/ miércoles 15 de marzo de 2017

Ramsés II, el hallazgo que cobra demasiada atención mediática

"¡Miren, miren! ¡Ramsés está aquí!", gritan decenas dejóvenes mientras bailan y aplauden bajo el sol. Como el resto delos vecinos de Al Matariya, un suburbio del este de El Cairo,también ellos celebran la repentina atención mediática que estácobrando está deprimida zona desde el reciente hallazgoarqueológico.

En torno al lugar donde se llevan a cabo las excavaciones sereúnen periodistas, representantes de las autoridades y agentes deseguridad. Aquí, entre las casas de ladrillo rojo del barrio, unequipo de arqueólogos egipcios y alemanes está desenterrando unagigantesca estatua. Al parecer, podría tratarse de Ramsés II, unode los faraones más poderosos del antiguo Egipto. La escultura,que mide en torno a ocho metros y se encontraba sumergida en aguassubterráneas, fue descrita como el mayor hallazgo arqueológico delos últimos años.

Al Matariya formó parte en el pasado de la antigua Heliopolis,la ciudad del Sol. Según los arqueólogos, es muy probable que laestatua sea de Ramsés II, pues en esta zona también se hanhallado restos de uno de sus templos. "Aquí se apareció el diosdel Sol sobre una colina. Fue el primer amanecer del mundo y elmomento en el que el mundo se despertó", explica el expertoalemán Dietrich Raue, de la Universidad de Leipzig.

"Al Matariya es muy importante para la cultura del antiguoEgipto. Aquí se sitúa el principio de todo. Y estoy seguro de quepodemos encontrar mucho más", añadió. Los arqueólogos llevanexcavando esta zona desde 2012. "Es una cuestión de tiempo ydinero", señala Raue, a quien le gustaría llevar a cabo nuevasexcavaciones.

Ramsés II, apodado "el grande", es famoso tanto por susincursiones bélicas como por las grandiosas construcciones quehizo levantar durante su mandato. Gobernó Egipto a lo largo de 66años, desde 1279 antes de Cristo y, entre otros, ordenó construirel famoso templo de Abu Simbel, en el sur del país.

Después de que en los últimos días se recuperaran algunaspartes de la gigantesca estatua, varias piezas continúan allí,sobre el suelo. Por eso, muchos acusan a las autoridades denegligencia. El ministro de Antigüedades, Khaled al Anani,reconoció que no debería ser así y afirmó que estecomportamiento no se repetirá en el futuro. "Todos conocemos laescasa conciencia que existe sobre la importancia de estosmonumentos", señaló.

Que el ministro tiene razón queda patente, por ejemplo, cuandoMohammed, un vecino de Al Matariya, pregunta quién es ese talRamsés. El joven veinteañero espera montado en su rikshaw lallegada de clientes y, aunque le alegra que la estatua hayaatraído a más gente al barrio, opina que las autoridadesdeberían venderla y, con ese dinero, ayudar a mejorarlo.

Según datos oficiales, unas 700.000 personas residen en AlMatariya, cuya extensión es de alrededor de cuatro kilómetroscuadrados. Hablando de excavaciones, esto supone todo un reto. "Megustaría seguir excavando", dice el ministro Al Anani, apuntando alas casas cerca del lugar del hallazgo. "Cuando se hayan recuperadolas piernas de la estatua, quizá en esa dirección", añade. Peroallí no será posible.

Al mismo tiempo, el ministro arroja tierra sobre el temor deque, a partir de ahora, sean los vecinos de la zona los que llevena cabo sus propias excavaciones de manera ilegal. "¿Aquí? No.Pero debemos seguir trabajando juntos para que los habitantes de lazona se conciencien a largo plazo de la protección de sus vidas yde las antigüedades", añadió.

Lo que sí parece claro es que la atención mediática de la queestos días goza el barrio desaparecerá rápidamente en cuanto elhallazgo sea trasladado a un museo. Y es que según el arqueólogoRaue, convertir Al Matariya en un museo al aire libre semejante alde los templos de Karnak, cerca de Luxor, es inviable.

"No podemos dejar los restos aquí", afirma. "Primero, porquetodos los monumentos importantes están bajo el agua y, segundo,porque no podemos pedirle a la población que abandone sus casassólo porque queremos dedicarnos a la arqueología. Por eso, hayque buscar un equilibrio entre los requerimientos de una ciudadmoderna y las excavaciones".

"¡Miren, miren! ¡Ramsés está aquí!", gritan decenas dejóvenes mientras bailan y aplauden bajo el sol. Como el resto delos vecinos de Al Matariya, un suburbio del este de El Cairo,también ellos celebran la repentina atención mediática que estácobrando está deprimida zona desde el reciente hallazgoarqueológico.

En torno al lugar donde se llevan a cabo las excavaciones sereúnen periodistas, representantes de las autoridades y agentes deseguridad. Aquí, entre las casas de ladrillo rojo del barrio, unequipo de arqueólogos egipcios y alemanes está desenterrando unagigantesca estatua. Al parecer, podría tratarse de Ramsés II, unode los faraones más poderosos del antiguo Egipto. La escultura,que mide en torno a ocho metros y se encontraba sumergida en aguassubterráneas, fue descrita como el mayor hallazgo arqueológico delos últimos años.

Al Matariya formó parte en el pasado de la antigua Heliopolis,la ciudad del Sol. Según los arqueólogos, es muy probable que laestatua sea de Ramsés II, pues en esta zona también se hanhallado restos de uno de sus templos. "Aquí se apareció el diosdel Sol sobre una colina. Fue el primer amanecer del mundo y elmomento en el que el mundo se despertó", explica el expertoalemán Dietrich Raue, de la Universidad de Leipzig.

"Al Matariya es muy importante para la cultura del antiguoEgipto. Aquí se sitúa el principio de todo. Y estoy seguro de quepodemos encontrar mucho más", añadió. Los arqueólogos llevanexcavando esta zona desde 2012. "Es una cuestión de tiempo ydinero", señala Raue, a quien le gustaría llevar a cabo nuevasexcavaciones.

Ramsés II, apodado "el grande", es famoso tanto por susincursiones bélicas como por las grandiosas construcciones quehizo levantar durante su mandato. Gobernó Egipto a lo largo de 66años, desde 1279 antes de Cristo y, entre otros, ordenó construirel famoso templo de Abu Simbel, en el sur del país.

Después de que en los últimos días se recuperaran algunaspartes de la gigantesca estatua, varias piezas continúan allí,sobre el suelo. Por eso, muchos acusan a las autoridades denegligencia. El ministro de Antigüedades, Khaled al Anani,reconoció que no debería ser así y afirmó que estecomportamiento no se repetirá en el futuro. "Todos conocemos laescasa conciencia que existe sobre la importancia de estosmonumentos", señaló.

Que el ministro tiene razón queda patente, por ejemplo, cuandoMohammed, un vecino de Al Matariya, pregunta quién es ese talRamsés. El joven veinteañero espera montado en su rikshaw lallegada de clientes y, aunque le alegra que la estatua hayaatraído a más gente al barrio, opina que las autoridadesdeberían venderla y, con ese dinero, ayudar a mejorarlo.

Según datos oficiales, unas 700.000 personas residen en AlMatariya, cuya extensión es de alrededor de cuatro kilómetroscuadrados. Hablando de excavaciones, esto supone todo un reto. "Megustaría seguir excavando", dice el ministro Al Anani, apuntando alas casas cerca del lugar del hallazgo. "Cuando se hayan recuperadolas piernas de la estatua, quizá en esa dirección", añade. Peroallí no será posible.

Al mismo tiempo, el ministro arroja tierra sobre el temor deque, a partir de ahora, sean los vecinos de la zona los que llevena cabo sus propias excavaciones de manera ilegal. "¿Aquí? No.Pero debemos seguir trabajando juntos para que los habitantes de lazona se conciencien a largo plazo de la protección de sus vidas yde las antigüedades", añadió.

Lo que sí parece claro es que la atención mediática de la queestos días goza el barrio desaparecerá rápidamente en cuanto elhallazgo sea trasladado a un museo. Y es que según el arqueólogoRaue, convertir Al Matariya en un museo al aire libre semejante alde los templos de Karnak, cerca de Luxor, es inviable.

"No podemos dejar los restos aquí", afirma. "Primero, porquetodos los monumentos importantes están bajo el agua y, segundo,porque no podemos pedirle a la población que abandone sus casassólo porque queremos dedicarnos a la arqueología. Por eso, hayque buscar un equilibrio entre los requerimientos de una ciudadmoderna y las excavaciones".

Finanzas

La reforma a trenes no será expropiatoria

El diputado Miguel Torruco Garza dijo que la actual ley ferroviaria está hecha a modo y su iniciativa de reforma busca recuperar la rectoría del Estado

Mundo

Dan cadena perpetua al primer soldado ruso por crímenes de guerra en Ucrania

Shishimarin, de 21 años, se había declarado culpable en la apertura de su juicio

Sociedad

Serie Elecciones 2020: Apuestan por policías para combatir al narco en Tamaulipas

Tres candidatos compiten por dirigir el destino de Tamaulipas; quien gane tendrá que resolver el problema de violencia, las restricciones de Texas y los conflictos en las maquiladoras

Sociedad

Delitos federales registran una reducción de 28.4%, según SSPC

De acuerdo con las cifras presentadas por Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, hasta el mes de abril se tiene la cifra más baja de delitos federales en cuatro años

Finanzas

Sectur augura futuro positivo para Guerrero en materia turística

Durante la fiesta de arranque del Tianguis Turístico 46, el estadio de tenis Arena Mía GNP retumbó con el zapateado de las danzas regionales de las siete regiones

New Articles

[Podcast] Las claves del mundo | Los conspiracionistas 9: Ovnis, EU los reconoce pero "no hay explicación"

El gobierno de Estados Unidos ha abierto las puertas para dar a conocer una parte de la documentación de los avistamientos de OVNIS

Sociedad

Abril termina con 82 casos de feminicidio, uno por debajo del mes más letal de 2022

A pesar del incremento de siete feminicidios con respecto al mes de marzo, este delito presenta una contracción de 26.8% en su comparación el máximo histórico, alcanzado en agosto de 2021

Salud

Vacuna Pfizer contra Covid es efectiva en tres dosis para menores de 5 años

El anuncio se produce en un momento en el que la Agencia de Medicamentos de Estados Unidos (FDA) tiene previstas varias reuniones para analizar la autorización de la vacuna

Realeza

Juan Carlos I se reencuentra con su hijo tras dos años de exilio por posible corrupción

Las investigaciones de su caso fueron archivadas por la inviolabilidad del anterior jefe de Estado y porque los posibles delitos habían prescrito