/ sábado 22 de octubre de 2016

Intimidades de Papas al descubierto

El Vaticano abrió ayer al público los apartamentos donde los papas pasan sus veranos, dando a los visitantes un inusual vistazo a las camas donde murieron Pío XII y Pablo VI y donde Juan Pablo II se recuperó del intento de asesinato en 1981.

El papa Francisco no ha querido usar el palacio en Castel Gandolfo y prefiere pasar sus días de descanso en el mismo hotel donde vive, en el Vaticano. Eso significa que la propiedad de 55 hectáreas en las colinas del monte Albano, en el sur de Roma, cada vez se abre más al público.

En 2014, los jardines abrieron a los visitantes en parte para ayudar económicamente al poblado, que está a la orilla de un lago.

El año pasado, el Vaticano inauguró un servicio semanal de tren para que los visitantes puedan ver en un día tanto la Santa Sede como el refugio arbolado.

Ahora, los visitantes pueden ver apartamentos nunca antes vistos en el palacio mismo, incluyendo el Salón del Consistorio donde Pío XII nombró cardenal a Angelo Roncalli en 1953, quien después sería el papa Juan XXIII.

El Vaticano abrió ayer al público los apartamentos donde los papas pasan sus veranos, dando a los visitantes un inusual vistazo a las camas donde murieron Pío XII y Pablo VI y donde Juan Pablo II se recuperó del intento de asesinato en 1981.

El papa Francisco no ha querido usar el palacio en Castel Gandolfo y prefiere pasar sus días de descanso en el mismo hotel donde vive, en el Vaticano. Eso significa que la propiedad de 55 hectáreas en las colinas del monte Albano, en el sur de Roma, cada vez se abre más al público.

En 2014, los jardines abrieron a los visitantes en parte para ayudar económicamente al poblado, que está a la orilla de un lago.

El año pasado, el Vaticano inauguró un servicio semanal de tren para que los visitantes puedan ver en un día tanto la Santa Sede como el refugio arbolado.

Ahora, los visitantes pueden ver apartamentos nunca antes vistos en el palacio mismo, incluyendo el Salón del Consistorio donde Pío XII nombró cardenal a Angelo Roncalli en 1953, quien después sería el papa Juan XXIII.