de San Borja, conocido por sus parques e iniciativas “ecoamigables”, su programa de bicicleta pública ha acumulado 480 mil viajes desde 2012, lo que equivale a más de dos millones y medio de kilómetros recorridos, según declaró a Efe el asesor de la alcaldía en Gestión Ambiental Elmer Linares.

“Son casi 500 toneladas de CO2 (dióxido de carbono) que se han dejado de emitir a la atmósfera y son más de 60 vueltas alrededor de la Tierra por el Ecuador”, apuntó el especialista.

San Borja tiene 200 bicicletas para el uso gratuito en 14 estaciones y al menos 4 mil usuarios, de los 12 mil 100 inscritos, hacen uso frecuente de este vehículo.

“En 2011 teníamos una medición que nos decía que solo el 0.8 por ciento de los viajes en San Borja se hacían en bicicleta, y en 2015, luego de implementar el programa de bicicleta pública, 2.2 por ciento de los viajes se están haciendo en bicicleta”, afirmó.

Linares remarcó que han “más que duplicado la tasa de uso de la bicicleta” pero aseguró que quieren “llegar al 10 por ciento de uso” para alcanzar niveles de ciudades como Bogotá o Santiago de Chile.

El distrito tiene 25.8 kilómetros de ciclovías, algunas de las cuales están conectadas con distritos vecinos como Surco, y con las estaciones del sistema público de autobuses del Metropolitano.

“El ciclista está demandándonos que le demos rutas seguras y eficientes, es un medio divertido, saludable, bonito y económico”, indicó.

Linares contó que San Borja también da apoyo técnico a los distritos de La Victoria, San Luis, Barranco, Surquillo y Surco para establecer un sistema común, con paraderos públicos y privados.

El asesor opinó que si se logra “que se haga un 10 por ciento de viajes en este tipo de transporte, sería una revolución de la bicicleta en la ciudad”, con al menos 160 mil viajes al día que ayudarían a aliviar, al menos en parte, el caótico tráfico de Lima.