/ domingo 12 de febrero de 2017

Amor de paso, infieles que festejan doble el 14 de febrero

Una mujer camina por la calle hasta detenerse en la entrada de un motel, observa a una pareja aproximarse, una cara le parece conocida. La pareja entra y pide una habitación, es el momento en que la mujer ha resuelto también ingresar y saber de quién es ese rostro familiar.

En cuanto ella pone un pie dentro del establecimiento, el rostro de la mujer se endurece y su cólera explota, se quita una de las zapatillas que porta y comienza golpear al hombre con quien ha compartido más de 20 años de matrimonio. El esposo estaba con una mujer más joven, con quien pensaba celebrar el 14 de febrero.

Este es uno de los tantos momentos que ha vivido Liliana García en su trabajo, empleada de un motel de paso, ubicado en el centro de la Ciudad de México y quien detalló que en ese lugar es común que las personas acudan con otras personas que no son sus parejas.

El festejo por el Día de San Valentín comienza en este sitio desde los primeros minutos de ese día. Por la madrugada acuden parejas entre 30 y 40 años, conforme amanece llegan parejas jóvenes de 20 años aproximadamente y en las tardes lo ocupan mayores de 60 años.

De acuerdo con la empleada del motel, en dicho día una habitación se ocupa de tres a cinco veces, la cual se limpia después de cada salida de los huéspedes; se cambian ropa de cama y toallas, se limpian y desinfectan  el cuarto y el baño con sanitizantes que se utilizan en los quirófanos, lo cual es obligado por salubridad.

En esta fecha, el motel no cuenta con promociones, por el contrario, se reducen las horas de estancia; el costo por habitación es de 305 pesos y solo obsequian a sus clientes unos chocolates o dulces como detalle.

La afluencia se intensifica a partir de las 09:00 horas, cuando las personas han dejado a los niños en la escuela y tienen tiempo para “desbordar la pasión”, posteriormente baja un poco y se vuelve a acentuar  después de las 17:00 horas, cuando salen de sus trabajos para “relajarse”.

Liliana García comenta que el amor no sólo llega en pareja, sino en paquete de tres, porque a pesar de lo se cree “es una práctica común”. Llegan a ingresar dos mujeres con un hombre y dos hombres con una mujer, aunque lo segundo es más común.

El establecimiento no discrimina la diversidad sexual, por lo que también hospeda a integrantes de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti (LGBTTT), quienes suelen ser clientes frecuentes, en su mayoría homosexuales y que en este día no faltan a la celebración.

Así, a pesar de ser una fecha para festejar el amor, los clientes no siempre acuden con sus parejas formales, "tal es el caso de un señor que sospechaba que su esposa le era infiel y decidió seguirla hasta el motel, entrar a la habitación donde se encontraba y sacarla literalmente de las greñas”, finalizó García.

/cpg

Una mujer camina por la calle hasta detenerse en la entrada de un motel, observa a una pareja aproximarse, una cara le parece conocida. La pareja entra y pide una habitación, es el momento en que la mujer ha resuelto también ingresar y saber de quién es ese rostro familiar.

En cuanto ella pone un pie dentro del establecimiento, el rostro de la mujer se endurece y su cólera explota, se quita una de las zapatillas que porta y comienza golpear al hombre con quien ha compartido más de 20 años de matrimonio. El esposo estaba con una mujer más joven, con quien pensaba celebrar el 14 de febrero.

Este es uno de los tantos momentos que ha vivido Liliana García en su trabajo, empleada de un motel de paso, ubicado en el centro de la Ciudad de México y quien detalló que en ese lugar es común que las personas acudan con otras personas que no son sus parejas.

El festejo por el Día de San Valentín comienza en este sitio desde los primeros minutos de ese día. Por la madrugada acuden parejas entre 30 y 40 años, conforme amanece llegan parejas jóvenes de 20 años aproximadamente y en las tardes lo ocupan mayores de 60 años.

De acuerdo con la empleada del motel, en dicho día una habitación se ocupa de tres a cinco veces, la cual se limpia después de cada salida de los huéspedes; se cambian ropa de cama y toallas, se limpian y desinfectan  el cuarto y el baño con sanitizantes que se utilizan en los quirófanos, lo cual es obligado por salubridad.

En esta fecha, el motel no cuenta con promociones, por el contrario, se reducen las horas de estancia; el costo por habitación es de 305 pesos y solo obsequian a sus clientes unos chocolates o dulces como detalle.

La afluencia se intensifica a partir de las 09:00 horas, cuando las personas han dejado a los niños en la escuela y tienen tiempo para “desbordar la pasión”, posteriormente baja un poco y se vuelve a acentuar  después de las 17:00 horas, cuando salen de sus trabajos para “relajarse”.

Liliana García comenta que el amor no sólo llega en pareja, sino en paquete de tres, porque a pesar de lo se cree “es una práctica común”. Llegan a ingresar dos mujeres con un hombre y dos hombres con una mujer, aunque lo segundo es más común.

El establecimiento no discrimina la diversidad sexual, por lo que también hospeda a integrantes de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti (LGBTTT), quienes suelen ser clientes frecuentes, en su mayoría homosexuales y que en este día no faltan a la celebración.

Así, a pesar de ser una fecha para festejar el amor, los clientes no siempre acuden con sus parejas formales, "tal es el caso de un señor que sospechaba que su esposa le era infiel y decidió seguirla hasta el motel, entrar a la habitación donde se encontraba y sacarla literalmente de las greñas”, finalizó García.

/cpg