/ lunes 11 de enero de 2016

Piden no arrojar “pinitos” a la calle

Mirna Hernández | El Sol de Tampico

Tampico, Tams.- El furor de la Navidad ha quedado atrás y con ello cientos de arbolitos se convirtieron en basura y depositados en la vía pública, a pesar de las campañas municipales de colecta para reutilizarlos como composta.

El jefe del Departamento de Ecología, capitán Carlos Paniagua Arias, informó que desde el inicio de este año se establecieron puntos de recolección en los parques de las colonias Sierra Morena, Petrolera, Parque Méndez y Vivero Municipal.

Sin embargo, mucha gente sólo los saca a la calle, con lo que se convierte en basura en la vía pública.

La exhortación es a que la comunidad evite tirarlos a la calle y reducir el problema de la basura, indicó.

Manifestó que todo este mes continuarán los centros de acopio y no convertirlos en basura porque son difíciles de destruir, sino que sean reciclados y transformados en composta.

Es difícil calcular cuántos árboles se comercializan cada año en esta localidad, pero una vez desechados se convierten en un riesgo porque son altamente flamables, señaló.

/parg

Mirna Hernández | El Sol de Tampico

Tampico, Tams.- El furor de la Navidad ha quedado atrás y con ello cientos de arbolitos se convirtieron en basura y depositados en la vía pública, a pesar de las campañas municipales de colecta para reutilizarlos como composta.

El jefe del Departamento de Ecología, capitán Carlos Paniagua Arias, informó que desde el inicio de este año se establecieron puntos de recolección en los parques de las colonias Sierra Morena, Petrolera, Parque Méndez y Vivero Municipal.

Sin embargo, mucha gente sólo los saca a la calle, con lo que se convierte en basura en la vía pública.

La exhortación es a que la comunidad evite tirarlos a la calle y reducir el problema de la basura, indicó.

Manifestó que todo este mes continuarán los centros de acopio y no convertirlos en basura porque son difíciles de destruir, sino que sean reciclados y transformados en composta.

Es difícil calcular cuántos árboles se comercializan cada año en esta localidad, pero una vez desechados se convierten en un riesgo porque son altamente flamables, señaló.

/parg