/ martes 29 de noviembre de 2016

Banco de México pide a Hacienda controlar la deuda

  • Factores decisivos para preservar estabilidad financiera; desde el 11 de agosto, emitió su decisión
  • La Junta de Gobierno afirma que Hacienda debe fortalecer la confianza en las finanzas públicas

El Banco de México (Banxico), afirmó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), debe generar confianza sobre la fortaleza de las finanzas públicas del país, revertir el nivel de endeudamiento e implementar acciones estructurales para fortalecer el crecimiento económico.

De esta manera, a través de la minuta de la última reunión que sostuvo su Junta de Gobierno con motivo de su anuncio de política monetaria del pasado 11 de agosto, el banco central afirmó que mantener bajo control el endeudamiento del Gobierno federal y reducir el déficit fiscal se han constituidos en factores decisivos para preservar la estabilidad financiera.

En este sentido, todos los integrantes de la Junta de Gobierno del banco central coincidieron en que resulta necesario “redoblar el esfuerzo” por mantener fundamentos macroeconómicos sanos en México, sobre todo frente al adverso panorama internacional.

“En particular, destacaron que continúan siendo deseables acciones adicionales de consolidación en las finanzas públicas, tales como procurar un superávit primario a partir de 2017, para poder absorber de manera más eficiente choques del exterior y propiciar saldos adecuados de la cuenta corriente”, destacó el reporte del Banxico.

En particular, el documento informó que un miembro destacó que se proyecta que el déficit de cuenta corriente aumente en 2016 y 2017 a pesar de la desaceleración de la actividad productiva, de manera que indirectamente se podrían presionar los precios a través del tipo de cambio, principalmente los de las mercancías.

En este mismo sentido, otro integrante destacó que el aumento del déficit de la cuenta corriente ha causado cierta inquietud entre algunos participantes del mercado, si bien agregó que la política monetaria tendría que responder a un deterioro en la cuenta corriente solamente en la medida en que se llegaran a percibir riesgos para la inflación a través de su impacto en el tipo de cambio.

“Añadió que esto implicaría riesgos y costos para la economía, que pueden evitarse mediante un ajuste oportuno y de magnitud adecuada de la política fiscal;” apuntó la minuta.

En este sentido, otro integrante consideró que sería deseable que el ajuste fiscal se concentrara en el gasto corriente, ya que, dijo, reducciones del gasto en inversión pública pudieran afectar el flujo de ingresos públicos futuros, lo que, incluso, podría tener un efecto adverso sobre la inflación.

De esta manera, miembros de la Junta de Gobierno coincidieron en destacar la importancia de que las acciones que implemente la SHCP en materia de deuda deben generen certidumbre entre los mercados.

“Algunos integrantes enfatizaron la necesidad de que las autoridades fiscales proporcionen certidumbre sobre la trayectoria de las finanzas gubernamentales y el compromiso de dichas autoridades con niveles de endeudamiento público sostenibles, por lo que destacaron que sería deseable contener el crecimiento del saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público en relación al PIB”, señaló.

Cabe mencionar, que ante los riesgos que podrían presionar al tipo de cambio durante los próximos meses, algunos miembros de la Junta recalcaron que “podría ser necesaria la implementación coordinada de medidas fiscales, monetarias y cambiarias”.

Adicionalmente, un integrante recalcó que, ante las circunstancias actuales, además de preservar la estabilidad macroeconómica y financiera, se requiere de la implementación de las medidas necesarias de ajuste estructural e institucional para incrementar el potencial de crecimiento económico.

Finalmente, la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno recalcó la importancia de que el banco central esté preparado para ajustar su política monetaria para consolidar la convergencia eficiente de la inflación al objetivo de tres por ciento con toda flexibilidad y en el momento y magnitud en que las condiciones lo requieran.

Por ello, ante dicho panorama, los miembros de la Junta determinaron, por unanimidad, mantener sin cambio el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día, es decir, en 4.25 por ciento.

  • Factores decisivos para preservar estabilidad financiera; desde el 11 de agosto, emitió su decisión
  • La Junta de Gobierno afirma que Hacienda debe fortalecer la confianza en las finanzas públicas

El Banco de México (Banxico), afirmó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), debe generar confianza sobre la fortaleza de las finanzas públicas del país, revertir el nivel de endeudamiento e implementar acciones estructurales para fortalecer el crecimiento económico.

De esta manera, a través de la minuta de la última reunión que sostuvo su Junta de Gobierno con motivo de su anuncio de política monetaria del pasado 11 de agosto, el banco central afirmó que mantener bajo control el endeudamiento del Gobierno federal y reducir el déficit fiscal se han constituidos en factores decisivos para preservar la estabilidad financiera.

En este sentido, todos los integrantes de la Junta de Gobierno del banco central coincidieron en que resulta necesario “redoblar el esfuerzo” por mantener fundamentos macroeconómicos sanos en México, sobre todo frente al adverso panorama internacional.

“En particular, destacaron que continúan siendo deseables acciones adicionales de consolidación en las finanzas públicas, tales como procurar un superávit primario a partir de 2017, para poder absorber de manera más eficiente choques del exterior y propiciar saldos adecuados de la cuenta corriente”, destacó el reporte del Banxico.

En particular, el documento informó que un miembro destacó que se proyecta que el déficit de cuenta corriente aumente en 2016 y 2017 a pesar de la desaceleración de la actividad productiva, de manera que indirectamente se podrían presionar los precios a través del tipo de cambio, principalmente los de las mercancías.

En este mismo sentido, otro integrante destacó que el aumento del déficit de la cuenta corriente ha causado cierta inquietud entre algunos participantes del mercado, si bien agregó que la política monetaria tendría que responder a un deterioro en la cuenta corriente solamente en la medida en que se llegaran a percibir riesgos para la inflación a través de su impacto en el tipo de cambio.

“Añadió que esto implicaría riesgos y costos para la economía, que pueden evitarse mediante un ajuste oportuno y de magnitud adecuada de la política fiscal;” apuntó la minuta.

En este sentido, otro integrante consideró que sería deseable que el ajuste fiscal se concentrara en el gasto corriente, ya que, dijo, reducciones del gasto en inversión pública pudieran afectar el flujo de ingresos públicos futuros, lo que, incluso, podría tener un efecto adverso sobre la inflación.

De esta manera, miembros de la Junta de Gobierno coincidieron en destacar la importancia de que las acciones que implemente la SHCP en materia de deuda deben generen certidumbre entre los mercados.

“Algunos integrantes enfatizaron la necesidad de que las autoridades fiscales proporcionen certidumbre sobre la trayectoria de las finanzas gubernamentales y el compromiso de dichas autoridades con niveles de endeudamiento público sostenibles, por lo que destacaron que sería deseable contener el crecimiento del saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público en relación al PIB”, señaló.

Cabe mencionar, que ante los riesgos que podrían presionar al tipo de cambio durante los próximos meses, algunos miembros de la Junta recalcaron que “podría ser necesaria la implementación coordinada de medidas fiscales, monetarias y cambiarias”.

Adicionalmente, un integrante recalcó que, ante las circunstancias actuales, además de preservar la estabilidad macroeconómica y financiera, se requiere de la implementación de las medidas necesarias de ajuste estructural e institucional para incrementar el potencial de crecimiento económico.

Finalmente, la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno recalcó la importancia de que el banco central esté preparado para ajustar su política monetaria para consolidar la convergencia eficiente de la inflación al objetivo de tres por ciento con toda flexibilidad y en el momento y magnitud en que las condiciones lo requieran.

Por ello, ante dicho panorama, los miembros de la Junta determinaron, por unanimidad, mantener sin cambio el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día, es decir, en 4.25 por ciento.