/ martes 5 de julio de 2016

Accionistas de la Bolsa de Londres aprueban la fusión con Deutsche Börse

LONDRES, Inglaterra. (EFE).- Los accionistas de London Stock Exchange Group (LSE) votaron ayer por una amplia mayoría a favor de la fusión con la alemana Deutsche Börse, con la que estas empresas quieren transformarse en un grupo “líder en infraestructuras para mercados globales”, a pesar del Brexit.

En un comunicado, LSE precisó que el acuerdo fue respaldado por un 99.89 por ciento del accionariado, entre el que se incluyen Blackrock, Invesco y Qatar Investment Authority, y subrayó que las dos compañías mantienen sus planes de expansión.

“Tanto si el Reino Unido es solo europeo como si es miembro de la Unión Europea (UE), esta fusión creará un grupo de infraestructuras de mercados determinante para el sector y globalmente competitivo, al servicio del sector en Europa”, declaró en un comunicado.

El presidente del consejo supervisor de la Bolsa de Fráncfort, Joachim Faber, había declarado previamente que la salida del Reino Unido de la UE “hace todavía más importante mantener y promover los lazos entre el Reino Unido y Europa”.

El accionariado de la Deutsche Börse tendrá hasta el 12 de julio para aceptar la oferta que le presentará formalmente el conglomerado con sede en el Reino Unido que, según los términos del acuerdo, debe acoger a los dos grupos, valorada en unos 30 mil millones de dólares.

Los dos operadores de mercados indicaron en un informe en junio que esperan obtener unas sinergias de ahorro anual de 250 millones de euros desde el quinto año de operaciones, lo que se sumaría a otros 450 millones de euros previamente anunciados.

Según indicaron, estos ahorros se conseguirán, en parte, con el despido de mil 250 empleados entre las dos compañías, un recorte que se verá parcialmente compensado con la creación de unos 550 nuevos puestos de trabajo.

LSE y Deutsche Börse decidieron programar las votaciones con fecha posterior al referéndum británico de pertenencia a la UE, celebrado el 23 de junio, para que los accionistas tuvieran tiempo de valorar las posibles repercusiones.

La fusión entre las bolsas de Londres y Fráncfort, confirmada en marzo y pendiente de la aprobación de los reguladores, recibió un espaldarazo el 4 de mayo, cuando se retiró de la puja la compañía Intercontinental Exchange (ICE), gestor de la Bolsa de Nueva York (NYSE).

Según los términos anunciados en marzo, la fusión “entre iguales”, que crearía un grupo global de soporte para los mercados, se estructurará en acciones, de forma que los accionistas de la LSE recibirán el 45.6 por ciento de los títulos del grupo combinado, mientras que los inversores de la alemana percibirán el 54.4 por ciento.

En virtud de los planes de fusión, las dos partes han de conservar sus respectivas sedes en Londres y Fráncfort y cotizarán en los parqués de esas dos ciudades europeas.

Sin embargo, la victoria del Brexit en el pasado referéndum pone en cuestión la viabilidad de que el grupo mantenga su principal sede en Londres, si bien es un asunto que se concretará a medida que el Reino Unido negocie su futura relación con la UE.

LONDRES, Inglaterra. (EFE).- Los accionistas de London Stock Exchange Group (LSE) votaron ayer por una amplia mayoría a favor de la fusión con la alemana Deutsche Börse, con la que estas empresas quieren transformarse en un grupo “líder en infraestructuras para mercados globales”, a pesar del Brexit.

En un comunicado, LSE precisó que el acuerdo fue respaldado por un 99.89 por ciento del accionariado, entre el que se incluyen Blackrock, Invesco y Qatar Investment Authority, y subrayó que las dos compañías mantienen sus planes de expansión.

“Tanto si el Reino Unido es solo europeo como si es miembro de la Unión Europea (UE), esta fusión creará un grupo de infraestructuras de mercados determinante para el sector y globalmente competitivo, al servicio del sector en Europa”, declaró en un comunicado.

El presidente del consejo supervisor de la Bolsa de Fráncfort, Joachim Faber, había declarado previamente que la salida del Reino Unido de la UE “hace todavía más importante mantener y promover los lazos entre el Reino Unido y Europa”.

El accionariado de la Deutsche Börse tendrá hasta el 12 de julio para aceptar la oferta que le presentará formalmente el conglomerado con sede en el Reino Unido que, según los términos del acuerdo, debe acoger a los dos grupos, valorada en unos 30 mil millones de dólares.

Los dos operadores de mercados indicaron en un informe en junio que esperan obtener unas sinergias de ahorro anual de 250 millones de euros desde el quinto año de operaciones, lo que se sumaría a otros 450 millones de euros previamente anunciados.

Según indicaron, estos ahorros se conseguirán, en parte, con el despido de mil 250 empleados entre las dos compañías, un recorte que se verá parcialmente compensado con la creación de unos 550 nuevos puestos de trabajo.

LSE y Deutsche Börse decidieron programar las votaciones con fecha posterior al referéndum británico de pertenencia a la UE, celebrado el 23 de junio, para que los accionistas tuvieran tiempo de valorar las posibles repercusiones.

La fusión entre las bolsas de Londres y Fráncfort, confirmada en marzo y pendiente de la aprobación de los reguladores, recibió un espaldarazo el 4 de mayo, cuando se retiró de la puja la compañía Intercontinental Exchange (ICE), gestor de la Bolsa de Nueva York (NYSE).

Según los términos anunciados en marzo, la fusión “entre iguales”, que crearía un grupo global de soporte para los mercados, se estructurará en acciones, de forma que los accionistas de la LSE recibirán el 45.6 por ciento de los títulos del grupo combinado, mientras que los inversores de la alemana percibirán el 54.4 por ciento.

En virtud de los planes de fusión, las dos partes han de conservar sus respectivas sedes en Londres y Fráncfort y cotizarán en los parqués de esas dos ciudades europeas.

Sin embargo, la victoria del Brexit en el pasado referéndum pone en cuestión la viabilidad de que el grupo mantenga su principal sede en Londres, si bien es un asunto que se concretará a medida que el Reino Unido negocie su futura relación con la UE.