/ lunes 7 de septiembre de 2015

Personas con xeroderma pigmentoso presentan sensibilidad extrema al sol

Guadalajara.- Las personas con xeroderma pigmentoso, una enfermedad genética de la piel, tienen sensibilidad extrema a la luz solar, señaló Alejandro García Vargas, jefe de consulta externa del Instituto Dermatológico de Jalisco 'José Barba Rubio'. Esta afección, dijo, produce diversas complicaciones en las zonas expuestas a los rayos solares como cáncer y pre cáncer de la piel, debido a una alteración genética en donde las células sufren daño en su ADN por efecto de la radiación del sol. “El padecimiento se caracteriza por daño solar extremo en las partes expuestas, inicia dentro del primer año de vida y es heredada por los padres, es autosómica recesiva, lo que quiere decir que se va a heredar saltando generaciones". El especialista advirtió que cada vez que se embarace una mujer con el gen afectado, "existe 25 por ciento de posibilidades de que su hijo pueda padecerlo”. Detalló que la enfermedad se manifiesta desde los primeros meses de vida mediante manchas oscuras en áreas expuestas al sol. “Esas manchas oscuras, generalmente se ven en personas de 40 o 50 años, como son las famosas florecitas de la edad, que aparecen en las manos y ellos a esa edad tan temprana ya lo tienen”, apuntó. El doctor García Vargas subrayó que dentro de las alteraciones oftalmológicas, además de la fotofobia y la conjuntivitis, se han reportado en orden descendente: discromía (trastorno en la pigmentación de la piel) y párpados en 100 por ciento de casos. Además de atrofia del párpado inferior y pérdida de las pestañas, despigmentación del iris, papilomas palpebrales, alteraciones cornéales en 17 por ciento de los pacientes, e incluye displasia y cicatriz corneal, despigmentación de la conjuntiva, entre otras. A partir de ahí, precisó, aparecen algunas lesiones pre cancerosas como la queratosis (lesiones ásperas en la piel), mismas que después de algunos meses evolucionan a cáncer en la piel. El cáncer en la piel puede aparecer en edades muy tempranas como a los cuatro o cinco años, asimismo pueden presentarse cataratas o carnosidades en los ojos por el sol, alertó. Por lo anterior, destacó que es importante el uso de fotoprotección con filtros solares que sean de muy buena calidad y que proteja para los rayos ultra violetas del tipo A y B, así como evitar exponerse al sol para evitar posibles complicaciones. El diagnóstico temprano es indispensable, "además de fotoprotección estricta, valoración genética, orientación y educación a los familiares, y revisiones dermatológicas periódicas (cada tres a seis meses) para identificar carcinomas", recomendó el experto. También sugirió una evaluación oftalmológica para la detección temprana de malignidades y alteraciones oculares, así como la psicoterapia familiar. García Vargas dio a conocer que la esperanza de vida para personas con este padecimiento es de cerca de 20 años. "La frecuencia con que se presentan casos de xeroderma pigmentoso es variable, en Estados Unidos es de uno por cada millón de habitantes, en México, el Instituto Nacional de Pediatría refiere un promedio de 1.57 pacientes cada dos años (26 casos en 33 años)”, mencionó. (Notimex)

Guadalajara.- Las personas con xeroderma pigmentoso, una enfermedad genética de la piel, tienen sensibilidad extrema a la luz solar, señaló Alejandro García Vargas, jefe de consulta externa del Instituto Dermatológico de Jalisco 'José Barba Rubio'. Esta afección, dijo, produce diversas complicaciones en las zonas expuestas a los rayos solares como cáncer y pre cáncer de la piel, debido a una alteración genética en donde las células sufren daño en su ADN por efecto de la radiación del sol. “El padecimiento se caracteriza por daño solar extremo en las partes expuestas, inicia dentro del primer año de vida y es heredada por los padres, es autosómica recesiva, lo que quiere decir que se va a heredar saltando generaciones". El especialista advirtió que cada vez que se embarace una mujer con el gen afectado, "existe 25 por ciento de posibilidades de que su hijo pueda padecerlo”. Detalló que la enfermedad se manifiesta desde los primeros meses de vida mediante manchas oscuras en áreas expuestas al sol. “Esas manchas oscuras, generalmente se ven en personas de 40 o 50 años, como son las famosas florecitas de la edad, que aparecen en las manos y ellos a esa edad tan temprana ya lo tienen”, apuntó. El doctor García Vargas subrayó que dentro de las alteraciones oftalmológicas, además de la fotofobia y la conjuntivitis, se han reportado en orden descendente: discromía (trastorno en la pigmentación de la piel) y párpados en 100 por ciento de casos. Además de atrofia del párpado inferior y pérdida de las pestañas, despigmentación del iris, papilomas palpebrales, alteraciones cornéales en 17 por ciento de los pacientes, e incluye displasia y cicatriz corneal, despigmentación de la conjuntiva, entre otras. A partir de ahí, precisó, aparecen algunas lesiones pre cancerosas como la queratosis (lesiones ásperas en la piel), mismas que después de algunos meses evolucionan a cáncer en la piel. El cáncer en la piel puede aparecer en edades muy tempranas como a los cuatro o cinco años, asimismo pueden presentarse cataratas o carnosidades en los ojos por el sol, alertó. Por lo anterior, destacó que es importante el uso de fotoprotección con filtros solares que sean de muy buena calidad y que proteja para los rayos ultra violetas del tipo A y B, así como evitar exponerse al sol para evitar posibles complicaciones. El diagnóstico temprano es indispensable, "además de fotoprotección estricta, valoración genética, orientación y educación a los familiares, y revisiones dermatológicas periódicas (cada tres a seis meses) para identificar carcinomas", recomendó el experto. También sugirió una evaluación oftalmológica para la detección temprana de malignidades y alteraciones oculares, así como la psicoterapia familiar. García Vargas dio a conocer que la esperanza de vida para personas con este padecimiento es de cerca de 20 años. "La frecuencia con que se presentan casos de xeroderma pigmentoso es variable, en Estados Unidos es de uno por cada millón de habitantes, en México, el Instituto Nacional de Pediatría refiere un promedio de 1.57 pacientes cada dos años (26 casos en 33 años)”, mencionó. (Notimex)