/ domingo 14 de febrero de 2016

China quiere su propio Sol

BEIJING, China.- El experimento fue breve, no llegó ni a dos minutos, pero los 102 segundos que duró fueron suficientes para convertir a un equipo de científicos chinos en los autores del “Sol artificial” más longevo que ha habido en la Tierra.

A pesar de que el “astro” que crearon fue efímero, supuso un gran avance en la larga carrera por hacer realidad uno de los mayores retos científicos del siglo XXI: imitar a las estrellas y conseguir que la fusión nuclear sea una fuente de energía viable.

El Instituto de Ciencia Física de la ciudad china de Hefei (este) realizó el pasado 28 de enero ese experimento, aunque la Academia de Ciencias de China de la que depende tardó varios días en divulgar la hazaña mediante un comunicado.

Utilizando el reactor de fusión termonuclear EAST (siglas en inglés de Tokamak Superconductor Experimental Avanzado), los investigadores elevaron la temperatura del hidrógeno hasta los 50 millones de grados celsius, triplicando la del núcleo del Sol.

Tras ese aumento térmico, el hidrógeno pasó de gas a plasma, el cuarto estado de la materia (junto al sólido, líquido y gaseoso), en el que las partículas se mueven a tal velocidad y chocan con tanta virulencia que los electrones se separan de los núcleos de los átomos formando un conjunto ionizado.

La novedad del experimento chino, sin embargo, no radica en esa alta temperatura, puesto que en diciembre un equipo del Instituto Max Planck alemán alcanzó los 80 millones de grados en una prueba similar, sino en el tiempo que consiguieron mantenerla. ||EFE||

/arm

BEIJING, China.- El experimento fue breve, no llegó ni a dos minutos, pero los 102 segundos que duró fueron suficientes para convertir a un equipo de científicos chinos en los autores del “Sol artificial” más longevo que ha habido en la Tierra.

A pesar de que el “astro” que crearon fue efímero, supuso un gran avance en la larga carrera por hacer realidad uno de los mayores retos científicos del siglo XXI: imitar a las estrellas y conseguir que la fusión nuclear sea una fuente de energía viable.

El Instituto de Ciencia Física de la ciudad china de Hefei (este) realizó el pasado 28 de enero ese experimento, aunque la Academia de Ciencias de China de la que depende tardó varios días en divulgar la hazaña mediante un comunicado.

Utilizando el reactor de fusión termonuclear EAST (siglas en inglés de Tokamak Superconductor Experimental Avanzado), los investigadores elevaron la temperatura del hidrógeno hasta los 50 millones de grados celsius, triplicando la del núcleo del Sol.

Tras ese aumento térmico, el hidrógeno pasó de gas a plasma, el cuarto estado de la materia (junto al sólido, líquido y gaseoso), en el que las partículas se mueven a tal velocidad y chocan con tanta virulencia que los electrones se separan de los núcleos de los átomos formando un conjunto ionizado.

La novedad del experimento chino, sin embargo, no radica en esa alta temperatura, puesto que en diciembre un equipo del Instituto Max Planck alemán alcanzó los 80 millones de grados en una prueba similar, sino en el tiempo que consiguieron mantenerla. ||EFE||

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