/ sábado 4 de febrero de 2017

Congreso de EU atiborrado de quejas por teléfono

Las llamadas que reciben los legisladores son un barómetro que permite medir el pulso de la opinión pública... si es que consiguen comunicarse.

Y eso está resultando cada vez más difícil en la era de Donald Trump, en que los empleados de los legisladores se ven abrumados por las llamadas y cuesta mucho comunicarse ya que da siempre ocupado o responde un contestador automático.

Si nadie contesta, eso irrita al votante que quiere hacerse escuchar. Por ello, todos los legisladores, desde el líder de la mayoría del Senado, el republicano Mitch McConnell, hasta el más novato, se afanan por buscar la forma de responder.

Cuando el conductor de un programa radial local le preguntó a McConnell acerca del polémico decreto de Trump suspendiendo la admisión de personas y refugiados de siete países mayormente musulmanes, el senador trató de asegurar a sus votantes de que se ocupa de ellos.

“Agradezco que mucha gente de Kentucky nos haga llegar sus comentarios y por su paciencia con las líneas atestadas”, declaró McConnell al conductor de WHAS AM Terry Meiners. “Le comento a la gente que ha pasado por eso que la mejor forma de contactarme es online”.

El personal del Senado no confirmó cuántas llamadas están recibiendo las oficinas de los legisladores, pero son muchas, pues la gente está respondiendo a exhortaciones hechas a través de Facebook y Twitter para que inunden de llamadas los teléfonos de sus legisladores. Un portavoz del líder demócrata del Senado Charles Schumer dijo que le habían comentado que se habían recibido un promedio de 1.5 millones de llamadas por día esta semana.

Las llamadas que reciben los legisladores son un barómetro que permite medir el pulso de la opinión pública... si es que consiguen comunicarse.

Y eso está resultando cada vez más difícil en la era de Donald Trump, en que los empleados de los legisladores se ven abrumados por las llamadas y cuesta mucho comunicarse ya que da siempre ocupado o responde un contestador automático.

Si nadie contesta, eso irrita al votante que quiere hacerse escuchar. Por ello, todos los legisladores, desde el líder de la mayoría del Senado, el republicano Mitch McConnell, hasta el más novato, se afanan por buscar la forma de responder.

Cuando el conductor de un programa radial local le preguntó a McConnell acerca del polémico decreto de Trump suspendiendo la admisión de personas y refugiados de siete países mayormente musulmanes, el senador trató de asegurar a sus votantes de que se ocupa de ellos.

“Agradezco que mucha gente de Kentucky nos haga llegar sus comentarios y por su paciencia con las líneas atestadas”, declaró McConnell al conductor de WHAS AM Terry Meiners. “Le comento a la gente que ha pasado por eso que la mejor forma de contactarme es online”.

El personal del Senado no confirmó cuántas llamadas están recibiendo las oficinas de los legisladores, pero son muchas, pues la gente está respondiendo a exhortaciones hechas a través de Facebook y Twitter para que inunden de llamadas los teléfonos de sus legisladores. Un portavoz del líder demócrata del Senado Charles Schumer dijo que le habían comentado que se habían recibido un promedio de 1.5 millones de llamadas por día esta semana.